Romances
Histórias curtas

Gêneros

Todos
Romance
Drama Realista
Hombres Lobo
Mafia
MM Romance
Vampiro
Mitología
Fantasía
Vida Escolar/Campus
Imaginación
Reencarnación
Pasional
Misterio/Suspenso
Leyenda Popular
POV masculino

Personagens

50
Hipócrita×
Todos
Egoísta
Mujer Poderosa
Amante
Independiente
Mafia
Alfa
Canalla (Hombre)
POV masculino
CEO/Magnate
Amigos de la Infancia
Hipócrita
Psicópata
Mujer Casada Joven
Primer Amor
Sin Sentimientos
Luna
Rompehogares
Compañero
La más Popular
Doble Reencarnación
Amor Incondicional
Heredera Verdadera/Falsa
Excéntrico/a
Mejor Amiga
Vampiro
Escoria
Diosa/Idol
Doctor/a
Calculador/a
Protagonista Animal
Secretario/a
Vecindario
Identidades Múltiples
Obsesionado/a con el Amor
Canalla (Mujer)
Íncubo
Sustituto/a
niño
Profesor
Hombre Bestia
Elfo
Tierno pero posesivo
Yerno
Forense
Estudiante Pobre
Sumiso/a en el Amor
Piloto
Supermacho paranoico
Celebridad
Influencer
Mostrar Mais

Enredo e Ambientação

52
Todos
Reconquista Desesperada
Arrepentirse
Dejar en ridículo
Cuenta Regresiva
Infidelidad
Matrimonio
Venganza
18+
Seducción
Karma
Castigo al Infiel
Liarse con alguien
Drama Familiar Total
Drama Familiar
Despertar
Encuentro Amoroso
Fingimientio de Muerte
Ambiente Laboral
Desarrollo Femenino
Embarazo
Persecución por Amor
Amor Prohibido
Sistema
Reconciliación
Redención
Origen de Familia
Diferencia de Edad
Acoso
Matrimonio por Sustitución
Crimen
Crush Mutuo
Viaje en el Tiempo
Dentro de la Novela
Telepatía
Matrimonio por Contrato
Aventura
Vida Escolar/Campus
Transmisión en Vivo
Amor Forzado
Descubrimiento de una Infidelidad
Apocalipsis
Solidaridad
Amigas Divorciadas
Desafiar Destino
Maldición
Matrimonio antes del Enamoramiento
Mundo del Entretenimiento
Romance Fantástico
Ventaja Especial
amado/a por todos
Misterio/Detective
Escape de la Boda
Mostrar Mais

Tema

20
Todos
Giro Inesperado
Romance Amargo
Satisfacción/Poder
Melodramático
Renacido
De Perdedor a Ganador
Lazo Familiar
historia de la muerte
Dulce Romance
Dulce y Doloroso
Obsesivo
Inspirador
Sanador
Crush
Comedia
Bizarro/Peculiar
Múltiples Perspectivas
Complejo/Intrigante
Enfermizo/Retorcido
Apasionante
Mostrar Mais

Contos e Romances de Hipócrita

Descubra uma coleção de contos encantadores de Hipócrita que exploram as profundezas da paixão. Perfeita para leitores que procuram histórias curtas de uma hora para inspirar e despertar a imaginação sobre Hipócrita.
