Tanpa Ku Tahu Aku Dijadikan yang Kedua

Tanpa Ku Tahu Aku Dijadikan yang Kedua

last update최신 업데이트 : 2024-09-24
작가:  Zahra Calistta 연재 중
언어: Bahasa_indonesia
goodnovel18goodnovel
10
1 평가. 1 리뷰
15챕터
1.4K조회수
읽기
보관함에 추가

공유:  

보고서
개요
장르
앱에서 읽으려면 QR 코드를 스캔하세요.

시놉시스

Riana Hapsari seorang aktivis anti poligami, perempuan cantik, cerdas dan baik hati. Dalam kegalauan hidupnya Riana bertemu dengan seorang laki-laki bernama Basri Adam. Laki-laki itu pernah hadir di masa lalu, Cinta lama pun bersemi kembali. Dalam kepenatan hidupnya Riana akhirnya menerima menikah dengan Basri Adam. Riana menganggap hanya dirinya saja yang mendapatkan cinta dari Basri Adam. Tapi ternyata ada perempuan lain dalam kehidupan Basri Adam. Akankah Riana bertahan dalam pernikahan mereka? Bukankah menjadi yang kedua sama sekali tidak pernah menjadi pilihan hidup Riana? Dilema itu menghadirkan banyak sekali kisah. Berangkat dari sebuah kisah nyata novel ini dikemas cantik oleh penulisnya.

더 보기

1화

HUJATAN YANG DATANG

“Punto de vista de Lena”

Me paré frente a mi espejo de cuerpo entero, con el corazón acelerado por la emoción nerviosa mientras tomaba las fotos.

Completamente desnuda, apreté mis pechos pesados, pellizcando mis pezones hasta que se pusieron duros y doloridos. Me giré ligeramente, arqueando la espalda para capturar la curva de mi culo. Luego abrí las piernas, deslicé dos dedos por mis pliegues ya empapados y los separé para la cámara, mostrando lo mojada y necesitada que estaba.

La última foto fue obscena, yo mordiéndome el labio, los dedos brillando con mi excitación.

Escribí el mensaje rápidamente, con el pulso a mil:

“He estado tan mojada pensando en ti todo el día... Ven esta noche y fóllame duro. Lo necesito rudo.”

Pulsé enviar y un escalofrío de emoción me recorrió. Por fin iba a obtener lo que anhelaba. Ryan había sido demasiado suave durante demasiado tiempo.

Pasaron diez minutos. Sin respuesta.

Fruncí el ceño y revisé el chat. Se me cayó el estómago como si hubiera caído por un acantilado.

No se lo había enviado a Ryan.

Se lo había enviado a Victor.

---

Victor Reyes. El mejor amigo de mi padre durante veintiocho años. El hombre al que había llamado “Tío Victor” mientras crecía. El hombre alto, de hombros anchos y devastadoramente guapo, de cuarenta y siete años, que había estado arreglando cosas en nuestra casa desde que yo era adolescente. El hombre cuya voz profunda y serena intensidad me habían excitado en secreto durante años.

---

Lena: Dios mío, Victor. Lo siento muchísimo. Eso era para otra persona. ¡Por favor, borra esas fotos y olvida que las viste!

Sin respuesta.

Pasé el resto de la noche presa del pánico, revisando mi teléfono cada pocos minutos. Nada. El silencio era una tortura. La vergüenza me consumía.

A la tarde siguiente, sonó el timbre.

Abrí la puerta llevando un sencillo vestido amarillo de verano, sin sostén, y el corazón casi se me detuvo.

Victor estaba allí con una camisa blanca abotonada, las mangas remangadas hasta los codos, dejando al descubierto sus fuertes antebrazos, y unos jeans oscuros. Llevaba una caja de herramientas en una mano y una botella de vino tinto en la otra. Parecía tranquilo, sereno... pero sus profundos ojos marrones ardieron al encontrarse con los míos.

“Hola, princesa”, dijo, con la voz baja y suave como siempre. “Tu papá mencionó que el fregadero de la cocina volvía a gotear mientras está en esa conferencia. Pensé en pasarme y arreglarlo por ti.”

Por supuesto. Papá se había ido por dos semanas. Victor tenía la excusa perfecta.

“Pasa”, susurré, con la voz temblorosa.

Cerré rápidamente la puerta detrás de él, y el clic resonó con fuerza en el silencioso apartamento.

Charlamos de cosas sin importancia en la cocina mientras él trabajaba. Me temblaban las manos mientras le pasaba las herramientas. Cada vez que me lanzaba una mirada, el recuerdo de las fotos que le había enviado volvía a mi mente, mi cuerpo desnudo, mi coño abierto, el mensaje desesperado.

Tras unos veinte minutos, terminó, se limpió las manos y se giró para mirarme de frente. La tensión en la habitación era sofocante.

“Sobre esas fotos, Lena...”, empezó, con la voz ronca.

Me cubrí la cara.

“Victor, me da muchísima vergüenza. Nunca quise que las vieras. Fue un accidente. Por favor, solo bórralas y finge que nunca pasó.”

Se acercó un paso más. El aroma de su colonia, amaderada, masculina, cara, me envolvió.

“No borré nada”, dijo en voz baja. “No pude. Te veías... jodidamente increíble. Hermosa. Jodidamente sexy.”

Tragó saliva con fuerza.

