Novels
Short Stories

Genres

All
Romance
Drama Realista
Hombres Lobo
Mafia
MM Romance
Vampiro
Mitología
Fantasía
Vida Escolar/Campus
Imaginación
Reencarnación
caprichoso
Misterio/Suspenso
Leyenda Popular
POV masculino

Characters

34
Independiente×
All
Mujer Poderosa
Independiente
Amante
Psicópata
Mafia
Alfa
Hipócrita
Amigos de la Infancia
Rompehogares
Primer Amor
Sin Sentimientos
La más Popular
Amor Incondicional
Compañero
Luna
Mejor Amiga
Escoria
Doctor/a
Vampiro
Calculador/a
Protagonista Animal
Vecindario
Secretario/a
Identidades Múltiples
Profesor
Íncubo
Hombre Bestia
Elfo
Yerno
Forense
Estudiante Pobre
Piloto
Celebridad
Influencer
Show more

Plot & Setting

31
All
Arrepentirse
Seducción
Liarse con alguien
18+
Encuentro Amoroso
Infidelidad
Cuenta Regresiva
Venganza
Matrimonio
Karma
Drama Familiar
Despertar
Desarrollo Femenino
Ambiente Laboral
Amor Prohibido
Reconciliación
Redención
Sistema
Acoso
Crimen
Telepatía
Transmisión en Vivo
Matrimonio por Contrato
Viaje en el Tiempo
Amor Forzado
Solidaridad
Aventura
Apocalipsis
Maldición
Mundo del Entretenimiento
Ventaja Especial
Show more

Themes

12
Melodramático×
All
Giro Inesperado
Melodramático
Renacido
Lazo Familiar
historia de la muerte
Dulce Romance
Obsesivo
Inspirador
Sanador
Crush
Múltiples Perspectivas
Apasionante
Show more

Independiente Melodramático Short Stories & Novels

Discover a collection of engaging Independiente Melodramático short stories with compelling plots and immersive storytelling. Perfect for readers seeking one-hour short stories and quick, immersive reads online.
Extorsión al hombre equivocado: su Don. - undefined novels & stories
Peachy
Esa camarera VIP, nueva en el club, insistía siempre en que fuera yo quien la atendiera. Como era buena para el negocio, no le di demasiada importancia. Sin embargo, un fin de semana, alrededor de las dos de la madrugada, mientras descansaba en la cama de mi penthouse, me llamó y comenzó a darme órdenes a los gritos. —Estoy en la suite «Paraíso». Sube ahora mismo con una botella y atiéndeme como corresponde. Tuve que aguantarme la risa. Esa mujer actuaba de una forma realmente absurda. —Son las dos de la mañana. ¿Me estás ordenando qué hacer? No soy tu guardaespaldas ni tu proveedor personal. Ella resopló con una voz que destilaba arrogancia. —Mi primo es el gerente del club. Deberías sentirte honrado de atenderme. Ah, y por cierto, aún no has pagado la tarifa de protección de este mes. Más te vale moverte y venir ya, o le diré a mi primo que te arroje al río Chicago. Vaya. Parecía ignorar un detalle bastante importante: todos los muelles del río Chicago, sin excepción, me pertenecían.
De Novia a Extraña, La Suerte que Gana - undefined novels & stories
Iris Empieza
Al despertar de una pesadilla fatal, Liliana se da cuenta de que la vida le ha dado una segunda oportunidad. Ha regresado exactamente al mes anterior a su boda, en el momento en que su padre, Joaquim, la presionaba para cederle su prometido, Pedro, a Renata. En la vida pasada, sufrió en silencio. En esta vida, despertó a la verdad. Ante la hipocresía de su padre, Liliana no derramó una sola lágrima. En cambio, una sonrisa gélida curvó sus labios y propuso un acuerdo impactante. —Acepto —declaró Liliana, con la voz ronca y fría, cortando su discurso de raíz—. Quiero mil millones. Además, quiero la ruptura oficial y definitiva de nuestra relación de padre e hija. Si el afecto familiar es una mercancía barata, ella prefiere cambiarlo por oro. Vendiendo un matrimonio arreglado y renegando de una familia tóxica, Liliana inicia su jornada de venganza y libertad, ya no como la hija obediente, sino como una reina multimillonaria e indomable.