Fingí Morir para Dejar de Amarlo - undefined romance & romance
Begoña Oropeza
Durante la cena, Julián Orozco, un amigo de mi esposo Bruno Ortega, soltó de pronto en italiano: —Hace tres años, para poder firmar en nombre de Fiona una carta de perdón a favor de Simona, te casaste con Fiona con una boda por todo lo alto. En estos años he visto cómo Fiona se ha ido encariñando cada vez más contigo, pero tú sigues mintiéndole. Le haces creer que las pastillas anticonceptivas son antidepresivos. ¿No temes que, cuando Fiona sepa la verdad, se venga abajo? El rostro de Bruno se ensombreció, y él sonrió con amargura. —Un hijo que no es deseado por su padre no tiene por qué nacer. En cuanto a Fiona, mientras deje de interponerse en la felicidad de Simona, cumpliré mi promesa y la protegeré toda la vida. Nadie sabía que, para estar a la altura de Bruno, yo había aprendido italiano hacía mucho tiempo. Estaba de pie a unos pasos del comedor, en la sala, con marcas frescas de besos en el cuello y las supuestas pastillas para la "depresión" en la mano. Sentí que todo el cuerpo se me helaba. Así que todo el amor que él decía sentir por mí era falso. La salvación que yo creí haber encontrado no era más que una trampa cuidadosamente planeada. Si así estaban las cosas, decidí concederles a todos lo que querían.
El Imperio Siempre Fue de Mi Madre - undefined romance & romance
Yolanda Fernández
Estaba al frente de una reunión internacional importantísima cuando, de pronto, recibí una llamada de Dora Guerra, mi hermana menor. Al otro lado de la línea, Dora lloraba tanto que apenas podía hablar: —Me robaron el cupo de intercambio… Fui de inmediato a la universidad. Al llegar, vi a Dora acorralada en una esquina de la oficina, con los ojos enrojecidos. Frente a ella, una chica con pinta de buscapleitos la señalaba con el dedo, llena de desprecio. —¿Crees que puedes competir conmigo? Soy la hija de la familia Guerra de la capital. Mi papá acaba de donarle a esta universidad todo un edificio de laboratorios. ¿Y tú quién te crees? Hasta Ricardo Navarrete, el profesor de la materia, se puso de su lado: —Dora, Marcela es hija de una de las familias benefactoras más importantes de la universidad. Sé razonable y no nos metas a todos en problemas. Yo estaba a punto de acercarme para exigir una explicación, pero aquellas palabras, "la familia Guerra de la capital", me detuvieron en seco. ¿La familia Guerra de la capital? ¿Desde cuándo mi papá tenía una tercera hija además de Dora y de mí? Marqué de inmediato el número de mi papá y, con una risa fría, dije: —Papá, dime una cosa: ¿desde cuándo tienes otra hija a espaldas de mamá?
El Divorcio que los Destruyó - undefined romance & romance
Anónimo
Era la sexta vez que Dante Falcone azotaba aquel maldito acuerdo de divorcio frente a mí, obligándome a firmar. Esta vez no me resistí. Dejó la pluma sobre la mesa. En ese momento, un silencio asfixiante llenó la habitación. Sus ojos castaños me recorrieron con fijeza, como si buscara una grieta en mi decisión o intentara leer qué pasaba por mi cabeza. —¿Por qué tan obediente esta vez, Sofia? ¿O planeas otro truco? No olvides quién eres, señora Falcone. Me quité el anillo de rubí que simbolizaba a la dueña de la familia, el mismo que él me había puesto cuando me propuso matrimonio en Sicilia. Lo dejé con suavidad sobre el escritorio, una superficie que tantas veces había visto manchas de sangre y fajos de billetes. —No, Dante. Solo estoy cansada —respondí con una calma que me desconocía—. Tu mundo es demasiado ruidoso.
