Filter By
Updating status
AllOngoingCompleted
Sort By
AllPopularRecommendationRatesUpdated
Sin Salvación

Sin Salvación

Mi esposa profesaba su propia fe y seguía estrictamente sus perceptos, evitaba cualquier tipo de intimidad física. Solo nos permitía estar juntos al decimosexto día de cada mes. Y aun así, todo debía estar bajo su control. Si alguna vez sobrepasaba esos límites, no dudaría en interrumpirlo todo y marcharse. Llevábamos cinco años de casados. Aunque me sentía insatisfecho, la complacía una y otra vez por amor. Me convencí de que, pese a su frialdad, al menos había algo de amor por mí. Hasta que, durante una misión de rescate en un hotel en llamas, descubrí lo equivocado que había estado. Cuando la encontré, mi esposa estaba recostada contra el pecho de otro hombre, y entre los dos había un niño pequeño.
1023.7K viewsCompletedAdded to Library 758 Times as Nivelación
Read
+Library
Sombras del Corazón

Sombras del Corazón

Después de que la ex de mi esposo me empujara, tuve complicaciones graves al dar a luz a nuestro segundo hijo y morí en la esquina de la escalera del hospital de los Hesselink. Antes de morir, mi hijo de seis años lloró sin parar, rogándole a su papá, Marc Hesselink, que me ayudara. La primera vez, él solo se burló: —Tu mamá se volvió más inteligente… ahora usa al niño para hacerse la víctima y engañar a todos. Después de eso, le soltó la mano a nuestro hijo y se fue como si nada. La segunda vez, nuestro hijo le dijo que no paraba de sangrar. Marc se fastidió: —Qué llorona. Solo es un aborto, no es para tanto. Siempre tan dramática. Luego sacó al niño de la habitación y le ordenó al médico que nadie se acercara a ayudarme. —Es culpa mía por mimarla tanto. Si no la dejo sufrir un poco, nunca va a aprender. La última vez, nuestro hijo se arrodilló frente a Angie Pavard y le rogó con desesperación. Marc estalló de furia y mandó a sus guardias a maltratar a nuestro hijo. Lleno de heridas, lo arrastraron fuera de la habitación, dejándolo ahí tirado para que se burlaran de él. —Si vuelves a molestar a Angie mientras se recupera, saco a tu mamá de la familia Hesselink y no la vas a ver nunca más. Aun así, nuestro hijo arrastró su cuerpecito de regreso hasta donde yo estaba, dejando una línea de sangre tras de sí. Esta vez, como él quería, tanto mi hijo como yo terminamos muertos. Y ya no vamos a volver a verte nunca... nunca más.
5.6K viewsCompletedAdded to Library 219 Times as Nivelación
Read
+Library
La traicionada Donna

La traicionada Donna

El día de mi revisión prenatal, descubrí que mi esposo, el Don, me había programado una cirugía para interrumpir mi embarazo en lugar de reservar mi paquete de atención posparto. Al principio creí que se trataba de un terrible error administrativo y estuve a punto de reírme en su cara. Sin embargo, Vincenzo me habló con una voz completamente gélida e inexpresiva: —No se trata de un error. Debo ser honesto contigo sobre algo. He estado saliendo con otra mujer; ella es buena y no tiene intenciones de suplantarte como la Donna. Pero quedó embarazada y ya la he hecho sufrir bastante. Le prometí que le daría a su hijo el apellido Moretti para evitarle cualquier humillación. Me quedé completamente paralizada en la camilla de exploración. —¿Por eso decidiste asesinar a nuestro hijo? —pregunté, con la voz temblándome por la impresión. Vincenzo me limpió el gel de ultrasonido del vientre y me dedicó una sonrisa cínica. —Quiero que adoptes al hijo de Giuliana. Voy a interrumpir tu propio embarazo porque temo que tengas favoritismos y termines tratando a su hijo de forma diferente si tienes uno propio. Acto seguido, me entregó un formulario de consentimiento con absoluta calma. —Te prometo que tú siempre serás la Donna de la familia. Ella jamás ocupará tu lugar. Le sostuve la mirada durante un largo y tendido silencio mientras los enfermeros comenzaban a trasladar mi camilla hacia el quirófano. No me resistí. Daba igual. «Vincenzo Moretti, te vas a arrepentir de esto cada día por el resto de tu vida». Él todavía no lo sabía, pero yo era la única mujer en este mundo capaz de darle un heredero legítimo.
1.5K viewsCompletedAdded to Library 49 Times as Nivelación
Read
+Library
Se arrepintió de robar mi insulina

