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34
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Mujer Poderosa
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Psicópata
Mafia
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Amigos de la Infancia
Rompehogares
Primer Amor
Sin Sentimientos
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Amor Incondicional
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Mejor Amiga
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Vampiro
Calculador/a
Protagonista Animal
Vecindario
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Identidades Múltiples
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Hombre Bestia
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Yerno
Forense
Estudiante Pobre
Piloto
Celebridad
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Plot & Setting

31
All
Arrepentirse
Liarse con alguien
Seducción
18+
Encuentro Amoroso
Infidelidad
Cuenta Regresiva
Venganza
Matrimonio
Karma
Drama Familiar
Despertar
Desarrollo Femenino
Ambiente Laboral
Amor Prohibido
Reconciliación
Redención
Sistema
Acoso
Crimen
Telepatía
Transmisión en Vivo
Matrimonio por Contrato
Viaje en el Tiempo
Amor Forzado
Solidaridad
Aventura
Apocalipsis
Maldición
Mundo del Entretenimiento
Ventaja Especial
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12
Lazo Familiar×
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Giro Inesperado
Melodramático
Renacido
Lazo Familiar
historia de la muerte
Dulce Romance
Obsesivo
Inspirador
Sanador
Crush
Múltiples Perspectivas
Apasionante
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Lazo Familiar Short Stories & Novels

Discover a collection of enchanting Lazo Familiar short stories that explore the depths of passion. Perfect for readers seeking one-hour short stories to inspire and ignite their imagination about Lazo Familiar.
El esposo renacido no salva a mi suegra - undefined novels & stories
Pequeñitita
Mi suegra fue secuestrada, pero mi esposo, que tiene influencia tanto en el mundo legal como criminal, llevó a todos sus secuaces a celebrar el cumpleaños del perro de su amor platónico. Los secuestradores dijeron que si no veían a mi esposo en persona, matarían a la rehén, pero yo no hice caso. Esto fue porque en mi vida anterior, estando embarazada de ocho meses, saqué a mi esposo de la fiesta de cumpleaños por fuerza y salvamos a mi suegra. Su amor platónico nos siguió a escondidas, pero fue descubierta por los informantes de los secuestradores. Ellos la violaron, e incluso la descuartizaron y la dieron de comer a los perros. Mi esposo, tan enfurecido, mató a tiros a esos secuestradores y desapareció por un mes entero. Cuando regresó, nunca volvió a mencionar el asunto. Hasta que di a luz a nuestro hijo, yo estaba llena de felicidad. Pero mi esposo me arrojó, débil como estaba, al bosque, dejando que las bestias salvajes me mordieran hasta morir, devorándome sin dejar ni los huesos. —¿Tú envidiabas a Mía, incluso sobornaste a los secuestradores para matarla? No mereces obtener la felicidad que le pertenecería a Mía. Al abrir los ojos de nuevo, volví al día en que mi suegra fue secuestrada.
A tres mil millas de distancia - undefined novels & stories
Eternity
Cuando mis padres se divorciaron, sus abogados redactaron un acuerdo de custodia. Mi hermana y yo viviríamos con cada uno de ellos por separado y cambiaríamos de casa al comienzo de cada año escolar. El cambio se hacía cada agosto en La Serata, el restaurante de la familia Moretti. Cada año, mis padres discutían por quién pasaría más tiempo con Sofía. —Ven conmigo a St. Barts para Día de Acción de Gracias —insistió mamá. El rostro de papá se endureció. —Sofía estará conmigo este año. Ella pasará las fiestas conmigo. Mamá sacó su calendario. —El año pasado me la dejaste diecinueve días más. Voy a recuperar esos días. Todos y cada uno de ellos. —Dos de esos días fueron noches de escuela. No cuentan. Sofía apoyó la barbilla en una mano y les dedicó una sonrisa indefensa, como la de una princesa abrumada por tanta devoción. —Si tan solo hubiera dos yo... Media hora después, mis padres llegaron a un acuerdo y reservaron el viaje juntos. Solo entonces Sofía me miró. —¿Y Emilia? Papá tomó su vaso de agua y desvió la mirada, como si yo no estuviera allí. —Ella no es mi responsabilidad este año. Mamá finalmente sostuvo mi mirada. —El grupo hotelero cerrará una adquisición el próximo mes. No tengo tiempo para esto. St. Gabriel todavía tiene habitaciones disponibles en el internado para estudiantes de último año. Te quedarás allí. Ellos acababan de contar cada hora que Sofía había pasado lejos de ellos. Cuando se trataba de mí, podían entregarse un año entero sin siquiera pestañear. Debajo de la mesa, alisé la servilleta que había estrujado entre el puño. Mi celular se iluminó. "Señorita Harper: Su expediente le permite optar por varias de las mejores universidades de la Costa Este. La beca de investigación del Instituto Westbridge también sería una excelente opción. ¿Cuál es su primera elección?" Miré California al otro lado del mapa y escribí mi respuesta. "Westbridge". Tres mil millas deberían ser suficientes para alejarme de mi familia para siempre.