Rechazada por el Beta, Amada por el Alfa - undefined romance & romance
Cocojam
Durante cinco años, Gideon, el Beta de la manada de Moonstone, y yo mantuvimos un romance secreto. El plan era anunciar, en el festival del Solsticio de Invierno, que íbamos a completar el vínculo. Pero, en lugar de eso, exhaló su aliento cálido contra mi oído para decirme: —Cariño, llevamos cinco años acostándonos y ya me aburriste. Búscate a otro lobo que te reclame para la ceremonia, ¿de acuerdo? No derramé ni una sola lágrima. Le sostuve la mirada con total serenidad. —Bien —acepté. Mi reacción lo descolocó. Él no sabía que en mi vida pasada le supliqué que me reclamara y lo hizo, completamos el vínculo, pero todo resultó ser una farsa. Jamás volvió a despertarme rozando su barbilla áspera contra mi frente. Incluso al hacer el amor, mantenía los ojos cerrados: solo usaba mi cuerpo para desahogarse mientras pensaba en su salvadora, Aveline. Pude entenderlo todo cuando llegó mi muerte. Mientras yo agonizaba en el parto de nuestro cachorro y luchaba por sobrevivir, él me abandonó. Corrió a consolar a Aveline, que estaba en otra camilla, para que no pereciera por una herida causada por un cuchillo de plata. Aprendí que un vínculo por el que tienes que rogar no es amor. Es una condena imposible de sanar. De vuelta a mi nueva vida, me aparté con una sonrisa y le quité la mano de mi cintura. —¿Por qué me miras así? —Mi tono de voz lo sorprendió aún más—. Tú estás aburrido de mí y me ordenaste buscar a otro. Solo sigo tus órdenes.
Humillaron a la Hija del Millonario - undefined romance & romance
Remolacha
En Navidad, mi papá me regaló una pulsera de oro macizo. Mis compañeras de cuarto exclamaron con envidia y me insistieron en que las invitara a comer algo. Yo acepté con una sonrisa y les dije que fueran primero, que yo llegaría enseguida. Cuando salí del baño, la habitación ya estaba vacía. Solo la laptop de Josefina seguía encendida, con la pantalla emitiendo una luz tenue. Me acerqué para apagarla. Pero justo entonces apareció una notificación de un grupo de WhatsApp llamado "Liga contra las interesadas". "Con razón anoche no volvió. Seguro se vendió toda la noche por esa pulsera de oro macizo." "Anteayer fue un bolso de marca, hoy una pulsera de oro macizo. Con tantos tipos con los que seguro se acuesta a diario, quién sabe cómo tendrá eso de allá abajo." "Hoy tenemos que sacarle una comida cara. Su dinero no viene de nada limpio. Si nos lo gastamos nosotras, hasta le hacemos un favor." En el cuarto éramos cuatro chicas. Y las otras tres estaban metidas en ese grupo. No hacía falta pensar demasiado para saber que la persona de la que hablaban era yo. Al final, esas amigas a las que siempre traté con sinceridad no eran más que un puñado de ingratas.
¡Nuestro Alfa es una Hembra! - undefined romance & romance
Bagel
—¡Me obligó! Esa noche, él me violó y me dejó preñada. Ante el Alto Consejo, en un juicio público transmitido en vivo para que el mundo entero lo viera, una Omega de bajo rango llamada Selena acunó su vientre y me acusó. —Intenté defenderme, pero su aura me paralizó. ¡Le rompió la pierna a un lobo que intentó detenerlo! Afuera del salón del Consejo, manifestantes furiosos agitaban pancartas y me tachaban de ser un monstruo que no podía pensar más allá de su pene. En la red, cada sección de comentarios se inundó con la misma exigencia: «¡MATEN AL ALFA!». Las acciones del Grupo Blackstone, el imperio que construí desde la nada, cayeron en picada. Incluso los Ancianos que yo había elevado al poder ahora se pisoteaban entre ellos para despojarme de mi título como Alfa. Cuando el presidente bajó su mazo para dictar mi sentencia de muerte, di un paso al frente y levanté las manos con lentitud para desabrocharme el traje. Todos estaban convencidos de que yo era un macho dominado por sus instintos. Ninguno de ellos estaba preparado para el secreto que estaba a punto de revelar. Un pequeño detalle biológico que acabaría con la mentira de esa Omega frente a todas las manadas del mundo.
