EL MAFIOSO Y SUS MELLIZOS. VENGANZA DELIBERADA
Somos los cuatro, umm, hasta dibujas a Napoli, ¿y esto qué es?
—El bebito, mamá, el hermano que nos vas a dar, la abuela dijo que estás embarazada.
—¿Eso es cierto? —Michelle mira intrigado.
—Sí, hijo, ¿te agrada la idea?
—Que sea niña, quiero seguir siendo el hombre de la casa.
—Eres todo un Di Napoli —sonríe Leonardo—, pero no es tan malo tener un hermano, mira a tu tío Alexander, yo estuve mal y él se hizo cargo.