Destinada a ti
—No lo juzgues por eso, Ana, le dolió tanto perder a su madre que…ya te imaginas, al ver que también te perdía todos sus viejos traumas lo golpearon con fuerza —Ana se miró los dedos entrelazados —no lo justifico, pero Ana, recuerda que cada persona es un mundo y hay que ponernos en los zapatos de los demás —ella asintió y se quedó mirando la calle abarrotada que tenía en frente.
Pensó en lo curioso que era el destino, la vida de los tres había cambiado por completo la misma noche y en el mismo accidente, por eso estaban ahí, si aquello no hubiera pasado, lo más probable es que nunca se hubieran conocido. Esa noche selló sus destinos por siempre y los conectó a los tres en el mismo camino, l