Condenado a soltarte - undefined romance & romance
Hazel Laguna
La tinta de nuestra acta de matrimonio apenas se había secado, y el viaje de regreso a casa ya estaba sumido en un silencio sepulcral. De pronto, Ian Colson soltó el veneno sin anestesia: —Te engañé. Me señaló con una sonrisa cruel, apuntando directamente al asiento del copiloto donde yo estaba sentada. —Ayer mismo ella estuvo aquí, besándome. Llevaba ropa tan provocativa que no pude resistirme. Al final, terminé acostándome con ella en este mismo lugar. Era la segunda vez que me destruían la vida. Me quedé completamente paralizada, sintiendo cómo el aire se escapaba de mis pulmones. El dolor me desgarró con tanta fuerza que ni siquiera fui capaz de emitir un gemido. Pero Ian continuó, saboreando el recuerdo de su aventura con una nostalgia enfermiza. —Entonces entendí perfectamente por qué Jake lo había hecho. Jessica era muchísimo más fascinante y más mujer que tú. Jake Quill era mi exesposo. Y Jessica Hore, la mujer que alguna vez había sido mi mejor amiga. Cinco años atrás, los había descubierto juntos en la cama. Cuando estuve al borde del abismo, Ian apareció como mi salvador. Pero aquel día, él también me había apuñalado por la espalda... y con la misma mujer.
Sí, todo se trata de la tarjeta de recompensas. - undefined romance & romance
Perfect Timing
La noche en que regresé de mi viaje de trabajo, me llamaron de la farmacia. Me dijeron que esa tarde habían rechazado mi tarjeta de recompensas cuando intentaron usarla y que debía recargarla. Adrian estaba en la cocina, completamente concentrado en preparar la cena. Le pregunté qué había comprado. Sonrió y sacó una caja de suplementos. —Últimamente trabajo hasta muy tarde. El corazón me ha estado dando problemas, así que compré unas vitaminas para fortalecerlo. No dije nada. Suspiró y sacó una tarjeta bancaria. —Ya sé que te importa mucho el dinero. Usé tu tarjeta de recompensas por accidente. Te lo devolveré diez veces. ¿Trato hecho? Normalmente, la habría aceptado. Esta vez, no. Solo lo miré. —Divorciémonos.
No Protegiste a Nuestra Hija, Ahora Sufre - undefined romance & romance
Mater Solis
En la familia de mi esposo se practica el matrimonio sin convivencia; él no puede reconocer públicamente nuestro vínculo hasta que nazca un varón. Obligándome a respetar las tradiciones de su linaje, me exigió que criara a nuestra hija en total soledad. Seis años después de casarnos, Andrew Sonovan heredó todo lo que dejó su difunto hermano, incluyendo a la viuda, Kasey Jordan. Para cumplir con las exigencias familiares de perpetuar ambos apellidos, se acostó con ella una y otra vez. Luego de esos encuentros, volvía a mi lado y me abrazaba. —Podré celebrar una boda de verdad contigo cuando ella quede embarazada y continúe el linaje de mi hermano. Espera un poco más... —me pedía. Sin embargo, terminé por descubrir que planeaba casarse con Kasey. —¡Cásate conmigo, Kasey! ¡Te haré la mujer más feliz del mundo! Vi a Andrew arrodillarse bajo el resplandor tembloroso de las velas. Miraba a su cuñada con devoción mientras le proponía matrimonio. Ella se acariciaba el vientre y se veía dichosa. Junto a mi hija, presencié su felicidad desde fuera de la habitación. Solo en ese instante comprendí que, durante los últimos seis años, la única que había vivido en el engaño era yo.