Se arrepintió de robar mi insulina

Mi novia tenía uno de esos amigos que ella insistía en que era prácticamente de la familia. Durante una caminata en grupo, él sabía que yo tenía diabetes y no podía comer nada con alto contenido de azúcar, pero aun así me convenció de comer una barra energética muy azucarada, y mi nivel de glucosa se disparó casi al instante. Cuando saqué mi insulina para inyectármela, el pánico me atravesó. Habían cambiado mi medicamento por solución salina. Me desplomé al suelo, temblando y con arcadas. El falso chico amable solo me miró desde arriba con una sonrisa torcida y engreída. —¿En serio, hombre? Estás exagerando. Es solo un poco de azúcar. Menos mal que le dije a Selene que cambiara tus medicinas, o nunca habríamos sabido hasta dónde eras capaz de llegar para fingir. Con un cuerpo tan débil, ¿cómo se supone que vas a proteger a Selene? Me volví hacia mi novia, mientras mi respiración empezaba a volverse superficial. —Selene, dame mi insulina. Si no me la inyecto ahora mismo, voy a morir. Ella frunció el ceño, como si el irracional fuera yo. —Estás sobreactuando. Nunca he oído que alguien muera por un poco de azúcar. Adrian tiene razón. Siempre estás buscando llamar la atención. Hoy por fin logramos reunirnos todos, y tú vienes a arruinarlo. Sentí que todo dentro de mí se enfriaba. Ya ni siquiera me molesté en discutir. Tomé mi teléfono con manos temblorosas y, con voz ronca, dije: —Mamá, tu hijo está a punto de que lo acosen hasta la muerte. ¿Vas a intervenir o no?
390 viewsCompletedAdded to Library 12 Times as Nivelación
Read
+Library
Mi Esposo Defendió a la Asesina de Mi Suegra

Mi Esposo Defendió a la Asesina de Mi Suegra

Mi suegra tuvo un accidente de tránsito y fue llevada al hospital. Llamé más de veinte veces a mi esposo, Samuel López, que era abogado, pero solo conseguí que me respondiera en la última. —¿Qué cuento te estás inventando ahora? Sandra está en problemas y tengo que ayudarla. Deja de hacer berrinches. Apenada por sus palabras, le informé de la situación de su mamá y le pedí que me transfiriera diez mil dólares para pagar los gastos médicos. No obstante, engañado por su primer amor, Sandra López, simplemente se redujo a botarme palabras impacientes: —El accidente de tráfico que sufrió tu mamá no tiene nada que ver conmigo. No trates de usar mi dinero para ayudar a tu familia y déjame en paz. Estoy muy ocupado ahora. Dicho esto, colgó la llamada sin esperar a mi respuesta. Entre tanto, habían anunciado el fallecimiento de su madre, tras un intento fallido de reanimación. Tres días después, volví a verlo en la audiencia: estaba defendiendo con entusiasmo a su primer amor, quien se encontraba en el banquillo por conducir ebria. Gracias a sus excelentes habilidades como abogado, Sandra fue declarada inocente, basándose en la falta de pruebas. Muy decepcionada, le propuse el divorcio al terminar la audiencia. Pero él se puso nervioso: —Mi mamá es tan buena contigo. Si te divorcias, ¡se va a poner muy triste! Le sonreí con indiferencia y luego le aventé contra la cara las facturas de los gastos médicos y el certificado de defunción. Qué estúpido era este tipo. Aún no sabía que su madre había fallecido.
1.4K viewsCompletedAdded to Library 27 Times as Nivelación
Read
+Library
Ya eres Pasado, Alfa Traidor

