Seis Años y Aún Me Debes un Amor
No poseía esa clase de atractivo que impactaba a primera vista como Marcos, pero sus facciones eran varoniles y atractivas, y tenía un porte imponente que, con solo quedarse parado ahí, dominaba por completo el lugar.
Desde el malentendido del embarazo, ya llevaban casi una semana sin verse.
Había regresado al país y ni siquiera le había avisado. Vaya matrimonio de fachada el que tenían.
A las once y cincuenta y ocho de la mañana, la ceremonia comenzó de manera oficial. Las puertas del salón de banquetes se abrieron de par en par.
Noelia apareció en la entrada luciendo su vestido de novia de un blanco impecable.