Mi propia madre me llamó mentirosa - undefined romance & romance
Zafira
Para evitar que la acusaran de favoritismo, mi madre me obligó a participar en la jornada escolar de donación colectiva de sangre, a pesar de que padecía anemia severa. Después de que me extrajeran apenas cien mililitros, la vista comenzó a nublárseme. Extendí la mano hacia la aguja para detener el procedimiento, pero la joven enfermera me sujetó por la muñeca y me inmovilizó. —¿Solo llevas cien mililitros y ya quieres rendirte? Todos los demás estudiantes donaron cuatrocientos. —Miró mi rostro pálido con los ojos llenos de desprecio—. Donar sangre es un acto de honor. ¡Las personas egoístas como tú, que fingen estar enfermas para librarse, merecen que les extraigan el doble como castigo! A pocos metros de allí, mi madre me observaba con frialdad, con la decepción reflejada en el rostro. —Briana Hayes, ¿así es como te eduqué? Todos los demás donaron. No creas que porque eres mi hija eres especial. ¡Hoy completarás los cuatrocientos mililitros, aunque te cueste la vida! Jadeé en busca de aire mientras el corazón golpeaba mi pecho con tanta fuerza que sentí que estaba a punto de estallar. Cuando llenaron la tercera bolsa, mi visión ya se había vuelto completamente borrosa e, inevitablemente, me deslomé sobre el suelo. Mi alma comenzó a elevarse poco a poco mientras contemplaba a mi madre con culpa. Lo siento, mamá. De verdad no estaba mintiendo. Esta vez... en verdad ya no pude resistir más.
Me Obligaron a Ser Madre de Trillizos - undefined romance & romance
Patricia Miranda
Mi esposo, Hugo Franco, llevó a casa a unos trillizos y se empeñó en decir que eran hijos míos. Esa misma noche mandé hacer una prueba de ADN de urgencia. El resultado confirmó que ninguno de los tres tenía parentesco biológico con él ni conmigo. Aun así, Hugo me abofeteó una y otra vez, me llamó puta y me obligó a firmar el acuerdo de divorcio y a renunciar a todos los bienes conyugales. Furiosa, fui a desahogarme con mi mejor amiga, Claudia Montes. Sin embargo, en cuanto vio a los niños, agarró un cuchillo de cocina que había sobre la mesa y me desfiguró el rostro. —¡Si vuelves a decir que no son tuyos, la próxima vez te cortaré el cuello! Con el corazón encogido, compré un boleto esa misma noche y huí a casa de mis padres. Les conté entre lágrimas lo que había ocurrido, pero ellos también insistieron en que debía reconocerlos como mis hijos. Al ver que no lograban convencerme, tomaron un azadón y me golpearon hasta matarme. Ni siquiera al morir entendí por qué todos querían obligarme a reconocer a esos tres niños de origen desconocido como hijos míos. Cuando volví a abrir los ojos, había regresado al día en que Hugo los llevó a casa.
La Hija Rechazada Volvió como Doctora - undefined romance & romance
Andrea Aguirre
En mi vida anterior, la familia Salazar fue a buscarme al orfanato después de descubrir que yo podía ser su hija biológica. Sin embargo, Adrián Salazar, mi propio hermano, me acusó de haber provocado la enfermedad de Mónica Salazar, la hija adoptiva de la familia. Mis padres le creyeron y me echaron de casa. Poco después, morí enferma en la calle. Cuando volví a abrir los ojos, había regresado al día en que los Salazar fueron a buscarme. Adrián se interpuso entre sus padres y yo y gritó: —¡Papá, mamá, no se la lleven! Desde que Mónica supo que la hija biológica de la familia podría volver, no ha dejado de sufrir crisis. Además, ni siquiera sabemos con certeza que ella sea Elena. Mis padres me pidieron que les mostrara mi mitad del medallón de cristal. La familia conservaba la otra, y ambas piezas eran la única prueba material que podía vincularme con ellos antes de una prueba de ADN. Como ya sabía cómo terminaría todo, decidí no mostrarla. Ante mi silencio y temiendo que Mónica empeorara, me miraron con decepción y se marcharon. Yo regresé en silencio al orfanato. Veinte años después, me había convertido en una de las cardiólogas más prestigiosas del país. El hombre sentado frente a mí me entregó un expediente clínico con las manos temblorosas. —Se lo suplico. Salve a Mónica. Me detuve al leer el nombre y observé durante un largo rato aquel rostro demacrado. Solo entonces levanté la mirada hacia el hombre. —No.