Ya eres Pasado, Alfa Traidor

Al tercer día de nuestra hostilidad silenciosa, mi pareja destinada, el alfa Cain Beckett, se llevó a Vera Anderson, su secretaria, de viaje a Roseville, con la firme intención de herirme. Creía que yo iba a armar el mismo escándalo histérico de antes. Pero, cuando volvió un mes después, se dio cuenta de que había cambiado. Cuando Cain me arrebata la negociación territorial que estaba a mi cargo y se la entrega a Vera, ya no me pongo a discutir con él, furiosa. Al contrario, me adelanto a ordenar los documentos y dejarle el papeleo listo. Para que Vera se luzca en la noche de luna llena, Cain echa abajo frente a todos el proyecto al que le dediqué tres meses. Ya no peleo con él por eso. Al contrario, asumo todo el castigo en silencio. Incluso cuando Cain decide saltarse las reglas y nombrar a Vera como Beta de la manada, me mantengo tranquila. Hasta sonrío y le doy la razón. Ella le toma la mano y dice, coqueta: —¿Ves? Te lo dije: con alguien como Leah no sirve pagarle con la misma moneda. Tienes que ignorarla por completo para que entienda. Seguro se muere de miedo de perderte al ver que ahora me haces caso a mí y ya no la consientes; por eso está tan mansita. Como era de esperarse, Cain confía plenamente en ella y la felicita por lo lista que es. Incluso, para calmarme, promete que me marcará de forma oficial durante la próxima luna llena; yo solo niego. No, ya no lo necesito; no me hace falta su marca porque pronto me iré de la manada. A partir de este momento, rompo todos mis lazos con Cain Beckett; no volveremos a tener nada que ver.
1.1K viewsCompletedAdded to Library 41 Times as Nivelación
Read
+Library
Siete días para decir adiós

Siete días para decir adiós

Tenía tres meses de embarazo cuando ocurrió el accidente automovilístico. En esos últimos instantes, mientras mi conciencia se desvanecía, marqué desesperadamente a la línea privada y encriptada de Damian, aquella reservada solo para emergencias. Él nunca contestó. Para cuando me llevaron de urgencia al quirófano, recibí un golpe devastador: Damian había reasignado por la fuerza a mi médico privado principal al Distrito Sur. Necesitaba al mejor doctor para atender a su amor de la infancia, Evelyn, quien acababa de enviudar. Cuando por fin desperté, envuelta en una neblina de agonía, mis dedos temblorosos deslizaron la pantalla y abrieron Instagram. Vi la publicación más reciente de Evelyn: «Sabía que, sin importar la distancia ni el tiempo, Damian movería cielo y tierra para llegar hasta mí. Incluso trajo a su Médico Jefe solo para ayudarme a sanar de mi dolor». En la foto que acompañaba el texto, Damian —un hombre conocido por sus ojos fríos y letales— miraba a la mujer a su lado con una ternura que yo no había visto en años. Mientras yo me aferraba a la vida al borde de la muerte, luchando por salvar a nuestro hijo, mi esposo jugaba a ser el protector de otra mujer embarazada. Una risa hueca y llena de burla hacia mí misma escapó de mis labios. Sin pensarlo dos veces, deslicé la alianza de bodas fuera de mi dedo anular. Abrí mi bandeja de entrada y presioné «Confirmar» en la invitación del Instituto Internacional de Finanzas más elitista del mundo. Si Evelyn es lo único que le importa, entonces les daré mi bendición. En siete días, desapareceré de su mundo para siempre… y me llevaré a mi bebé conmigo.
540 viewsCompletedAdded to Library 12 Times as Nivelación
Read
+Library
La novia no deseada del multimillonario