Esta vez mi historia se escribe sin ti - undefined novels & stories
Zafira
Después de renacer, tomé la firme decisión de dejar de obsesionarme con mi amigo de la infancia, Federico Torres. En su fiesta de cumpleaños colgó un cartel que decía: «Prohibido perros y Clementina». Sin titubear, me largué a Hawái y puse océanos de por medio. Cuando comentó que el simple olor de mi perfume le revolvía el estómago, obedecí y me mudé sin chistar. Al graduarnos anunció que no pensaba respirar el mismo aire que yo en ninguna ciudad; hice mis maletas —rápido— y desaparecí para siempre. Por último, aseguró que mi mera existencia podía malinterpretarse ante su amor imposible. Asentí y, muy pronto, presenté en redes a otro chico como mi novio. Una y otra vez elegí lo contrario a lo que hice en mi vida pasada. Porque, en aquella otra vida, cuando por fin me casé con él, su amor ideal se arrojó desde un acantilado. Él me llamó asesina, me torturó, me quebró… y acabé devorada por los peces. Esta vez, lo único que quiero es vivir de verdad. Así que tomé de la mano a mi nuevo novio. Pero Federico se plantó en medio de la calle, con los ojos encendidos de rabia. —Clementina, ven conmigo ahora y olvidaré esta broma.
Cuando mi amor de cien años se convirtió en cenizas - undefined novels & stories
Peachy
Estaba a punto de formar un vínculo de sangre con otro lord vampiro. Pero mi pareja de un siglo, Kaelan, no tenía ni idea de esto. Él se encontraba demasiado ocupado encariñándose con su nueva asistente humana, Sylvia. Han pasado noches enteras en su oficina, bajo el pretexto de estar «investigando sangre sintética». Incluso convirtió nuestro aniversario de cien años en la fiesta de cumpleaños de ella. Ese día, frente a todos, Kaelan le presentó un pastel Selva Negra decorado con «Silver Bells». Ellos se reían, untándose glaseado el uno al otro. Se olvidaron que esas flores son un veneno mortal para mí. Mi poder se hizo añicos. La agonía me desgarró mientras las sombras se desataban, incontrolables. Los guardias de mi familia tuvieron que arrastrar mi cuerpo convulsionando. Y, mientras yo me recuperaba sola en la bóveda fría y oscura, Kaelan seguía en la fiesta, bañándose en los vítores para él y Sylvia. La sangre en mis venas se convirtió en hielo. Un siglo de amor y esperanza se redujo a cenizas. En ese momento, acepté el arreglo de mi familia. Sin dudarlo. Una unión con el lord del Trono de Obsidiana; un vampiro del que dicen que es la encarnación del poder.
Renacimos los dos... y él terminó en la cárcel - undefined novels & stories
Ana S. Flores
El día de la sentencia, mi prometido Diego González me tomó de la mano, sollozando, y me pidió que dejara de defender mi inocencia y firmara un acuerdo de culpabilidad. —Clara, sé que tú no hiciste nada… pero Isabella está esperando un hijo mío. No puedo permitir que ella vaya a la cárcel. Hazlo por tu bien, por favor —suplicó, con lágrimas que le empañaban la mirada. Sin dudarlo ni un instante, firmé el acuerdo. En mi vida anterior me negué a cargar con la culpa de Isabella García y, por eso, no solo terminé tras las rejas: la furia de Diego envió gente a torturarme hasta dejarme estéril. Esta vez me propuse complacerlo. A la mañana siguiente, los noticieros reventaron con la primicia de que yo había robado secretos comerciales de la Corporación López. Para colmo, Isabella se presentó como testigo. —Sí, fue ella; la vi con mis propios ojos infiltrarse en la compañía —declaró ante las cámaras. Pero aquella tarde, cuando inició la audiencia, el demandante Santiago López, director general de la corporación, retiró la acusación. Bajo la mirada atónita de la prensa, sacó un anillo, se arrodilló y me preguntó: —Clara, ¿en esta vida aceptarías casarte conmigo?
