Una dulce venganza
Dicho esto, se sienta nuevamente a mi lado en el sofá.
Me sentía mejor, por lo menos ya no lloraba a cántaros. Conversamos mucho, sobre mi viaje, sobre Nana, sobre nuestras antiguas vidas, recordamos nuestra infancia. Luego hablamos sobre su trabajo, no me quiso dar mucho detalle, solo me enteré de lo básico: con mucho esfuerzo, sudor y sangre se abrió paso en una mafia, la cual dirige y que principalmente se encargaba del tráfico de artículos ilegales y asesinatos a sueldo, entre otras actividades ilícitas.
Así fue como me enteré, que mi querido primo hermano, Roberto, se había convertido en el jefe de una de las mafias más importantes de New York. ¿Cómo pasó esto? ¿Qué cosas hizo para lleg