Tabú: Ataduras y Pecados - Fetiches
¿Que estoy mojadísima, imaginando tu polla gorda follándome aquí en este ascensor apestoso?
Marcos gruñó bajo, la polla latiendo dolorosamente ahora, el precum humedeciendo su calzoncillo. Pasó la mano por el brazo de ella "accidentalmente", sintiendo la piel erizada, y ella no se apartó —al contrario, se inclinó hacia el roce.
—Entonces eres una puta casada en celo, ¿eh? Me encanta eso. Cuéntame una fantasía tuya, vamos. ¿Qué harías si no tuvieras marido? ¿Te follarías a repartidores como yo todo el día?