La decisión de Donna - undefined novels & stories
Null
Mi esposo, Dante, es el Don más intocable de la familia Vance en Nueva York y tiene una regla inquebrantable: después de las nueve de la noche, si está fuera por asuntos de la familia, no responde ninguna llamada. Yo siempre entendí su devoción por la familia, por lo que durante cinco años hice todo lo posible por no molestarlo nunca. Hasta anoche, cuando conducía sola cerca de los muelles y terminé entrando en una emboscada de hombres armados de una familia rival. En medio del pánico, llamé a Dante, rogándole que me salvara. El teléfono sonó durante lo que pareció una eternidad y, cuando por fin se dignó a responder, su voz sonó helada como un témpano de hielo: —Nora, llevamos mucho tiempo casados. Como Donna de la familia Vance, deberías conocer las reglas. Dicho esto, cortó, sin darme tiempo a pedirle ayuda. Esa noche, apenas logré escapar con vida de la lluvia de balas. Pasé la noche en el hospital. Pero, cuando llegué a casa, a la mañana siguiente, lo único que recibí fue una mirada llena de reproche. Dante me acusó de haber interrumpido un acuerdo crucial de transporte de la familia y de haber enviado una falsa señal de auxilio. Sabía cuánto trabajaba, así que me tragué mi dolor. Pero, más tarde, cuando usé su ordenador, por accidente vi su registro de llamadas. Un contacto lo había llamado casi todas las noches. Siempre… después de las nueve. Siempre… Durante cinco años completos. Conocía ese número. Pertenecía a Alexa, la Capo de la familia Vance. La mujer que todos en la familia habían considerado durante años como la única verdaderamente adecuada para estar con Dante. En ese momento, todo el dolor que había reprimido durante tanto tiempo volvió de golpe. Después de calmarme, tomé mi teléfono y encontré una invitación que había recibido unos días antes para una exposición internacional de arte y, sin pensarlo más, pulsé «aceptar». En tres días, desaparecería por completo de su mundo.
El Juguetito De Mi Esposo - undefined novels & stories
Crystal K
Mi mejor amiga, Maya, voló desde Miami para la semana de mi despedida de soltera. Eran mis últimos días de libertad. Insistió en organizar una noche de chicas para celebrar y pidió toda mi comida favorita a domicilio. Me pidió que le cuidara el celular y esperara un momento. Entonces, la pantalla se iluminó. Era un mensaje de un hombre. Una foto sin camisa. “Mi arma está lista para ti esta noche”. Llegó otra foto vibrando. Juguetes sexuales. Accesorios de bondage que parecían sacados de una película. Sentí que la cara me ardía. El corazón me latía descontrolado contra las costillas. Acababa de tropezarme con su vida secreta. Pero la siguiente imagen me cortó la respiración. Era un primer plano del pecho del hombre. Tenía una cicatriz que yo conocía mejor que mi reflejo. Era de mi prometido, Luciano Carbone.
Besó a su ex en la fiesta y lo dejé - undefined novels & stories
Stars
En la fiesta para celebrar mi aniversario de vínculo de apareamiento con Damian, él perdió un juego contra sus amigos, y, como castigo, tenía que besar, ahí mismo, a la persona que más amaba. Mi compañero siempre había dicho que un trauma de la infancia hacía que cualquier contacto físico íntimo le resultara insoportable. Sin embargo, besó a Amber, su primer amor, sin dudarlo ni un segundo, y se besaron durante tres minutos, completamente absortos el uno en el otro. Justo cuando todos esperaban que yo armara un escándalo y me marchara furiosa, saqué con calma los documentos de disolución del vínculo y los dejé frente a Damian, diciendo, con calma: —Firma. Damian bajó la vista hacia los documentos y, de pronto, soltó una risa. —Grace Bennett, solo fue un juego. ¿De verdad vas a terminar nuestro vínculo de apareamiento por esto? Deslicé los papeles un poco más hacia él. —Sí. Lo haré.