Cuando Morí, Mi Familia Enloqueció - undefined novels & stories
Noemí Rivera
En mis diez vidas anteriores, había muerto de forma horrible porque nadie reparaba en mí. Así que, en esta, decidí dejar de luchar y limitarme a esperar la muerte. A los cinco años me secuestraron. Me acosté en el suelo, contuve la respiración y hasta me cubrí con una capa de cal. Los secuestradores creyeron que me habían matado y, aterrados, se entregaron de inmediato. Cuando la policía me encontró, estaba acostada en una camilla, junto a la entrada del anfiteatro. Le hice una seña al encargado de trasladar los cuerpos. —¿Podrías llevarme más rápido? Tengo que llegar a mi próxima reencarnación. A los diecisiete años, mis padres biológicos dieron conmigo. Antes de partir hacia la mansión familiar, me negué a ocupar un asiento y me metí en el maletero como si fuera lo más normal del mundo. Mi mamá se asomó y rompió a llorar. —Esta niña debe de haber sufrido muchísimo. ¿Cómo puede acostarse en un lugar así? Cerré los ojos y respondí con una voz sin vida: —No importa. Esta vida ya casi se acaba. Aquí hay poco espacio; es ideal para esperar la muerte. Mi papá golpeó el volante. —¡No digas tonterías! Ahora nosotros te protegeremos aunque el mundo se venga abajo. ¿Cómo vas a morirte? Sin embargo, apenas llegamos a casa y subimos al segundo piso, Brenda Chávez, la hija que habían criado en mi lugar, fingió resbalar y se abalanzó sobre mí.
¡Mis padres pobres en realidad eran millonarios! - undefined novels & stories
Carmen M
En la noche de Navidad, mis padres seguían trabajando afuera, dejándome sola otra vez en casa. Pensando en que así había sido durante veinte años, ya no quería pasar sola y fría otra Navidad, así que tomé una torta navideña y fui a buscarlos. Para mi sorpresa, aquellos mismos padres que siempre decían que trabajaban sin descanso, bajaron de un carro de lujo, abrazando a un chico de mi edad, riéndose y charlando como si nada, camino a un restaurante carísimo. —Papá, mamá, ¿están seguros de que no pasa nada dejando a Estelita solita en casa? Mi mamá respondió sin darle importancia: —No importa, ya está acostumbrada. Mi papá, como si nada, dijo: —Ella no puede compararse contigo, tú eres nuestro tesoro. Me di la vuelta y me fui. Me estaban mintiendo diciendo que estaban pobres, esta vez no quiero su compañía ni un poco.
