Amada Mia
Doctor Mario no puede hacer algo, un bloque de memoria.
—No por ahora, entiendo tu preocupación, de hacerlo se puede pero no ahora puede ser riesgoso por su embarazo, debes ser más adelante— dice el psicólogo Mario, Suspiro luego le doy las gracias a amigo Taylor y al doctor Mario, al irse ellos me quedo inquieto al no saber cómo despertara, me recuesto a su lado, la observo dormir tranquila. Solo espero que no se levante alterada de nuevo, cierro los ojos recordando cuando era una pequeña parlanchina, ella amaba estar a mi lado, llevaba comida a escondidas, habla tanto que a veces quería correrla del sótano, pero con el tiempo me acostumbre a sus visitas e incluso a verla.