El Segundo Adiós Es Para Siempre - undefined novels & stories
Eucaliptol Sureño
Tres años después de fingir mi muerte, mi esposa y mi hija aparecieron en la puerta de mi casa. Para que se fueran, tomé un cuchillo y amenacé con quitarme la vida. Entonces, mi hija de siete años acercó la mano al respirador de mi padre. Claire Harrison estaba a su lado y, con la voz temblorosa, me lanzó un ultimátum: —Wesley, o ves morir asfixiado a tu padre, o vuelves a ser mi esposo. Tú decides. Temblaba de rabia, pero dejé el cuchillo y volví a casarme con ella. Al regresar a aquella mansión que tan bien conocía, me convertí en el perfecto «esposo y padre abnegado» de la familia Harrison. Cuando mi hermano de crianza necesitó compañía porque se sentía desanimado, me fui de casa y reservé una habitación en un hotel. Terminé con una úlcera perforada; me operaron y no la llamé ni una sola vez. Cuando mi hija insistió en comer solo lo que preparaba su tío, fui directamente a casa de Dylan y lo traje a vivir con nosotros. Incluso el día de mi cumpleaños, Dylan rompió a llorar de repente y dijo: —Te envidio tanto, Wesley. Tienes una esposa y una hija maravillosas. ¿Y yo? Ni siquiera he recibido nunca un regalo de cumpleaños decente. No lo dudé: me quité la pulsera de cuentas de ónix de la muñeca y se la puse en la mano. Las cuentas de un negro intenso brillaban sobre su piel pálida. Pero a Claire se le enrojecieron los ojos. Me agarró de la muñeca y dijo con la voz tan afilada como una cuchilla: —Wesley, ese era el amuleto de amor que conseguí después de recorrer de rodillas todo el desierto de Mojave, rezando por nuestro amor.
Mi prometido me mató a mí y a nuestro hijo por su primer amor - undefined novels & stories
Zafira
Al renacer en esta segunda vida, tomé una decisión: mantendría la máxima distancia posible de Santiago Fernández. Cuando lo vi llegar como director a mi empresa, renuncié esa misma tarde. Cuando compró un apartamento en mi edificio, me mudé al otro extremo de la ciudad. Y cuando anunció que dirigiría el imperio familiar desde aquí, solicité mi traslado internacional. En mi vida anterior, lo había obligado a casarse conmigo usando mi embarazo como chantaje. Pero justo el día de la boda, su primer amor regresó. Al vernos juntos en el altar, corrió hacia la terraza y saltó al vacío. Santiago fingió que nada había pasado y se casó conmigo, sonriendo. El día de nuestro aniversario de bodas, nos llevó a mi hija y a mí a hacer puénting. Pero él cortó las cuerdas, y mi hija y yo caímos, muriendo destrozadas. Después de nuestra muerte, se inclinó sobre nuestros cuerpos y rio con crueldad: —¡Si no fuera por ti, Valentina no se habría suicidado! ¡Ahora ve y págale por tu culpa! Cuando volví a abrir los ojos, había regresado a esa noche en que usé mi embarazo para obligarlo a casarse.
Muerta para Él, Libre para Mí - undefined novels & stories
Ingrid Herrera Aparicio
Cuando descubrí que estaba embarazada, Miguel Michaus gastó una fortuna en contratar a un médico de renombre para que me prescribiera medicamentos para proteger al bebé. Él, que jamás fue creyente, se arrodilló en una iglesia durante horas, rogando que yo pudiera dar a luz sana y salva. —Amor, has sufrido mucho. Cuando nazca el bebé, te lo voy a compensar como te lo mereces. Ese mismo día, por accidente, contesté una llamada en su lugar. —Señor Michaus, tal como indicó, a los medicamentos de la señora ya se les añadió el fármaco esterilizante. Cuando llegue el momento, el bebé nacerá sin vida. En cambio, el hijo de la señorita López está perfectamente sano; nacerá sin complicaciones y se convertirá en el heredero del Grupo Michaus. La señora Santerbás no notará nada, ni se dará cuenta; no se verá afectada su relación con usted. Esté tranquilo. Bajé la mirada hacia mi vientre abultado. Jamás imaginé que su amor fuera tan falso. Así que ya no tenía nada que me retuviera. Firmé los papeles del divorcio y elegí marcharme.