En la fiesta del hijo falso, apareció mi foto de niño - undefined novels & stories
Luna Roja
Mi mamá accidentalmente me metió a un chat de grupo llamado “Familia Feliz”. En el grupo solo hay tres personas, mi mamá, mi papá y un chico que no conozco que lleva el apodo de “Tesoro”. Ellos están emocionadísimos organizando una fiesta de cumpleaños para él… y mañana es mi cumpleaños, ese que llevan diez años consecutivos olvidando. En el chat mamá escribe: ‘El lugar debe ser de ensueño, que se sienta como el rey de la fiesta.’ Luego, mi papá le hizo una gran transferencia de dinero, y le dijo: ‘No te preocupes por el dinero, solo no dejes que tu hermano se entere, se molestaría’. Mientras tanto yo, en silencio, tomo capturas de pantalla, esperando el momento perfecto para romper todos los lazos de una vez. En ese momento, mi hermana, siempre tan aplicada y ejemplar, me envía un mensaje al privado con una captura de pantalla de su conversación con mamá: “Mamá, ¿ya organizaste la fiesta sorpresa de cumpleaños para mi hermano? Me prometiste que esta sería la última vez que lo engañaremos”.
Me Dejaron Morir en Año Nuevo - undefined novels & stories
Lorena Cruz
Para celebrar el Año Nuevo, íbamos todos de camino a casa de mis abuelos. En plena autopista, mi hermano menor, Jaime Moreno, no paraba de decir que tenía que ir al baño. Mi mamá nos apuró a mi hermana mayor, Olivia Moreno, y a mí: —La próxima estación de servicio todavía está lejos. Vayan ustedes también de una vez, para que después no me salgan otra vez con que quieren ir al baño. ¡Muévanse, rápido, y nada de demorarse! Salí corriendo. Pero al volver, vi nuestro auto, con las luces traseras encendidas, alejarse despacio. Afuera, la temperatura estaba a más de diez grados bajo cero, y aun así, mis padres me habían dejado allí, olvidada, en una estación de servicio vacía. Eché a correr hacia el auto y grité con todas mis fuerzas: —¡Papá! ¡Mamá! Pero el auto dobló, se metió en el tráfico y desapareció por completo.
La Hija Rechazada Volvió como Doctora - undefined novels & stories
Andrea Aguirre
En mi vida anterior, la familia Salazar fue a buscarme al orfanato después de descubrir que yo podía ser su hija biológica. Sin embargo, Adrián Salazar, mi propio hermano, me acusó de haber provocado la enfermedad de Mónica Salazar, la hija adoptiva de la familia. Mis padres le creyeron y me echaron de casa. Poco después, morí enferma en la calle. Cuando volví a abrir los ojos, había regresado al día en que los Salazar fueron a buscarme. Adrián se interpuso entre sus padres y yo y gritó: —¡Papá, mamá, no se la lleven! Desde que Mónica supo que la hija biológica de la familia podría volver, no ha dejado de sufrir crisis. Además, ni siquiera sabemos con certeza que ella sea Elena. Mis padres me pidieron que les mostrara mi mitad del medallón de cristal. La familia conservaba la otra, y ambas piezas eran la única prueba material que podía vincularme con ellos antes de una prueba de ADN. Como ya sabía cómo terminaría todo, decidí no mostrarla. Ante mi silencio y temiendo que Mónica empeorara, me miraron con decepción y se marcharon. Yo regresé en silencio al orfanato. Veinte años después, me había convertido en una de las cardiólogas más prestigiosas del país. El hombre sentado frente a mí me entregó un expediente clínico con las manos temblorosas. —Se lo suplico. Salve a Mónica. Me detuve al leer el nombre y observé durante un largo rato aquel rostro demacrado. Solo entonces levanté la mirada hacia el hombre. —No.
Cuando al fin me extrañaron, yo ya no estaba - undefined novels & stories
Michelle
La noche de las decisiones universitarias, toda mi familia se reunió alrededor de mi hermana gemela, Lily. Mi hermano Ethan abrió un mapa de Boston y comparó la distancia entre el dormitorio de ella y su campus. Ryan, mi mejor amigo de la infancia, renunció a su plaza en McGill porque Lily había admitido que le daba miedo empezar la universidad sin alguien conocido cerca. Mis padres no podían estar más felices. Ahora Lily siempre tendría a alguien dispuesto a cuidarla. Les tomó casi toda la noche recordar que yo también tenía una decisión que tomar. —Nora siempre ha sido la independiente de la familia —dijo mamá, tomando la decisión por mí sin siquiera levantar la vista—. Puede ir a UMass Boston. Está cerca de Lily, así que podrá ayudarla los fines de semana. Nadie preguntó qué universidades me habían aceptado. Nadie sabía que todavía tenía una oferta de Escocia esperándome en la bandeja de entrada. Si ellos nunca habían planeado dejarme tener una vida propia, entonces yo ya no les debía explicaciones sobre ella. Pensando en esto, aparté mi laptop de ellos y acepté mi plaza en la Universidad de Edimburgo. Por una vez, elegí el lugar más alejado de todos ellos.
