Mi Pequeña Seductora
Restriego mi miembro sobre su vagina que aun continua cubierta por la delgada tela pero que me permite sentir con claridad su humedad, me separo un instante para darle respiro y así yo poder deshacerme de esa tela que me estorba, al dejarla completamente desnuda la observo, mis dedos acarician todo su cuerpecito para darle tranquilidad y hacerla relajar, cierra sus ojos dejándose llevar por mi tacto, abro sus piernas para poder hundirme en ella con delicadeza, comienzo a embestirla suave, no quiero ser salvaje, hoy ella necesita que yo la trate con amor y que la mime, quiere ser amada y la amare, quiere ser admirada y la admirare, lo que ella quiera ser yo lo hare para verla feliz y tranquil