Mal Amar, Eterno Lamento - undefined novels & stories
Mantecaito
Cuando yo estaba embarazada de cuatro meses, mi esposo médico me dejó plantada 16 veces cuando íbamos a registrar nuestro matrimonio. La primera vez, su amante, la enfermerita Lucía, se desmayó por la sangre durante una cirugía. Esperé todo el día frente a la oficina de registro. La segunda vez, recibió una llamada de Lucía. Me abandonó en el puente elevado solo para comprarle toallas sanitarias. Cada vez que intentábamos registrar el matrimonio, su amante encontraba una nueva excusa. La última vez, escuché que él estaba enfermo. Corrí al hospital bajo la lluvia torrencial, solo para descubrir que era la Lucía quien estaba enferma. Él permaneció a su lado sin moverse, mientras me mentía descaradamente por teléfono. En ese momento, comencé a odiarlo. Decidí abortar y marcharme. Pero él recorrió medio mundo, persiguiéndome hasta otro país, solo para suplicarme perdón.
Amor, Traición y Venganza: mi segunda vida - undefined novels & stories
Zafira
En mi vida pasada, obligué a Diego Ramírez —hijo de una familia en quiebra— a casarse conmigo usando como excusa el hijo que llevaba en mi vientre. El día de la boda, su amor verdadero dejó una carta de despedida antes de lanzarse al mar: “Al final, el verdadero amor nunca puede vencer al poder. Me rindo.” Cuando Diego recibió la noticia, no mostró la menor reacción; incluso sonrió mientras terminaba la ceremonia conmigo. Pero medio año después, el día del aniversario luctuoso de esa mujer, nos llevó a mí y a mi hijo de tres años a bucear. Me arrancó la manguera de oxígeno a mí y a mi hijo bajo el agua, y los dos fuimos ahogados vivos. Tras mi muerte, vi cómo colocaba mi cadáver frente a la tumba de su amada, pidiéndole perdón. “Carmen, ya vengué tu dolor. Si allá, donde descansas, lo supieras, ¿te daría alegría?” Al abrir los ojos de nuevo, regresé a aquella noche en que usé a mi hijo para obligarlo a casarse conmigo.
La ira de una esposa de la mafia - undefined novels & stories
Matcha 66
Todos sabían que yo, Isabella Marino, era la mayor debilidad de Vince Moretti: lo único que el jefe de la mafia nunca toleraría que fuera tocado. Hace años, cuando fui secuestrada, Vince se desarmó a punta de pistola, arriesgando la muerte para recuperarme, incluso pagando toda su fortuna por mi rescate. Para mantenerme a salvo, caminó al borde del abismo, navegando el peligro a cada paso. Después de que quedé embarazada, me atendía sin descanso, apenas permitiendo que mis pies tocaran el suelo. Había rumores de que mantenía a una amante mimada afuera, una mujer a la que malcriaba sin límites. Nunca les creí. Pero entonces ella se pavoneó frente a mí. Para rogar por mi perdón, Vince se cortó su propio dedo. Al día siguiente, esa mujer me mostró en la cara los resultados de su prueba de embarazo, burlándose y diciendo: —¡Vince quería tanto un bebé conmigo que simplemente no pudo evitarlo! Ya estaba frágil. La conmoción y la rabia me llevaron a un aborto espontáneo.
