Novels
Short Stories

Genres

All
Romance
Drama Realista
Hombres Lobo
Mafia
MM Romance
Vampiro
Mitología
Fantasía
Vida Escolar/Campus
Imaginación
Reencarnación
Pasional
Misterio/Suspenso
Leyenda Popular
POV masculino

Characters

50
Mafia×
All
Egoísta
Mujer Poderosa
Amante
Independiente
Mafia
Alfa
Canalla (Hombre)
POV masculino
CEO/Magnate
Amigos de la Infancia
Hipócrita
Psicópata
Mujer Casada Joven
Primer Amor
Sin Sentimientos
Luna
Rompehogares
Compañero
La más Popular
Doble Reencarnación
Amor Incondicional
Heredera Verdadera/Falsa
Excéntrico/a
Mejor Amiga
Vampiro
Escoria
Diosa/Idol
Doctor/a
Calculador/a
Protagonista Animal
Secretario/a
Vecindario
Identidades Múltiples
Obsesionado/a con el Amor
Canalla (Mujer)
Íncubo
Sustituto/a
niño
Profesor
Hombre Bestia
Elfo
Tierno pero posesivo
Yerno
Forense
Estudiante Pobre
Sumiso/a en el Amor
Piloto
Supermacho paranoico
Celebridad
Influencer
Show more

Plot & Setting

52
All
Reconquista Desesperada
Arrepentirse
Dejar en ridículo
Cuenta Regresiva
Infidelidad
Matrimonio
Venganza
18+
Seducción
Karma
Castigo al Infiel
Liarse con alguien
Drama Familiar
Drama Familiar Total
Despertar
Encuentro Amoroso
Fingimientio de Muerte
Ambiente Laboral
Desarrollo Femenino
Embarazo
Persecución por Amor
Amor Prohibido
Sistema
Reconciliación
Redención
Origen de Familia
Diferencia de Edad
Acoso
Matrimonio por Sustitución
Crimen
Crush Mutuo
Viaje en el Tiempo
Dentro de la Novela
Telepatía
Matrimonio por Contrato
Aventura
Vida Escolar/Campus
Transmisión en Vivo
Amor Forzado
Descubrimiento de una Infidelidad
Apocalipsis
Solidaridad
Amigas Divorciadas
Desafiar Destino
Maldición
Matrimonio antes del Enamoramiento
Mundo del Entretenimiento
Romance Fantástico
Ventaja Especial
amado/a por todos
Misterio/Detective
Escape de la Boda
Show more

Themes

21
All
Giro Inesperado
Romance Amargo
Satisfacción/Poder
Melodramático
Renacido
Pasional
De Perdedor a Ganador
Lazo Familiar
historia de la muerte
Dulce Romance
Dulce y Doloroso
Obsesivo
Inspirador
Sanador
Crush
Comedia
Bizarro/Peculiar
Múltiples Perspectivas
Complejo/Intrigante
Enfermizo/Retorcido
Apasionante
Show more

