No vales nada
La noche se hizo día, pero no se fue la luna
Se quedó a verlos, apoyada en el hombro del sol
Alúmbrales con fuerza, brilla todo el día
Y, cuando llegue la noche, yo sellaré su pasión
Dos extraños bailando bajo la luna
Se convierten en amantes al compás
De esa extraña melodía que algunos llaman destino
Y otros prefieren llamar casualidad
Y bailan
Sin que les importe nada que suceda alrededor
Y bailan
Y la gente que les mira va creyendo en el amor
Dos extraños bailando bajo la luna
Se convierten en amantes al compás
De esa extraña melodía que algunos llaman destino
Y otros prefieren llamar casualidad”
Se abre la puerta de la habitación.
- Señorita, la he estado buscando por toda la casa. Su tu