Una falsa esposa.
—Bastián, pará
—¿Por qué? Eres mi esposa, te deseo, ¿por qué te niegas a dejarme quererte? ¿Por qué te resistes a lo que estás sintiendo?
Ella lo mira volviendo a besarlo, no tiene respuesta a sus preguntas, no puede contenerse, sus labios son exquisitos, la pasión se hace sentir, sus labios se rozan con constancia, sin parar, olvidando la película.