Mafia Short Stories & Novels

Discover a collection of enchanting Mafia short stories that explore the depths of passion. Perfect for readers seeking one-hour short stories to inspire and ignite their imagination about Mafia.
Renací y Dejé de Competir por su Amor - undefined novels & stories
Carol Soler
Después de renacer, dejé de cuestionar todo lo que mi esposo, Giulio Panzeri, hacía por Camilla Messina, su amiga de la infancia. Permití que ella lo apartara de mi lado una y otra vez. —Tengo miedo, Giulio… —sollozó Camilla por teléfono—. Escuché disparos afuera de la finca y Nico no deja de llorar del susto. ¿Puedes venir a hacernos compañía? Giulio vaciló, pero yo tomé su chaqueta y se la entregué con una sonrisa comprensiva. —Date prisa y ve con ellos —le pedí con suavidad—. Deben estar asustados. Giulio se quedó inmóvil y me observó con desconcierto. En mi vida pasada, habría roto en llanto y le habría preguntado quién era más importante para él: Romina y yo o Camilla y Nico. Pero después de renacer, acepté cada una de sus decisiones con una calma que él no lograba entender. Ya no pensaba discutir ni competir por su atención. En cuanto mi hija, Romina Panzeri, recibiera el trasplante de riñón, me la llevaría conmigo y abandonaría a Giulio para siempre.
El Desfigurado Rostro de mi Venganza - undefined novels & stories
Vesper Shaw
Mi padre era Enzo Moretti, el Don de una de las familias mafiosas más poderosas de Nueva York, y yo era su princesa, su tesoro más preciado. Me mantuvo alejada de su mundo para protegerme, pero como no quería dejarme desamparada, organizó mi matrimonio. El novio era Leon Scott, hijo del hombre más rico de Nueva York. Guapo, millonario y una estrella en ascenso en el mundo de los negocios. Sobre el papel, era perfecto. Para nuestra boda, mi padre mandó traer desde Milán un vestido de diseñador hecho a la medida. Ese día tenía la prueba de vestuario. Cuando entré en la boutique nupcial, el corazón se me detuvo. Nicole Hill, el amor de la infancia de Leon, llevaba puesto mi vestido de novia. Al verme, Nicole sonrió con prepotencia. Luego tomó de la mesa un vestido barato de dama de honor, hecho de poliéster blanco, para empujármelo contra el pecho. —Ponte esto —dijo, alzando el mentón como si fuera la dueña del lugar—. Puedes usarlo para la ceremonia. Bajé la mirada hacia la tela endeble que sostenía entre las manos y luego volví a mirar a Nicole. Dije en voz baja: —Yo soy la que se va a casar. ¿Y me estás diciendo que use esto? Nicole rio con crueldad. —Haz lo que te dicen y no compliques las cosas. Leon ya dio la orden. Yo recorreré el pasillo hasta el altar en tu lugar. ¿Y tú? Quédate ahí como una buena dama de honor y limítate a cumplir con la formalidad. Durante unos segundos, no pude hablar. Saqué el celular y marqué el número de Leon. Sonó dos veces antes de que contestara. —Leon, sobre eso de que Nicole va a ocupar mi lugar en el altar... ¿No crees que me debes una explicación?
Como un Disparo Borré el Contador del Don - undefined novels & stories
Eternity
Podía ver una cuenta regresiva sobre la cabeza de las personas cuando ya habían decidido dejar a su pareja. El día que la cuenta regresiva de mi padre llegó a cero, plantó sobre la mesa del desayuno una carta de un abogado y nos abandonó a mi madre y a mí. El día que la cuenta regresiva de mi mejor amiga llegó a cero, por fin echó de su departamento a ese parásito de novio y cambió las cerraduras antes del anochecer. Por eso siempre me había aterrado ver una cuenta regresiva sobre la cabeza de mi prometido, Lucian Bellandi. Por suerte, en los siete años que llevaba a su lado, el espacio sobre su cabeza había permanecido vacío. Lucian era el Don más joven en la historia de la familia Bellandi. Era dueño de los muelles, los casinos y la mitad del dinero sucio de la zona sur, pero reservaba toda su ternura para mí. Eso cambió el mes pasado, cuando pasó