“He intentado con todas mis fuerzas no verte de esa manera. Eres la hija de mi mejor amigo. Pero estos últimos años... cada vez ha sido más difícil ignorar cuánto te deseo.”

Se me cortó la respiración. Un calor intenso inundó mi entrepierna.

“Tú... ¿tú me has deseado?”, susurré.

“Más de lo que debería”, confesó, con los ojos oscuros cargados de años de contención. “Verte convertirte en esta mujer deslumbrante y segura de sí misma. Querer tocarte. Saborearte. Sabiendo que estaba mal. Hasta ese mensaje de anoche... ya no pude contenerme más.”

Se rompió la presa.

Di un paso adelante y lo besé. Victor gimió contra mi boca, atrayéndome con fuerza contra su cuerpo sólido. Su beso era hambriento, profundo y apasionado, nada que ver con los chicos con los que había estado. Sus grandes manos recorrieron mi espalda, bajando hasta mi culo, apretándolo con posesión mientras nuestras lenguas se enredaban.

“No podemos ser descubiertos”, murmuró contra mis labios, incluso mientras me hacía retroceder hacia el sofá.

“¿La puerta está cerrada?”

“Sí”, respiré. “Cerrada. Nadie puede saberlo. Nunca.”

Me empujó suavemente sobre el sofá y se arrodilló entre mis piernas, subiéndome el vestido por los muslos.

“Joder, Lena... no llevas nada debajo.”

“No te estaba esperando”, gemí mientras abría mis piernas de par en par.

Victor se inclinó y arrastró lentamente la lengua por mi coño empapado. Jadeé, agarrándole el cabello. Me lamió como un hombre hambriento, con movimientos amplios y obscenos sobre mi clítoris, para luego introducir la lengua dentro de mí, saboreando cada centímetro. Gimió contra mi piel.

“Sabes incluso mejor de lo que imaginaba”, gruñó, succionando mi clítoris en su boca mientras deslizaba dos dedos gruesos profundamente dentro de mí.

“Oh, Dios, Victor...”, gemí, moviendo las caderas contra su rostro.

Me folló con los dedos y la lengua sin descanso, curvándolos contra ese punto perfecto hasta que mis muslos empezaron a temblar. Los sonidos húmedos y obscenos llenaron la sala. Tuve que morderme el labio con fuerza para mantenerme callada.

“Tenemos que estar callados, nena”, me recordó, con la voz ronca mientras me miraba desde abajo, los labios brillando con mi excitación. “No podemos dejar que los vecinos oigan lo bien que te estoy haciendo sentir.”

Asentí frenéticamente y luego me vine con fuerza, soltando un grito ahogado mientras las oleadas de placer recorrían mi cuerpo. Victor no se detuvo. Siguió lamiéndome y metiéndome los dedos sin parar, prolongando cada último temblor.

Cuando por fin bajé, se levantó y me besó profundamente, dejándome saborearme en su lengua. Su polla estaba dura como una roca y presionaba contra mí a través de sus jeans.

“No deberíamos estar haciendo esto”, susurró, aun mientras me atraía hacia su regazo y besaba mi cuello con ternura. “Tu padre nunca me perdonaría.”

“Lo sé”, dije, frotándome lentamente contra su bulto. “Pero no quiero parar. Yo también te he deseado durante tanto tiempo.”

Me abrazó fuerte, acariciando mi cabello con una dulzura sorprendente.

“Entonces seremos cuidadosos. Muy cuidadosos. Esto queda entre nosotros.”

Victor besó mi frente.

“Debería irme antes de perder todo el control. Pero mañana por la noche... si me quieres de nuevo...”

“Te quiero”, susurré. “Vuelve mañana.”

Sonrió contra mis labios, una sonrisa real, cálida y romántica que me hizo revolotear el estómago.

“La puerta sigue cerrada. Siempre.”

Mientras se iba, me quedé en el sofá, con el vestido arrugado alrededor de mi cintura, el coño aún palpitando por su boca, y me di cuenta de algo con absoluta claridad:

Ya me estaba enamorando del mejor amigo de mi padre.

펼치기
다음 화 보기
다운로드

최신 챕터

더보기

독자들에게

Selamat datang di dunia fiksi kami - Goodnovel. Jika Anda menyukai novel ini untuk menjelajahi dunia, menjadi penulis novel asli online untuk menambah penghasilan, bergabung dengan kami. Anda dapat membaca atau membuat berbagai jenis buku, seperti novel roman, bacaan epik, novel manusia serigala, novel fantasi, novel sejarah dan sebagainya yang berkualitas tinggi. Jika Anda seorang penulis, maka akan memperoleh banyak inspirasi untuk membuat karya yang lebih baik. Terlebih lagi, karya Anda menjadi lebih menarik dan disukai pembaca.

리뷰

Bonny Setiawan
Bonny Setiawan
ide cerita yang menarik untuk disimak sampai akhir
2024-09-18 18:56:44
0
0
15 챕터
좋은 소설을 무료로 찾아 읽어보세요
GoodNovel 앱에서 수많은 인기 소설을 무료로 즐기세요! 마음에 드는 작품을 다운로드하고, 언제 어디서나 편하게 읽을 수 있습니다
앱에서 작품을 무료로 읽어보세요
앱에서 읽으려면 QR 코드를 스캔하세요.
DMCA.com Protection Status