Papi Alfa, por favor no pares - undefined novels & stories
Miss Sunny
Sia Bennett pensó que conocer al despiadado Alfa de La Cumbre sería solo una formalidad. Hasta que lo olió: cedro, pólvora y puro, y auténtico, pecado. Kaelen Voss es su Compañero Destinado. Así como también es el prometido de su madre. De día, Kaelen interpreta el papel del padrastro frío y distante. Pero de noche, él invade su espacio personal; sus oscuros susurros y caricias robadas la empujan a la locura. —Sé una buena chica, Sia —le advirtió, mientras su mano se deslizó peligrosamente hacia lo alto de su muslo por debajo de la mesa donde se celebra la cena familiar—. Y no dejes que mami te oiga gritar. Atrapada entre la lealtad hacia su madre y un vínculo de compañeros que exige el amor de su compañero, Sia está librando una batalla perdida. Porque en esta casa, el Alfa siempre come primero.
De Luna Traicionada a Reina Alfa - undefined novels & stories
Peachy
Tenía cuatro meses de embarazo del heredero del Alfa cuando mi mejor amiga, Ariana, se estrelló contra mí. Dijo que fue un accidente. Pero su supuesto accidente me hizo perder a mi cachorro. Mi hermano, Liam, intentó delatarla ante los sabios de la manada, pero lo acusaron injustamente de traición, le quitaron su título de Beta y lo encerraron en los calabozos. Corrí a suplicarle ayuda a mi pareja, el Alfa Byron. Me abrazó con fuerza y juró que salvaría a Liam. Al día siguiente, encontré a Liam en los calabozos, encadenado con plata, apenas con vida. Devastada, volví a buscar a Byron, intentando encontrar una manera de demostrar la inocencia de Liam. Fue entonces cuando lo escuché hablar con su mano derecha. —Si su Luna se entera de que usted permitió que le tendieran una trampa a Liam... lo va a odiar. La voz de Byron sonaba agotada y con un dolor que intentaba ocultar. —Sé cómo es. Era la única forma de que perdonara a Ariana en la Ceremonia de la Luna de Sangre. Ariana me salvó la vida. No voy a permitir que esto la destruya. Hizo una pausa y su voz se tornó seria. —En cuanto a Sandra... ya veré cómo compensarla. Nunca sabrá la verdad. Jamás. Por ahora, solo tiene que... obedecer. Mi pareja, en quien confié ciegamente... Destruyó a mi familia. Todo para proteger a la loba que mató a nuestro cachorro. El dolor me desgarró el alma. Temblando de una furia que jamás había sentido, llamé al único con el que no había hablado en siete años: mi padre, el Alfa Caden. “Padre, acepto la alianza estratégica. El matrimonio que mencionaste. Pero tengo una condición. Quiero que destruyas a la Manada Blackwood.”
