Licantropía
Cierro mis ojos, intento desaparecer como tantas veces lo he hecho, dejar ese humo violeta con destellos de luz detrás de mí, pero no funciona, sigo en la cama, con la bestia contra mí, ningún esfuerzo es suficiente, supongo que en cierta forma solo queda aceptar mi final, de repente algo lo separa de mí, lo saca volando contra la pared de mi cuarto.
Abro los ojos, las muñecas me duelen, me siento golpeada y sin aliento, pero creo que tengo una segunda oportunidad. Intento buscar con la mirada al vampiro y lo que encuentro es a una bestia sujetándolo por el cuello, es enorme y con un pelaje negro, le muestra todos sus dientes al neófito mientras su mirada tiene una furia animal y salvaje, el