¿POR QUÉ TE CASASTE CON ÉL?
Miró hacia el frente, su vista reducida, aguda, directa hacia la pareja que menos quería ver en la vida, sus ojos clavados en su ex-novia, aquella mujer que siendo su pareja lo tenía todo, pero no alardeaba nada, la misma con la que estuvo saliendo durante algunos años, ahora recibiendo un regalo millonario de su esposo, un hombre que a Adam, más allá de ser quien era, no le generaba confianza.
Liliana abrió la boca, la cubrió con sus manos y dijo algo, tal vez unas felicitaciones por tan fabuloso presente, pero Adam no entendió ni esas palabras, ni todas las demás que se dijeron entre sí el anfitrión y el resto de los invitados.
—El hotel ahora es todo tuyo, Jaya. Espero lo disfrutes, tiene