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Plot & Setting

31
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Arrepentirse
Seducción
Liarse con alguien
18+
Encuentro Amoroso
Infidelidad
Cuenta Regresiva
Venganza
Matrimonio
Karma
Drama Familiar
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Desarrollo Femenino
Ambiente Laboral
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Telepatía
Transmisión en Vivo
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Viaje en el Tiempo
Amor Forzado
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12
Giro Inesperado×
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Giro Inesperado
Melodramático
Renacido
Lazo Familiar
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Dulce Romance
Obsesivo
Inspirador
Sanador
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Múltiples Perspectivas
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Giro Inesperado caprichoso Short Stories & Novels

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La Ninfa de la Carretera Maldita - caprichoso novels & stories
Mangonel
—Déjeme ver quién la tiene más grande, usted o mi novio. Mientras manejaba el tráiler por la carretera de la sierra, una pareja joven me pidió que los llevara. La mujer se veía tan provocadora que no pude contenerme y se me marcó el bulto. Para mi sorpresa, resultó ser tan atrevida que quería medírmelo con la mano para ver qué tan grande la tenía. Y lo que más me encendió fue que el novio quería que ella me pagara el aventón con su cuerpo.
Florecita de Maizal - caprichoso novels & stories
Joseph LaGranje
Tras la muerte de mi esposo, mi deseo sexual se volvió insaciable. Cada vez que caía la noche anhelaba que alguien me la metiera con ganas. Estando en la plenitud de la vida, el deseo sexual que dominaba mi cuerpo me atormentaba día y noche. No tuve más opción que acudir al doctor del pueblo para buscar tratamiento para este deseo inconfesable, pero jamás imaginé que él...
Tres Minutos A Oscuras - caprichoso novels & stories
Pervertido Asqueroso
Mi novia insistió en que su mejor amiga nos acompañara de vacaciones, pero lo que no sabe es que Ivanna es una mujer bien descarada que se puso una tanga solo para estarme provocando...
Los Dedos Milagrosos del Doctor Vidal - caprichoso novels & stories
Celestino Garza
Pensé en mi futuro con mi novio y decidí ir al hospital para tratar mi estrechez congénita. Sin embargo, el médico que me atendió resultó ser amigo de mi novio. Para colmo, el tratamiento que propuso hizo que me sonrojara y me puso muy nerviosa. —Durante el tratamiento será inevitable que tengamos bastante contacto íntimo. —Por ejemplo, besos, caricias y también…
Un Tecito Para No Dormir - caprichoso novels & stories
Hombre Sucio
—No, no metas la lengua... En el reducido espacio del asiento del copiloto, aquel hombre fornido me sujetó firmemente por los tobillos y me dobló las piernas con facilidad hasta dejar expuesta mi intimidad empapada. Jadeaba; su aliento ardiente me hizo estremecerme toda: —Te lo suplico... No. Eres mi cuñado... Dominado por el deseo, ignoró mis súplicas; se pasó la lengua por los labios y bajó la cabeza...
Cayendo en la Seducción del Rudo - caprichoso novels & stories
Aurora del Castillo
En los años setenta, respondí al llamado del gobierno y me uní al programa de jóvenes intelectuales enviados al campo. Buscando emociones fuertes, me fijé en un hombre rudo de cuerpo musculoso. Una noche, escalé por su ventana y me deslicé bajo sus cobijas, las cuales estaban impregnadas de testosterona. —Diego, lo tienes muy duro. Déjame ayudarte. El hombre sujetó mi cintura y me empujó con fuerza diciendo: —Tú te lo buscaste. Aparte de labrar la tierra, lo que más hice fue montarme sobre sus caderas, balanceando las mías. Nos enredamos en las montañas y ardimos en los campos. Cada rincón apartado de la aldea guardaba las huellas de nuestros encuentros íntimos.
Mi Cremita Cuesta - caprichoso novels & stories
Mangonel
—Feli, ya no le hagas así... me estás volviendo loca... En el cuarto, Natalia tenía las piernas abiertas, con la cara encendida. El escote se le había abierto y dejaba ver una buena parte de su piel blanquita. Ya no pude soportar más y me subí encima de ella. —¿Te está volviendo loca? ¿Quieres que te ayude?