La loba heredera se fue, la manada lamenta - undefined novels & stories
Ellie C
Al nacer, una bruja me lanzó un hechizo de verdad que me volvió inmune a cualquier mentira. Durante un examen de pociones, la loba blanca más popular me deslizó disimuladamente en la mano el polvo que le había sobrado después de hacer trampa. —Lo vas a necesitar para el próximo examen. Toma un poco. ¡Suerte! Pensó que le creería y que cargaría con la culpa en su lugar. En cambio, levanté la mano. —Profesor, acaba de ponerme en la mano el polvo que usó para hacer trampa. Desde ese día, todos empezaron a evitarme. Crecí sola en un orfanato de hombres lobo, hasta que mis padres biológicos por fin me encontraron y me llevaron a casa, a la Manada Sombra Lunar. En el banquete de bienvenida que hicieron por mis dieciocho años, Bella, la falsa heredera, se dejó caer en el asiento que estaba entre mis padres. Se colgó del brazo de mi madre y me sonrió. —Vivian, de verdad quería cederte este lugar, pero mamá y papá están acostumbrados a que me siente entre ellos. Puedes buscar otro asiento. Todos esperaban que yo actuara con sensatez y me hiciera a un lado. Pero pregunté: —¿Y por qué querías cedérmelo? ¿Será porque sabías que ese lugar le correspondía a su hija biológica? Se quedó sin palabras por un instante. —Si hablabas en serio —insistí—, entonces levántate y devuélveme mi lugar.
Prefirieron a mi hermana, y se arrepienten - undefined novels & stories
Madam Fenghuo
El día en que la familia dividió sus negocios, todo cambió. Todos se reunieron alrededor de mi hermana gemela para ayudarla a elegir. Mi hermano tenía los ojos puestos en las operaciones portuarias de Cagliari. —Por supuesto que deberíamos ir primero a Cagliari. También tengo un club allí, así que puedo ayudarte. Umberto le ofreció el control de su red médica. —Ven a trabajar conmigo en el sector de la salud. Te enseñaré cómo funciona y, en dos años, tendremos el dinero de la familia circulando por negocios legítimos. Ellos discutieron de un lado a otro hasta que mis padres se rieron de la escena. —Beth, con ellos ayudándote, podemos estar tranquilos. Encargarte de los asuntos de la familia te queda perfecto. Yo permanecí a un lado, observándolos con los puños apretados. Nadie parecía darse cuenta de que mi hermana y yo acabábamos de terminar nuestros estudios en el extranjero. Umberto se acercó y me revolvió el cabello. —Adele, todavía tienes mucho que aprender. Cuando Beth haya tomado su decisión, solo tienes que seguirnos. Mi hermano añadió despreocupadamente: —Solo busca un trabajo que te permita pagar tus cuentas. Déjanos los negocios de la familia a nosotros. No dije nada. Sentía que el corazón me latía con fuerza. Siempre había sido así. Incluso cuando éramos pequeñas y repartían dulces, mi hermana siempre recibía el más grande y llamativo. Mi hermano le quitaba el envoltorio y Umberto corría a llevárselo a la boca. Yo era la que terminaba tirando el envoltorio. Nunca me tocaba ni una migaja. A estas alturas, ya debería estar acostumbrada. Como a ninguno de ellos le importaba, ya no iba a seguirles el juego. Reservé un vuelo al lugar más lejano que pude encontrar. Desde ese día, fuimos unos desconocidos. Como si nunca nos hubiéramos conocido.
El Precio De Salvar A Mis Verdugos - undefined novels & stories
Alyssa J
Para salvar a los tres lobos más importantes de mi vida, mi hermano, mi prometido y mi mejor amigo, hice un trato con la Diosa de la Luna. Cambié mi vida por la de ellos. Si lograba que cualquiera de ellos me quisiera realmente en un plazo de cinco años, podría seguir viviendo. Pero en el último día de la cuenta regresiva, los tres seguían sintiendo rechazo hacia mí. Según las reglas, había fracasado. Mi vida estaba a punto de ser borrada. —¿Podría enviar un último mensaje? ¿Un intento final? Quizá por lástima, la Diosa me concedió esta última oportunidad. Ese mensaje era mi última carta. Presioné el botón de audio en nuestro chat grupal, luchando para mantener la voz firme. —¿Podrían quererme aunque sea un poco? En serio, me voy a morir. Después de un momento de silencio, se escucharon sus risas crueles. “Harías lo que fuera para competir con Lidia por atención, ¿verdad?” “Déjate de mentiras. Esto solo hace que te odiemos más.” “Si estás tan desesperada por morirte, pues hazlo de una vez.” Misión fallida. Les di exactamente lo que querían. Pero cuando estuve a punto de morir, todos entraron en pánico.