Donde el amor me dejó vacía - undefined novels & stories
Dalia
El día en que Rosa, el amor de mi esposo, enferma terminal, dio a luz a su hijo, mis suegros contrataron a diez guardaespaldas para vigilar la sala de partos y asegurarse de que yo no apareciera a hacer un escándalo. Pero la verdad es que nunca fui. Mi suegra, Melina, le tomó la mano a Rosa conmovida: —Rosa, mientras estemos nosotros aquí, ¡Fiona jamás podrá hacerte daño a ti ni a tu bebé! Mi esposo, Benito Cruz, con ternura en la mirada, la acompañaba durante el parto, secándole el sudor de la frente. —Tranquila, mi padre está con su gente en la entrada del hospital. Si Fiona se atreve a venir, la sacamos en el acto. Al ver que pasaban las horas y yo no aparecía, por fin se tranquilizó. Para él no tenía sentido pensar que yo fuera capaz de armar una escena. Solo quería cumplirle a Rosa su último deseo: ser madre antes de morir. ¿Por qué yo me empeñaría en arruinarlo? Cuando escuchó el llanto del recién nacido en brazos de la enfermera, no pudo evitar sonreír con alivio. Pensó que, si al día siguiente yo iba a disculparme con Rosa, se olvidaría de todas nuestras peleas. Incluso estaba dispuesto a dejar que yo criara al niño como si fuera mío. Lo que él no sabía era que, en ese mismo instante, yo acababa de entregar mi informe en la ONU. En una semana iba a renunciar a mi nacionalidad para unirme a Médicos Sin Fronteras. Y desde entonces jamás volvimos a vernos.
La Luna Durmiente - undefined novels & stories
Bite Man
Para evitarme el dolor de su traición, mi compañero Alfa, Kyle, me hizo dormir, tras lo cual se marchó a marcar a la Omega que una vez le había salvado la vida, para cumplir con su último deseo antes de morir. Mientras yo dormía durante un año, él celebró una ceremonia de apareamiento con ella, dejó una marca temporal en la curva de su cuello y la convirtió en la loba más envidiada de toda la Manada Silvermoon. Un año después, Kyle le ordenó a la bruja que me despertara. Y así, como si nada hubiera pasado, volvió a ser ese compañero tierno y devoto que siempre estaba pendiente de mí. Pero esta vez no le pregunté hasta dónde había cruzado la línea con Freya. Ni siquiera le pregunté cuando habían empezado a compartir la misma habitación. Ni mucho menos cuando el vientre de ella había empezado a crecer. Incluso me mudé por mi cuenta de la habitación principal y se la cedí a ella para que tuviera un lugar cómodo donde descansar. Kyle me tomó de la mano. Entreabrió los labios, como si quisiera decir algo, pero yo me adelanté con una sonrisa. —Lo entiendo. Freya te salvó la vida. Solo le estás devolviéndole el favor. No es como si de verdad la amaras. —Sylvie... Sabía que lo entenderías —repuso con los ojos enrojecidos—. Cuando todo esto termine, pasaré el resto de mi vida compensándote. Lo que Kyle no sabía era que: durante aquel año en el que no había podido abrir los ojos, mi mente nunca se había apagado y había sido capaz de sentir cada instante de su traición. Había sido capaz de percibir cada vez que la consolaba, cada cosa que le susurraba al oído. Así es, lo había escuchado todo. Por eso, en cuanto desperté, me había puesto en contacto con mi hermano. En días, desaparecería de su vida para siempre.
Renacer en el Palacio: La Venganza de Carmen - undefined novels & stories
Sofía Larios
La boda con Diego Velázquez, heredero al reino, se vio empañada por la tragedia. María de Mendoza, la hija adoptiva de Lola —la nana que había cuidado a Diego desde niño—, se quitó la vida. La encontraron ahorcada, vestida con un traje de novia. El vino de la boda resbaló de las manos de Diego. Tras un largo silencio, soltó con voz fría, sin una pizca de emoción: —Dale una buena suma de dinero a Lola. Y asegúrate de que María tenga un entierro digno. Y no dijo más. Continuó con la ceremonia como si nada hubiera pasado, como si aquello no le afectara. Cinco años después, la víspera de que Diego ascendiera al trono, recibí la noticia: no podía tener hijos. Me envió a un convento, donde pasaría el resto de mis días, con la condición de no volver a pisar el palacio. Esa misma noche, me mostró una fotografía de María y, sin inmutarse, me dijo: —Cuando ella murió, llevaba mi hijo. Si no fuera por la influencia de tu familia en la corte, dime, ¿cómo habríamos terminado casándonos? ¿Y qué habría sido de María? —Carmen Pimentel, no sirves ni para ser madre. Quédate aquí, reza y paga por tus pecados. Ora por el alma de María y de nuestro hijo. En menos de un año, mi familia Pimentel fue acusada de traición y todos fueron ejecutados. Yo, por mi parte, morí de un infarto, desangrándome por la boca. Cuando volví a abrir los ojos, me encontré de vuelta en el día de mi boda, justo antes de entrar al palacio.
