Destino
Se sentaron del otro lado de la mesa, Liam casi frente a mí, frente a mi madre, mi madrina y mi padrino en la silla principal.
—Hagamos negocios. —dijo arrancando la junta.
Después de una media hora, viendo gráficas, escuchando números, la arcada regresó. ¿Qué es lo que me estaba pasando? ¿Era una infección estomacal? ¿Qué es lo que me habría caído mal? Vi a Liam que tenía su mano en su barbilla, se veía demasiado formal, todo un empresario, enfundado en un traje con corbata, su cabello y su barba le hacía ver, muy, pero muy atractivo.