La novia no deseada del multimillonario

Es una aventura de una noche para una chica universitaria de 24 años, Annabelle. Sin ataduras. Cuando ve a su padre del bebé en la portada de una revista etiquetado como un millonario y un Casanova, su madre está decidida a usarlo para cambiar su situación económica. Aidan es un millonario de 26 años con un alto deseo sexual, desde aquella noche con Anna. Está menos interesado en mantener a una mujer y tener un bebé está totalmente fuera de cuestión. Cuando se enfrenta a la noticia del embarazo de Anna, lo niega hasta que su madre amenaza con manchar su imagen. ¿Aceptará Aidan el matrimonio? ¿Mantendrá Anna el embarazo incluso después del rechazo? ¿Podrá soportar sus insultos y el hecho de que la considera no deseada?
1010.9K viewsOngoingAdded to Library 358 Times as Nivelación
Read
+Library
El choque de la traición: entre la mentira y mi renacer

El choque de la traición: entre la mentira y mi renacer

El día del control prenatal, mi esposo Emilio estaba ocupado en el trabajo, pero su amiga de la infancia, con quien llevaba años de coqueteo, Laura se ofreció a llevarme en auto. En el camino, de pronto giró el volante y el vehículo se estrelló de lleno contra la parte baja de un camión de carga; la carrocería quedó aplastada al instante. No llamé a mi esposo, que era médico de urgencias, sino que marqué al servicio de emergencias y esperé el rescate, solo porque, en mi vida anterior, lo primero que hice fue llamarlo para que me llevara al hospital. Al final, el bebé se salvó, pero Laura murió en el acto por la gran pérdida de sangre. Él decía que no me culpaba, que me recuperara tranquila, incluso me consiguió una habitación individual en el hospital. Pero el día del alta, me llevó a la tumba de Laura, allí, me clavó un cuchillo en el vientre; el bebé murió y yo quedé al borde de la muerte. Sus ojos estaban llenos de un odio encendido, y, ante mis súplicas, solo dijo con frialdad: —¡Si no hubieras girado el volante a propósito, Laura no habría muerto! ¡No creas que por fingir inocencia voy a creerte! Ojo por ojo: ¡quiero que la acompañes en la tumba! ¡El dolor que ella sufrió antes de morir, tú lo vivirás diez veces... cien veces más! Giró el cuchillo con fuerza, una y otra vez, atravesando mi cuerpo. La sangre salpicó sobre la lápida, tiñendo de rojo el nombre de Laura. Cuando abrí los ojos, estaba de vuelta en el lugar del accidente.
4.2K viewsCompletedAdded to Library 137 Times as Nivelación
Read
+Library
De vuelta al pasado, pero dueña de mi futuro

De vuelta al pasado, pero dueña de mi futuro

Mi hermana, María Sánchez, que siempre despreciaba la escuela, de pronto quiso presentar el examen para la universidad y les pidió a mis papás que me casaran con el hijo de un alto mando militar; a cambio, el general pondría el dinero para su carrera, un “apoyo” disfrazado de arreglo. Entonces supe que ella también había renacido. En la vida pasada, a María los libros le daban flojera: salió de la prepa y se casó con el hijo del comandante de zona, con un arreglo generoso de por medio. Luego a Bruno lo cambiaron a la frontera norte, a una Zona Militar pegada a nogales; a ella le repugnó el entorno y se negó a irse con la tropa. Yo, en cambio, terminé la universidad a puro trabajo y ahorro, entré a una dependencia pública con plaza base y me volví, por fin, capitalina de verdad. Ya metida en la vida castrense, María empezó a cobrar mordidas usando el nombre del suegro general. Lo metió en broncas con los de arriba; la Contraloría de la Militar lo bajó de puesto sin miramientos y, al final, la suegra la corrió de la casa. Tras el divorcio, la engancharon con una “asesoría” para invertir en la Bolsa de Valores; vino el desplome y quemó los ahorros de jubilación de mis papás. Sin salida, se me pegó y, cuchillo en mano, me obligó a entregarle mis ahorros y mi casa “para levantarse otra vez”. En el jaloneo me dio doce puñaladas. Me desangré. Cuando abrí los ojos otra vez, estaba de vuelta al principio: mi hermana les pedía a mis papás que me casaran con Bruno. Yo acepté encantada y me di de baja de la prepa de inmediato.
2.8K viewsCompletedAdded to Library 84 Times as Nivelación
Read
+Library
PREV
1
...
454647484950
SCAN CODE TO READ ON APP
DMCA.com Protection Status