Los últimos días de la princesa de la mafia - undefined novels & stories
Tamara Jiménez
Lo último que me quitó mi hermana adoptiva, Isabella, fue una tumba bajo el sol. Yo ya había pagado el anticipo, pero el cementerio no se atrevió a venderme la parcela porque la Principessa de los Moretti la quería para su perro muerto. A mí me encantaba ese lugar. Así que llamé a mi madre, la Donna de la familia. En cuanto mencioné la tumba, su voz se volvió gélida: —Adriana, ¿sigues con el cuento del cáncer? Isabella acaba de perder a su perro y ya bastante ha sufrido. Deja de buscar la forma de quitarle algo más. Mi padre me rechazó la llamada. Mi hermano, Luca, contestó mientras ayudaba a Isabella a elegir la lápida del perro: —Deja de andar comprando tumbas para asustarnos. ¿Por qué eres tan egoísta? ¿Tanto te molesta que tu hermana tenga algo bueno? Apreté el informe del oncólogo en mis manos y me quedé mirándolo. Me quedaban siete días. Quizá menos. Aun cuando de verdad me estaba muriendo, nadie me creyó. Elegí la única parcela que quedaba en el borde del cementerio, donde la luz del sol jamás llegaba, y firmé el contrato. Luego bloqueé a mi familia uno por uno. Tenían razón. Era hora de dejar de rogarles que se preocuparan por mí y alejarme de ellos para siempre. Siete días después, morí sola. Fue entonces cuando los Moretti por fin me creyeron. Y la culpa los volvió locos.
De Donna Olvidada a Doctora Libre - undefined novels & stories
KarenW
Antes de darme cuenta, me había convertido en la mujer invisible que vivía a la sombra de mi esposo, Adrian Kane, el Don de la mafia. Era un ama de casa ahogada entre quehaceres, mientras él se lucía con su secretaria, Viola, diez años menor que yo. —Viola es muy capaz —dijo Adrian una vez—. Ella sí sabe cómo ayudarme. Aquella noche se cumplía nuestro décimo aniversario. Vi un elegante vestido de diseñador y un collar sobre la mesa de la sala. Por un segundo, me sentí feliz. Pensé que Adrian por fin había decidido llevarme a la gala anual de la mafia y presentarme oficialmente como su Donna. Pero el vestido y el collar eran para Viola. Más tarde, esa misma noche, los descubrí entrando a escondidas. Adrian y Viola estaban borrachos, toqueteándose como si yo no existiera. Hice una sola llamada. —Quiero unirme a una misión de Médicos Sin Fronteras. Asígnenme a un lugar lejos de aquí. Antes de casarme con Adrian, yo tenía toda una carrera médica por delante. Pero lo dejé todo por él. Ahora era momento de elegirme a mí misma y dejar atrás todo lo que, en realidad, nunca fue mío.
Identidad Sacrificada: Lo que mamá no supo de las pruebas - undefined novels & stories
Yumi
La convocatoria del Rey Licántropo llegó a las cincuenta y seis manadas de los Territorios del Norte: estaba eligiendo una Luna para su heredero. La reputación de brutalidad del heredero lo precedía. Por eso mi madre cambió el nombre de mi hermana Freya por el mío. Su voz no dejaba espacio para discutir. —Elsa, el espíritu lobo de tu hermana aún no ha despertado por completo —dijo, y su voz no daba ni el más mínimo espacio para discutir—. No sobrevivirá al viaje. Ve tú en su lugar… participa por ella en las Pruebas de la Luna. —Hizo una pausa. Me apretó la mano, y las lágrimas resbalaron por sus mejillas en el momento justo—. Cuando todo acabe, tu hermano irá por ti. Lo juro por la Diosa de la Luna. En mi vida pasada, yo había creído en ese juramento. Por esto, había viajado hasta la fortaleza del Rey Licántropo, solo para que el mismísimo heredero me eligiera a mí. A duras penas escapé de allí con vida. Hui entre ventiscas durante siete días y siete noches, hasta que por fin conseguí perder a quienes me perseguían. Después de dos años como loba errante, logré regresar a la Manada Colmillo de Escarcha… justo a tiempo para presenciar el rito de marca de Freya con el Alfa. Mi madre estaba en el centro de la celebración y me miró como si yo no existiera. —Errante. Aquí no hay lugar para ti. Expulsada por segunda vez, perdí toda esperanza. Morí sola, en medio de una ventisca. Cuando recuperé la conciencia, me encontré de nuevo en el salón de piedra. Ella tenía la misma expresión de siempre y me observaba con esos ojos calculadores. —Elsa, ¿tomarías el lugar de Freya en las Pruebas de la Luna?
