Boda bajo un contrato
—Es hermosa y ya la ajuste como me gusta, que quede, que empiece la acción —dice la rubia de camanances y de cabellera larga.
Jeff sonríe y todos se apuran, para la gran boda, nadie sabe nada de que ellos están bajo contrato, pero darán su mejor espectáculo, para que se haga una realidad.
Horas después, Lucrecia se encuentra en la habitación del hotel, y ya está lista, luce un vestido hermoso, de boda, con un velo que hace verla pura y virgen.
Su madre entra al cuarto.