La Bestia Ordenada A Embarazarme - caprichoso novels & stories
Leep
—Señora Valle, el jefe me ordenó… que la embarazara. Durante una fiesta en yate, llevaba un vestido de seda con tirantes y sin sostén, pero el empleado más despiadado de mi padre me arrinconó y me puso en una situación humillante. Me costó mucho escapar, pero cuando nos llevaba a mi esposo y a mí de regreso a casa, inició su “misión”. Nos detuvimos en un semáforo en rojo, como si aquella pausa formara parte de su plan. Mi esposo estaba tirado en el asiento trasero, borracho y perdido. En el asiento delantero, la enorme mano áspera y ardiente de Dylan Valenzuela ya había apartado sin piedad mi tanga delgadita mientras sus dedos húmedos y calientes me penetraban con fuerza.
La Cura A Mi Calentura - caprichoso novels & stories
Héctor Cerrajas
—Sé buena y ponte en cuatro. La terapia de apoyo ya no es suficiente; tengo que ayudarte yo mismo. Soy la más bonita de la universidad y tengo una adicción. Después de dejarlo seco, mi novio, Iván, empezó a temer que mi adicción me llevara a serle infiel, así que me mandó con el médico del campus para que me curara. Nunca imaginé que el tratamiento de ese médico fuera tan raro. Al final hasta se bajó los pantalones y sentí algo duro y caliente que se me clavaba por detrás...
El Doctor Más DURO - caprichoso novels & stories
Viejo Verde
—...Es que, allá abajo está muy seca, cuando me lo hacen raspa y duele, y por más que sigan no me mojo... Yo miraba a doña Yolanda, que tenía la cara bonita encendida de vergüenza, y de reojo le repasé ese cuerpo sensual de curvas de infarto. Se me hizo agua la boca. Sonreí y le dije: —Señora, su problema es algo complejo, no me atrevería a aventurarme con un diagnóstico... Mire, hagamos esto: pase detrás de la cortina y déjeme revisarla a fondo con el instrumento, a ver qué es exactamente lo que tiene... Ah, y acuérdese de quitarse los pantalones también.
Lo Grande del Entrenador - caprichoso novels & stories
Mangonel
—Entrenador, por favor ya no te presiones más contra mí. Tengo los leggings empapados. En el gimnasio, la alumna tenía un cuerpo espectacular y un trasero redondo, firme y voluptuoso. Me presioné a propósito contra su profunda hendidura. Ella percibió lo extraño y apretó las nalgas con fuerza. Esa sensación me encendió la sangre al instante. Lo que más me excitaba era que ella había reaccionado a mi roce y se bajó los leggings voluntariamente.
Una Buena Acogida - caprichoso novels & stories
Violeta Díaz
—Cuñ... amor, házmelo. —¡Carajo! ¿Dónde aprendiste a hacer eso? ¿Cómo es que de pronto te hiciste tan buena? En el cine, mientras me hacía pasar por mi hermana, mi cuñado metió la mano bajo mi falda y empezó a toquetearme. Mi cuerpo hipersensible lo excitó tanto que se sonrojó y se apresuró a bajarse los pantalones. Su enorme miembro quedó al descubierto; me levantó, me sentó sobre sus piernas y me penetró. Me estremecí, grité sin poder contenerme y tuve un orgasmo. —¡Espera! —dijo con urgencia—. ¡Nos están mirando!
De Rojo y De Ruina - caprichoso novels & stories
Señor Calabazón
Mi mejor amigo me emborrachó para que me acostara con su esposa. Pensé que era una de sus fantasías. No fue sino hasta que lo metieron preso que entendí que eso era solo el principio. Lo que nunca imaginé fue que, cuando salió de la cárcel, me convertiría en cómplice de su muerte.
Enferma con adicción al sexo - caprichoso novels & stories
Mangonel
—¡No, ahí ya no cabe más! Tirado en la cama de hospital, con las nalgas pálidas al aire, el doctor me examinaba por mi problema de adicción sexual. Pero parecía más bien estar jugando conmigo. Sus manos no paraban de acariciar mis glúteos, hasta que introdujo un dedo en mi interior. Cuanto más le suplicaba, más excitado parecía ponerse. No pudiendo soportarlo, volví la cabeza para mirar. ¡Ese no era el doctor, era mi profesor de la universidad! Al siguiente instante, sus movimientos se volvieron aún más violentos.
