Ironias del destino
— No, no tengo ninguna doble intención, solo quería que me ayudarás— dijo Marleny.
— Entonces, te diré que sí, cuando me me gusta un hombre, se lo digo de frente, es la mejor manera, no tienes porqué involucrar a terceros,— dijo Eliza— te voy a decir algo Marleny, a mí también me gusta Harry Scott.
— ¿En serio Eliza? ¿Estás enamorada de Harry?— preguntó Marleny con malicia.
— No dije que estaba enamorada de Harry, dije que me gusta; hay una diferencia— dijo Eliza muy enfática— sí me gusta, obviamente no te voy a ayudar a que lo conquistes, primero lo hago para mí.