¡Se busca un millonario!
Y sí, esa fue su intención, según nos explicó Ricardo cuando regresamos.
Una investigación hecha por el equipo de William y el mismo Ricardo, nos informó de que los problemas de mi padre iban más allá de que su más reciente amante lo hubiera dejado. Había caído en banca rota y luego, intentando recuperar su antiguo estatus, terminó endeudado, sin posibilidades de pagar la suma en algún momento. En medio de su desesperación, supongo que aparecí yo, emparejada con un millonario que podía resolverle su problema. Pero yo ni muerta le ofrecería nada, menos, metería a William en todo este embrollo; él lo sabía. Así que vio en Vivianne la posibilidad de hacer su trabajo de “héroe” y ganarse mi conf