La Deliciosa Amiga De Mi Hija - caprichoso novels & stories
Mangonel
—Papacito, ¿no tienes algo largo y duro por ahí? ¿Me lo prestas un ratito...? En pleno paseo de primavera con mi hija, su mejor amiga se me acercó de pronto, con las mejillas encendidas, a pedirme esa clase de cosa. Estaba sentada en el pasto frente a mí, y abrió las piernas de par en par. —Hay bichos en el pasto y se me metieron por la falda, qué picazón... Papacito, ¿no tienes un palito por ahí? Ráscame poquito, por favor. Al ver ese cuerpo voluminoso y tentador, esos muslos blancos como nieve, se me encendió la sangre. Aproveché que mi hija no estaba viendo y me bajé los pantalones. —¿De qué te va a servir un palito? Aquí te va algo mejor.
Dominado Por La Esposa De Mi Profesor - caprichoso novels & stories
Benito Camelier
—No pasa nada si no sabes... te enseño paso a paso. Fui de visita a casa del profesor Blanco, pero la esposa del profesor, guapa y coqueta, no podía dejar de coquetear conmigo con la mirada. Hasta se pegó a mí para enseñarme de la mano cómo cocinar. Su cuerpo suave y redondeado se pegó al mío, y casi sentí una reacción. Pero lo que no esperaba era que la señora Silvia sonriera de manera coqueta y, frente al mismísimo profesor Blanco, se atreviera a...
Inseminación Corporativa - caprichoso novels & stories
Leep
—Sigue, no pares. Hazla gritar, quiero escucharla. Esa noche, ya tarde, en la recámara, le hice trizas el fino y delicado camisón de seda a la esposa del jefe. No llevaba nada debajo. Ese cuerpazo de metro setenta se estremecía bajo mis manos, y sus piernas blancas y esbeltas se me enroscaban a la cintura con fuerza, casi sin querer, mientras seguía con el celular en la mano y la llamada del jefe en altavoz. Atrapada entre la vergüenza y un placer arrollador, se aferraba a las sábanas, indefensa, mientras gemía mi nombre sin darse cuenta. Justo cuando, con mi miembro tan duro que me dolía en la mano, lo alineaba con su sexo empapado, a punto de embestirla con fuerza, alguien abrió la puerta de la recámara.
Montando A La Vieja - caprichoso novels & stories
Pervertido Asqueroso
—¿Te gusta cómo se siente montar? Estábamos sobre el lomo del caballo que no dejaba de saltar; yo iba agarrando a la esposa de mi amigo de su cinturita mientras la falda se le subía con cada rebote. Él estaba ahí cerca, metido en la casa y concentrado con las cartas, sin saber que yo estaba con su mujer enfrente de él...
Bota y Rebota La Suegra - caprichoso novels & stories
Lucía Tormentas
—Yerno, puedes ser más brusco... Era de madrugada. La mujer madura, desnuda, puesta en cuatro sobre la cama, volteó a verme mientras empujaba sin parar ese trasero redondo hacia atrás. Sus labios carnosos se entreabrían, y esa mirada perdida de deseo era capaz de derretir a cualquiera. Un día antes, ni en sueños habría imaginado que tendría a mi voluptuosa suegra sometida debajo de mí...
Nadando En Las Medias De Mi Ahijada - caprichoso novels & stories
Mangonel
—Padrino, ¿así es la postura correcta? Estábamos en el Club Deportivo y le enseñaba a mi ahijada la técnica para entrar al agua. Briseida se inclinó, dejando su trasero bien firme en alto, y sin querer terminó rozando mi paquete. Sentí un corrientazo, una sensación eléctrica que me sacudió. Pero lo que más me excitó fue lo que pasó después de que saltara. Como era malísima para nadar, empezó a chapotear con desesperación en cuanto entró al agua y, entre tanto ajetreo, se le soltó el hilo del bikini. Me lancé de inmediato a rescatarla. Ella forcejeaba y se aferraba a mí con todas sus fuerzas, haciendo que se la rozara una y otra vez. Y lo más increíble era que su padre estaba ahí mismo, observándonos a un lado de la alberca.
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