Camino a la felicidad
Seguimos el recorrido, pasando por unos hermosos jardines, hasta llegar al Englischer Garten (Jardín inglés), donde un grupo de chicos practicando surf nos llamó la atención.
—Múnich no tiene playa, pero aunque nieve o llueva, siempre los verán divirtiéndose en las olas de este pequeño río artificial, en este sector llamado Eisbach Wave —explicó Xavier, mientras algunos del grupo les tomaban fotografías, o los miraba con diversión.
—¡Se ve entretenido! —exclamó Lindsay, sosteniendo del brazo a su esposo, por lo que, por alguna razón, me aferré más a Mike, como si quisiera protegerlo de aquella mujer.