Atada a las cadenas del Alfa
Un lobo negro imponente, con una bruma oscura saliendo de su pelaje, tiene sus ojos rojos fijos en mí, mostrándome los colmillos, manteniéndome paralizada de miedo mientras camina hacia mí.
Trato de moverme, huir, pero mi cuerpo no reacciona, ni siquiera Thea lo hace.
Él es el Alfa más temido de la historia, el Alfa maldito, un cruel hombre que puede destruirte solo porque sí, y ahora yo… yo era su objetivo.
De pronto, hubo un estallido; la mansión voló en pedazos, esparciendo escombros y afilados hierros por todas partes.