La Heredera Olvidada que lo Recuperó Todo - undefined novels & stories
Karen W
Las drogas desaparecieron durante una de las transacciones de nuestra familia, y todos sabían que era culpa de mi media hermana, Emily. Actualmente, nuestros rivales exigían que les enviáramos a alguien para ellos mantenerlo cautivo hasta que se pagara la deuda, por lo que mi prometido y mi familia, estuvieron de acuerdo en que debía ser yo. —Emily ya se lastimó en la misión. Tú eres más fuerte, por tanto, puedes aguantar mientras encontramos una solución —dijo él. Yo sabía que aquel momento llegaría, así que firmé mi nombre. En cinco días, me iban a enviar lejos, por eso decidí que no importaba lo que pasara, si vivía o moría, ya había terminado con mi familia y mi prometido. En esos últimos días, di todo lo que tenía. ¿El casino? Para mi media hermana, que siempre lo había mirado con envidia. ¿Mi cuenta corriente? Para mi padre, que nunca perdía la oportunidad de recordarme lo inútil que era. ¿El anillo de compromiso? De vuelta a ese hombre que era tan falso. Ellos no notaron nada raro, solo sonrieron, contentos por lo atenta que había sido repentinamente. ¿Seguirían sonriendo así cuando se dieran cuenta de que me fui para siempre y de que su frágil Emily sería su perdición? ¿Seguirían estando tan contentos?
Entregué Mi Vida a Mi Hermano - undefined novels & stories
Wayne Wyeth
Desde que nací, mis padres me mantuvieron conectado a un Sistema de Transferencia de Dolor. Por culpa de esa cosa, crecí con el cuerpo cubierto de cicatrices. Mi hermano mayor, Dylan Jeater, tenía albinismo e hidroa vacciniforme. Su enfermedad era tan grave que no podía exponerse a la luz. Los médicos aseguraron que solo viviría hasta los dieciséis años. Pero Dylan siempre había sido muy travieso. Se escapaba de casa para jugar afuera y, con el tiempo, las llagas terminaron cubriéndole el cuerpo. Mi padre, Robert Jeater, trabajó día y noche hasta reunir el dinero necesario. Después pagó una fortuna por dos brazaletes del Sistema de Transferencia del Dolor: uno para Dylan y otro para mí. Durante seis años, cada vez que mi hermano se exponía al sol, todo su dolor pasaba a mi cuerpo. Mi madre, May Jeater, solía abrazarme con cariño mientras me curaba las heridas. —Chester, perdóname —me pedía con dulzura—. Solo quiero que Dylan sea feliz durante el tiempo que le queda. Espero que puedas entenderlo. En la víspera de Año Nuevo, mis padres llevaron a Dylan a pasear. Aquel día el sol pegaba con fuerza. Apenas salimos de casa, me aparecieron ampollas por todo el cuerpo. El dolor fue tan intenso que no pude contener un grito. Dylan se arrancó el brazalete y empezó a llorar. —¿Te duele? ¡Está bien! Si tanto te duele, desactiva la transferencia y déjame morir del dolor —me gritó entre sollozos—. De todos modos, solo viviré hasta los dieciséis. Voy a morir tarde o temprano. Sin la protección del brazalete, su cuerpo sufrió quemaduras graves y perdió el conocimiento. Mamá me empujó con tanta fuerza que caí al suelo. —¡Dylan soportó todos esos años sin quejarse ni una sola vez! —me gritó, cegada por la rabia—. ¡Tú solo llevas seis años cargando con su dolor y ya no aguantas! ¡Él solo vivirá hasta los dieciséis! ¡¿Acaso está mal querer que sea feliz durante los pocos años que le quedan?! Papá cargó a Dylan en brazos. —Tampoco quiero verte sufrir —aseguró sin mirarme—, pero el dolor solo puede transferirse entre hermanos biológicos. Después, los dos corrieron con Dylan al hospital. Cuando se fueron, recogí del suelo el brazalete que mi hermano había tirado. Lo sostuve entre las manos y, en ese momento, el mío vibró en mi muñeca. Bajé la mirada. La pantalla se había encendido y mostraba un mensaje: «¿Desea transferir los años de vida que le quedan al usuario vinculado?». Sin dudarlo, presioné «Confirmar».