a buscarme después de una subasta de los Bellandi. Levanté la mirada y unos números rojos como la sangre me hirieron los ojos. “702 días, 14 horas y 22 minutos”. Menos de dos años. Sentí que se me helaba la sangre. Busqué una explicación con desesperación. ¿Había hecho algo mal? Después, durante una tormenta de nieve junto al lago, nos encontramos con Mia Crane en la entrada trasera del Hotel Bellandi. Lucian acababa de contratarla como nueva asistente de su fundación benéfica. Tenía nieve en el cabello y las pestañas. Tiritaba de pies a cabeza, pero su sonrisa era radiante y de una inocencia conmovedora. Lucian sacó un pañuelo de seda negro del bolsillo interior de su saco y se lo entregó. Tenía una actitud tranquila. No había nada abiertamente inapropiado en ese gesto. Pero en ese momento, la cuenta regresiva sobre su cabeza cambió. “327 días, 4 horas y 47 minutos”. Más de trescientos días desaparecieron. Y entonces supe que había encontrado el motivo.
Me Cambió por su Primer Amor - undefined novels & stories
Bella
La noche previa a nuestra boda, Vincent, mi prometido, me pidió que le cediera mi lugar en el altar a Sofía, su primer amor. En mi vida pasada, me negué sin pensarlo. Al día siguiente, me casé con él en una ceremonia deslumbrante y me convertí en la madrina de la mafia de Chicago. Cuando Sofía se enteró, no pudo soportarlo y se lanzó al mar para quitarse la vida. Desde entonces, Vincent me culpó por su muerte. Durante los siguientes treinta años, me repitió la misma frase cada vez que tuvo la oportunidad: —Elena, si aquel día me hubiera casado con Sofía, ella no habría muerto —me reprochaba con amargura. Ni siquiera en su lecho de muerte consiguió dejar el pasado atrás. —No me entierren junto a Elena —les ordenó a nuestros hijos con su último aliento. Un año después de su muerte, enfermé de gravedad y también perdí la vida. Pero, cuando volví a abrir los ojos, había regresado a la noche anterior a nuestra boda. La voz de Vincent volvió a llegarme a través del teléfono. —Sofía necesita ese título más que tú —me explicó—. Todo el mundo sabe que te amo y te respeta por eso, pero ella es diferente. No es más que una pobre huérfana… Esta vez no esperé a que terminara. —Está bien. Acepto —respondí con calma. Colgué la llamada, me di la vuelta y firmé los documentos con los que renunciaba a cualquier vínculo con la familia. Después tomé un avión rumbo a Sicilia para ingresar al Instituto Salk, el lugar que siempre había admirado, pero al que nunca me permitieron ir. En esta vida, no volvería a vivir bajo las órdenes de Vincent. Y mucho menos a convertirme en su sombra.
La boda que me arrebató - undefined novels & stories
Michelle
Cuando sonaron las campanas de la boda, mi prometido, Adrian Moretti, había desaparecido. Era el Don de la familia Moretti y el hombre al que había amado durante siete años. Según la tradición de los Moretti, ese día debía ser reconocida como la esposa del Don. En cambio, estaba sola frente al altar. Al mismo tiempo, mi madre envió un video al chat familiar. En él, Adrian se arrodilló en el salón de banquetes contiguo y deslizó mi anillo en el dedo de mi hermana gemela, Livia Vale. Los familiares estallaron en aplausos. Mi padre sonreía a su lado. Livia lloraba apoyada en el hombro de Adrian, mientras él la consolaba como si siempre hubiera sido la novia. Me quité el velo, dispuesta a exigir una explicación, cuando mi madre me mencionó en el chat. "Elena, Livia es tu hermana. Siempre ha sido delicada y siempre ha cedido ante ti. Déjale esto solo por esta vez." La llamé con las manos temblorosas. —¿Por qué todos me ocultaron esto? —Porque tú y Livia han peleado desde que eran niñas. Si te lo hubiéramos dicho antes, habrías armado un escándalo. ¿Y si volvía a cortarse? —Tú estás sana. Más adelante podrás casarte. —Somos una familia. No armes un escándalo por un hombre. Sostuve el teléfono sin poder pronunciar una sola palabra. Así que no solo podían regalarle mi boda. También podían sacrificarme a mí por ella. En ese momento, rompí todo vínculo con ellos.