Negando la Culpa de Mi Hijo - undefined novels & stories
Peachy
Fui a una sola fiesta en mi nuevo vecindario de ricos. Solo una. Y después de eso, mi vecina Brenda me demandó. En el tribunal, sostenía entre sus brazos a su hija golpeada y llena de moretones, Tiffany. Acusó a mi hijo de violación. A mitad de la audiencia, Tiffany se bajó el cuello de la blusa. Marcas rojas le rodeaban el cuello. —Intentó arrancarme los pantalones —sollozó—. Quiso forzarme. Yo me defendí. Entonces me golpeó. ¡Me arruinó la cara! Afuera del juzgado, manifestantes levantaban carteles, llamando a mi hijo basura humana, un niño rico malcriado. En internet, un “memorial” editado con Photoshop sobre mí se volvió viral. El texto decía: "Una madre incompetente debería morir junto a su hijo." Las acciones de mi empresa se desplomaron. Pero yo solo me quedé sentada. Con el rostro inexpresivo. Y pedí que trajeran a mi hijo, Cooper. Las puertas de la sala se abrieron. Cooper entró. Y todos se quedaron congelados.
Las tarjetas del perdón se acabaron - undefined novels & stories
Junio
Diego Pinto organizó sesenta y seis viajes solo para pedirme matrimonio. Y fue recién en el intento número sesenta y siete que logró de verdad tocarme el corazón. El día después de la boda, le preparé sesenta y seis tarjetas de perdón. Teníamos un trato: cada vez que me hiciera enojar, podía usar una para ganarse mi perdón sin discusiones. Durante seis años de matrimonio, cada vez que me enojaba por su amiga de toda la vida, él venía y me pedía que le quitara una tarjeta. Pero cuando usó la tarjeta número 64, Diego se dio cuenta de que algo en mí ya había cambiado.
Mi Última Decisión Antes del Sí - undefined novels & stories
GordiPluma
En vísperas de la boda, Naim de repente sufrió un asalto accidental. Cuando escuché la terrible noticia y llegué corriendo al hospital, ya no me reconocía. El doctor dijo que, producto del fuerte golpe en la cabeza, sufría de amnesia temporal. Así que me esforcé al máximo haciendo itinerarios, lo llevé a recorrer todos los lugares llenos de nuestros recuerdos, tratando de despertar su memoria. Pero después, en una revisión en el hospital, por casualidad lo escuché hablando con un amigo. —Renata se esfuerza mucho por ti, ¿acaso no te conmueve? —¿Conmoverme? Me tiene cansado. Todos los días me lleva a los mismos lugares, sin ninguna novedad. Las muchachas jóvenes sí que saben de cosas divertidas. —Entonces ¿para qué te vas a casar con ella? En mi opinión, si quieres estar más libre, mejor cancela el compromiso. Sin embargo, él se enojó muchísimo. —¡¿Qué tonterías dices?! ¡¡Amo tanto a Renata!! ¿Cómo voy a cancelar el compromiso con ella? ¡No, no! Definitivamente, me voy a casar con ella. Solo quiero… retrasar un poco el tiempo. Mirando el reporte médico en mis manos, que mostraba todo estaba normal, por fin desperté. Resulta que realmente no se puede despertar a alguien que finge estar dormido.
PREV
12
Explore and read good novels for free
Free access to a vast number of good novels on GoodNovel app. Download the books you like and read anywhere & anytime.
Read books for free on the app
SCAN CODE TO READ ON APP
DMCA.com Protection Status