La Venganza de la Millonaria
Sin embargo, nada le aseguraba que ella no hubiese estado de alguna otra manera con un hombre, porque el modo que se comportó con él fue demasiado liberal.
Pensar en eso lo pone de malhumor, por lo que es mejor pensar en que fue el primero en todo.
Se fija en la mancha que ha quedado en el sofá, prueba de que le pertenece su virtud y sonríe satisfecho. Aunque nunca fue una fantasía, haber sido su primer hombre le daba una sensación de poder que no había experimentado antes.
De pronto, los ojos de ella comienzan a abrirse y se posan en el hombre que permanece de pie a su lado, completamente desnudo, haciendo que se ruborice. Intenta cubrirse, pero él se lo impide.