UN AMOR FORJADO EN FUEGO
Cada caricia fue un pacto maldito,
un juramento sellado en la condena,
donde la pasión se viste de luto
y se funde en la llama que quema, un amor marcado por el dolor.
Él se veia en el reflejo de la noche,
con los ojos encendidos de deseos prohibidos, cada roce es un riesgo, un derroche, un baile de sombras en mundos divididos.
El amor se atreve a rozar la muerte,
en un vals de temblores y silencios rotos, en cada beso se esconde su suerte, y en cada susurro se ocultan los rostros.