Acuerdo Para No Enamorarme
—Si gustas, puedo solicitar que habiliten el resto de los canales —dijo él, contemplando a Miranda, quien mantenía los ojos entreabiertos.
—No hace falta, viejo. Ya que te gustan tanto y vamos a compartir la sala, ver _Los amores de mi ama_ es otro nivel de recuperación.
—¿A tu mamá le gustaba Jorge Negrete? —preguntó David, picado por la curiosidad.
—Bueno, era la mamá de mi papacito santo.
David no pudo evitar soltar una carcajada limpia.
—Ese acento folclórico no encaja con tu personalidad. Te prefiero rugiendo, leona… —respondió él, siguiéndole el juego de albures y modismos.