Como un Disparo Borré el Contador del Don - undefined romance & romance
Eternity
Podía ver una cuenta regresiva sobre la cabeza de las personas cuando ya habían decidido dejar a su pareja. El día que la cuenta regresiva de mi padre llegó a cero, plantó sobre la mesa del desayuno una carta de un abogado y nos abandonó a mi madre y a mí. El día que la cuenta regresiva de mi mejor amiga llegó a cero, por fin echó de su departamento a ese parásito de novio y cambió las cerraduras antes del anochecer. Por eso siempre me había aterrado ver una cuenta regresiva sobre la cabeza de mi prometido, Lucian Bellandi. Por suerte, en los siete años que llevaba a su lado, el espacio sobre su cabeza había permanecido vacío. Lucian era el Don más joven en la historia de la familia Bellandi. Era dueño de los muelles, los casinos y la mitad del dinero sucio de la zona sur, pero reservaba toda su ternura para mí. Eso cambió el mes pasado, cuando pasó a buscarme después de una subasta de los Bellandi. Levanté la mirada y unos números rojos como la sangre me hirieron los ojos. “702 días, 14 horas y 22 minutos”. Menos de dos años. Sentí que se me helaba la sangre. Busqué una explicación con desesperación. ¿Había hecho algo mal? Después, durante una tormenta de nieve junto al lago, nos encontramos con Mia Crane en la entrada trasera del Hotel Bellandi. Lucian acababa de contratarla como nueva asistente de su fundación benéfica. Tenía nieve en el cabello y las pestañas. Tiritaba de pies a cabeza, pero su sonrisa era radiante y de una inocencia conmovedora. Lucian sacó un pañuelo de seda negro del bolsillo interior de su saco y se lo entregó. Tenía una actitud tranquila. No había nada abiertamente inapropiado en ese gesto. Pero en ese momento, la cuenta regresiva sobre su cabeza cambió. “327 días, 4 horas y 47 minutos”. Más de trescientos días desaparecieron. Y entonces supe que había encontrado el motivo.
Llegó su amor de infancia y yo me fui - undefined romance & romance
Sunnys
Había perdido la cuenta de cuántas veces Ethan me había rechazado cuando le pedía quedarme a dormir en su casa. —Ethan, eres un aburrido —protesté. El día anterior, había encontrado una marca en la puerta principal, una señal de las que se usan para indicar que en esa casa vivía una mujer sola. Me dio mucho miedo, así que acudí a Ethan y le pregunté si podía quedarme en su casa por unos días. Él se negó. —Te reservaré una habitación de hotel para esta noche. Su tono se suavizó al verme triste. —Es solo que no quiero renunciar a mi propio espacio tan pronto. Dame un poco de tiempo para acostumbrarme a la idea, ¿sí? Llevábamos tres años juntos y, sin importar a qué hora terminaran nuestras citas, él siempre me llevaba de vuelta a casa. Nunca me pidió que me quedara. No me hizo ninguna gracia, pero asentí y lo dejé pasar. Como todavía no era tan tarde, sugerí que fuéramos a ver la película que acababa de estrenarse. Ethan, en lugar de aceptar, miró la hora y me llevó rápidamente al hotel, visiblemente inquieto. Sola en la habitación, encontré en redes sociales una publicación de una nueva compañera de trabajo. «El aire acondicionado de mi casa se descompuso. Menos mal que tengo a quién acudir; si no, me derretiría». La foto detrás del texto mostraba la pared de la sala de Ethan, con su televisión al fondo. Sentí un nudo en el estómago. Me quedé mirando la imagen durante un buen rato. Cuando reaccioné, tenía el rostro empapado de lágrimas. Entonces, me quité el anillo de compromiso que Ethan me había dado. Un amor que había sido corrompido por algo podrido en su interior ya no era el amor que yo quería para mi vida.
