Mi demonio paradisíaco
Estoy desnuda me tapé con los brazos no quería que él me viera, sentí algo en mi espalda dirigir uno de mis brazos ahí en la espalda baja había algo peludo, le dio un tirón y me dolió, voltié para atrás y lo recorri para enfrente era un tipo de cola o algo así, esto tiene que ser una broma, que está pasando.
-Vaya al parecer no te has dado cuenta querida, te daré un resumen estás en el infierno y eres un demonio, pero no uno cualquiera eres un demonio zorro blanco, es extraño por lo general son negros o rojos, a lo mejor por eso mi hijo te selecciono.
Yo no había dirigido mi mirada al hombre tenía mucho miedo y no podía acomodar mis ideas, sentí que puso una mano en mi rostro y me hizo verlo