MATRIMONIO FORZADO. En busca de la libertad.
Yo estaba feliz lejos de ti y tus garras, ahora atente a las consecuencias de tus acciones.
Su rostro cambia, se desfigura, volviéndose un monstruo en toda la extensión de la palabra, inmediatamente después se acerca a mí y me reclama:
— No conforme con todo esto— Continúa haciendo caso omiso a todos mis reclamos— Sé que fuiste tú, sé que tú te la llevaste, Cecilia antes de ser tu madre es mi esposa, ¡regrésamela! ella es mía, — Siento un escalofrío ante su gesto, habla de mi madre como si fuera un carro o una cosa— es mi mujer y tiene que estar a mi lado, no tienes ni idea de todo lo que va a tener que soportar ella cuando la recupere por tu culpa. — Sus ojos brillan ante su anticipación.