Sálvame de tu Amor
Pero si necesitas algo, lo que sea… llámame, sin importar la hora, ¿sí?
Asentí con una sonrisa amable, apenas un gesto, porque necesitaba estar sola. No por orgullo ni por despecho, sino por necesidad. Necesitaba silencio para pensar en mi hijo, en lo que vendría, en mí… y en Matthew. Porque, siendo honesta, no sabía cómo seguir con esto, cómo se repara un vínculo que se rompió desde la raíz, cómo se perdona cuando lo que dolió dejó marca. ¿Y si todo lo que hizo fue solo por culpa? ¿Y si lo que sentía no era amor sino remordimiento?