Odiada por el Don, Amada por el Magnate - undefined novels & stories
Serein M
Cuando una caída casi me hizo perder a mi bebé, mi esposo, Cassius, el Don más poderoso de Nueva York, estaba organizando una lujosa gala de cumpleaños para Camilla, su amor de la infancia. Lo llamé y le supliqué que me ayudara, pero él creyó que solo estaba montando un berrinche barato para llamar su atención y me colgó sin la menor consideración. Como su esposa, yo llevaba el honorable título de Donna. Lo que nadie sabía era que ni siquiera podía reunir mil dólares. Todo porque Cassius, con la excusa de «convertirme en una Donna digna», le había entregado a Camilla el control total de mi vida y de mis finanzas. Desesperada, le rogué ayuda a cualquiera que estuviera dispuesto a escucharme, pero, cuando por fin conseguí reunir el dinero, el corazón de mi bebé ya se había detenido. Después de despertar en aquella cama del hospital, regresé como pude al penthouse de Cassius para recoger mis pertenencias. Fue entonces cuando encontré el recibo de la subasta por el regalo de cumpleaños de Camilla: una mansión valorada en diez millones de dólares en Beverly Hills y una colección interminable de joyas hechas a la medida. En ese momento, la voz profunda y ronca de Cassius llegó desde el despacho contiguo. Estaba hablando por teléfono con sus subjefes. —Jefe, ¿es verdad que Scarlett estuvo en el hospital suplicándote que le dieras mil dólares? —preguntó uno de ellos con incredulidad. Cassius soltó una risa despectiva. —Scarlett es mi Donna. Mis hombres la vigilan las veinticuatro horas. ¿Cómo podría ocurrirle algo? —respondió con indiferencia—. Solo hace un berrinche de mierda para llamar mi atención. Camilla tiene razón. Últimamente la he malcriado demasiado. Después añadió con esa confianza que me daba asco: —Si Camilla no es estricta con ella, ¿cómo se supone que una huérfana se ganará el respeto de la Famiglia? Algún día entenderá que todo lo hice por su bien. Las lágrimas me recorrieron el rostro. A la mierda sus reglas. A la mierda ser su Donna. En cuanto el médico confirmó la hora de la muerte de mi bebé, tomé una decisión: desaparecería de la vida de Cassius y jamás regresaría.
La Chica Que Usó Para Su Venganza - undefined novels & stories
Myosotis
En mi vida pasada, lo único imprudente que hice fue enamorarme de Luca Moretti. Durante cinco años, lo llamé hermano de día y me refugié en sus brazos por la noche. Pero, hace apenas medio mes, afuera del Club Moretti, alcancé a oír una conversación entre él y sus hombres. —Luca, ¿qué piensas hacer con la chica que trajo Grace? ¿No se suponía que solo ibas a jugar con ella y luego dejarla? ¿Cómo es que esto ha durado cinco años? —Te acercaste a ella para vengarte de tu madrastra, ¿verdad? Sophia te abandonó en aquel entonces, así que cambiaste de objetivo y fuiste tras la querida hija de Grace. No me digas que de verdad terminaste enamorándote de ella. Entonces, la voz fría y despiadada de Luca se filtró por la rendija de la puerta. —¿Enamorarme de ella? Por favor. Todavía no he decidido cómo terminar con esto. Tal vez la deje sola en la iglesia el día de nuestro compromiso. Eso podría ser divertido. Las carcajadas estallaron dentro del salón privado. Me quedé inmóvil frente a la puerta, sintiendo cómo mis manos y pies se helaban por completo. Fue entonces cuando comprendí que mis cinco años de amor no habían significado nada para él; solo habían sido un pasatiempo, el arma que había elegido para lastimar a mi madre. Huí del club presa del pánico y conduje bajo la tormenta. Mi vida terminó en un accidente múltiple al sur de Chicago. Cuando volví a abrir los ojos, había regresado un año atrás, a la época en que nadie sabía todavía lo que había entre Luca y yo. Esta vez, no esperaría a que él me abandonara. Yo me iría primero
