Diferente ante ti
—Ok
Mondraco estaba por demás nervioso, no sabía cómo iba a terminar aquello, los días pasaban, el Escorpión negro cada vez hacía peores bajezas a la gente que trabajaba para ellos, si acaso pudieran atraparlo de una buena vez, pensaba Mondraco, se arrepentía de haberlo dejado ir la vez que tuvo la reunión con él.
—¿Cómo es? —Preguntó curioso Mario.
—¿Quién? —Contestó Mondraco, Mario lo había sacado de sus pensamientos.
—El Escorpión negro. ¿Cómo es ese hombre?
—Uhmm, es más o menos de tu complexión, alto, robusto, al verlo de espaldas me recordó a ti, siempre usa ese antifaz oscuro que le cubre la mitad la cara.