En Esta Vida, Ya No Te Amaré. - undefined romance & romance
Dragon Mama
La noche que cambió mi vida, Leanna Sandoval acababa de terminar con Graham Rowland. Después de lo ocurrido, Graham se casó conmigo porque creyó que era lo correcto. Nuestro matrimonio fue tranquilo y estable. Tan estable que terminé creyendo que duraría para siempre. Me equivoqué. La aparente calma terminó cuando Leanna murió a causa de una enfermedad. Antes de morir, se había enterado de lo ocurrido aquella noche y había renunciado a cualquier posibilidad de reconciliarse con Graham. Él solo descubrió la verdad cuando fue a visitar su tumba. Graham también encontró mi diario secreto. En sus páginas había confesado el amor no correspondido que sentía por él. Se convenció de que yo había provocado todo a propósito para destruir su relación con Leanna y comenzó a odiarme con toda su alma. Se divorció de mí, me dejó sin nada y se encargó de hacerme la vida imposible. Cuando estaba a punto de morir, lo último que escuché fue su voz. —Tu amor me da asco —me dijo con frialdad. Creí que todo había terminado. Pero volví a abrir los ojos. Había regresado al pasado, justo dos horas antes de que aquella noche cambiara nuestras vidas. Graham estaba a punto de emborracharse después de que Leanna terminara con él. Agarré mi abrigo, salí corriendo de la habitación y toqué la puerta de Leanna.
El Príncipe Vampiro Me Traicionó - undefined romance & romance
Bagel
En nuestro quinto aniversario de bodas, me acurruqué entre los brazos de mi esposo vampiro, Alaric, y le ofrecí el cuello para que siguiera besándome con ternura. Aguanté la respiración mientras buscaba a tientas en el bolsillo el cristal de la prueba de embarazo. Emitía un brillo tenue, pero el resultado era claro: positivo. Había guardado la noticia como la última sorpresa de la noche. Íbamos a tener un hijo mitad vampiro. Entonces Roman, el confidente de Alaric, habló en la lengua antigua de los vástagos. —Alteza, ¿y qué hay de Elise, su hermosa amiga de la infancia? —preguntó Roman con una sonrisa pícara—. ¿Esa vampira de sangre pura lo deja satisfecho? Alaric se rio con ganas y sentí su pecho vibrar contra el mío. No pude evitar estremecerme. —Es como el fuego: salvaje y ardiente —respondió Alaric en esa misma lengua—. Cuanto más fuerte la muerdo, con más ansias se entrega. Alaric seguía pasando un dedo sobre las marcas de sus mordidas en mi cuello, aunque su mirada se había perdido en algún punto del lugar. —Solo asegúrense de que esto no salga de aquí —les advirtió—. Estaría acabado si mi querida esposa se enterara. Los miembros del clan se rieron entre dientes y alzaron sus copas llenas de sangre, prometiendo guardar el secreto. Me quedé rígida entre los brazos de Alaric. Todos parecían haber olvidado que mi familia pertenecía a la nobleza humana. Durante generaciones, sus miembros se habían casado con vástagos, así que yo dominaba su lengua antigua. Había entendido cada palabra. Me obligué a conservar la calma y mantuve mi sonrisa de anfitriona perfecta, aunque la mano con la que sujetaba la copa empezó a temblarme. Alaric debía de creer que, si descubría la verdad, me pondría a llorar y le exigiría una explicación por tratarme así, como ya había hecho otras veces. Lo que no sabía era que todo había cambiado. Para mí, nuestro matrimonio ya había terminado. Dejé la copa sobre la mesa, saqué el teléfono y le envié un mensaje a mi padre: «Papá, perdí la apuesta. Vuelvo a casa para hacerme cargo del patrimonio familiar».
ANTERIOR
123
Explore e leia bons romances gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de bons romances no app GoodNovel. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no app
ESCANEIE O CÓDIGO PARA LER NO APP
DMCA.com Protection Status