Mis Padres Me Congelaron por una Profecía - undefined novels & stories
Zafira
Cuando mi hermana gemela Ana Reyes y yo nacimos, nuestros padres contrataron a un adivino para que predijera nuestro futuro. Las pruebas nacionales de admisión universitaria se realizaban durante dos jornadas consecutivas. El hombre aseguró que, si yo obtenía una puntuación más alta que Ana, ella caería en una profunda depresión y terminaría lanzándose desde la azotea de la escuela cuando se publicaran los resultados. Para protegerla, mis padres pasaron dieciocho años reprimiéndome y menospreciándome. Incluso ese día me quitaron la credencial de acceso a las pruebas, sin la cual no podía presentarme. Me arrodillé frente a ellos para suplicarles y, desesperada, golpeé la frente contra el piso de baldosas. Papá me dio una patada y me empujó dentro de la cámara frigorífica del pequeño almacén de alimentos que mis padres tenían anexo a la casa. Al caer, mi teléfono golpeó el suelo; la pantalla se hizo añicos y quedó completamente negra. Mi hombro chocó contra el panel de control y activó el sistema de refrigeración, pero ninguno de ellos se dio cuenta. Cuando papá cerró la puerta de golpe y echó la llave desde afuera, el impacto atascó el mecanismo de la palanca de emergencia. —Sabes perfectamente que Ana podría morir por tu culpa. ¿Y aun así quieres presentarte a las pruebas? ¿De verdad quieres empujarla al suicidio? El panel indicaba que el sistema estaba programado a −30 °C. Solo llevaba el uniforme de verano: una camisa de manga corta y una falda. Golpeé la puerta con todas mis fuerzas. —¡Mamá, hace mucho frío! Por favor, déjenme salir. —¿A quién pretendes engañar? La voz de mamá era aguda y cortante. —¡Si el sistema de refrigeración ni siquiera está encendido! Como tú no vas a presentarte a las pruebas, bastará con que Ana complete las dos jornadas para que esa predicción ya no pueda cumplirse. ¿Y tú no puedes pensar en nadie más que en ti? Sus pasos se alejaron. La sangre seguía brotando de mi frente. Goteaba sobre mi camisa y se congelaba casi al instante. Me encogí en un rincón. Poco a poco, mi cuerpo comenzó a ponerse rígido.
El programa de cría humana del CEO Alfa - undefined novels & stories
Peachy
El CEO multimillonario Killian Blackwood estaba buscando los genes perfectos. Ofreció una recompensa masiva por una madre sustituta. Diez mil millones de dólares por un bebé. Pero las 77 mujeres antes que yo habían desaparecido sin dejar rastro. Ahogada en deudas, no tuve otra opción. Apreté los dientes y me convertí en la número 78. Cargué a su bebé durante diez meses. Di a luz. Y no desaparecí. Pero cuando extendí la mano hacia mi bebé, lista para recibir mis diez mil millones de dólares, estallé en lágrimas de terror. Mi recién nacido no era humano. Era una camada de tres cachorros de lobo.
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