La jefa de la mafia: Una segunda oportunidad - undefined novels & stories
Eternity
En mi vida pasada, mi hermana Serena Vega huyó a Mónaco un día antes de su boda, y mi propia familia me obligó a ponerme su vestido antes del amanecer, tratándome como a una simple pieza de repuesto. Damian Lucchese, el despiadado y joven capo de la mafia de Nueva York, esperaba en el altar. En el instante preciso en que levantó mi velo y descubrió mi rostro en lugar del de ella, la aparente calidez de su mirada se congeló, convirtiéndose en un desprecio que marcó mi destino. Durante cinco largos años, fui su esposa secreta, atrapada en una jaula de oro y sombras. Los bajos fondos sabían que el temido jefe estaba casado, pero nadie conocía la identidad de la mujer. Mis propios padres, olvidando que fueron ellos quienes me obligaron a casarme, me reprocharon estar viviendo la vida que le correspondía a Serena y, para colmo, por no haber logrado retener el corazón de un hombre que nunca estuvo dispuesto a amar. Entonces, el pasado volvió a tocar a nuestra puerta: Serena regresó a casa, dispuesta a reclamar lo que creía suyo. Aquella Navidad, Damian organizó un viaje a su apartada finca en la montaña, llevándose con él a Serena y a mis padres. Cuando una feroz y brutal tormenta de nieve azotó la zona, bloqueando todos los caminos, sus hombres subieron a todos de emergencia al helicóptero. Nadie miró atrás. Nadie pronunció mi nombre. Morí sola, abandonada en esa casa congelada. Llevaba en mi vientre al hijo de Damian, un embarazo de tres meses que él jamás llegó a conocer. Pero el destino me ha concedido una segunda oportunidad. Cuando volví a abrir los ojos, el tiempo había retrocedido y Serena volvía a pisar Nueva York. Esta vez, no le rogaré amor a un hombre que me destruyó, ni buscaré la aprobación de una familia que me vendió. Solo cuando me marche para siempre de sus vidas y descubran el vacío que dejé, ninguno de ellos tendrá el derecho de suplicar perdón ni de arrepentirse. El imperio que construyeron sobre mis lágrimas comenzará a arder desde los cimientos, y esta vez seré yo quien dicte sentencia.
La esposa del Don desapareció - undefined novels & stories
Anna Smith
Todos en Nueva York sabían que Damian Moretti amaba a su esposa. Eliminaba a cualquiera que se atreviera a cuestionar mi lugar a su lado. Después de cinco intentos fallidos de fecundación in vitro, por fin vi dos líneas en una prueba de embarazo. Ese mismo día descubrí que mi esposo ya tenía un hijo de un año. Aun así, Damian sostenía la prueba con las manos temblorosas y me miraba con el asombro de un hombre que iba a convertirse en padre por primera vez. Me acarició el vientre, que aún seguía plano, y dijo: —Esperamos seis años por este hijo. Casi me eché a reír. Pero no habíamos estado esperando juntos. Yo había soportado inyecciones, procedimientos y un tratamiento fallido tras otro, mientras Damian criaba en secreto al hijo de otra mujer. Le había entregado al niño el medallón que había pasado de generación en generación entre los hombres de la familia Moretti, además de una residencia privada, guardaespaldas y un fideicomiso familiar. Damian no me había reemplazado. Simplemente había construido otra familia en secreto y había decidido que yo nunca tenía por qué enterarme. Así que dejé de esperar. Subí a un avión que pronto desaparecería sobre el Atlántico. Damian creía que podía mantener bajo su control a su esposa, a su hijo y todas sus mentiras. Estaba equivocado. Esta vez, iba a perder la única debilidad que alguna vez había admitido tener.
La verdadera princesa de la mafia - undefined novels & stories
Ginger
Era la hija de un Don de la mafia. El día que conocí a Ethan, él se enamoró de mí a primera vista. Cuando encontré en su bolsillo el recibo de una lujosa boutique, él se justificó: —Es un regalo para la esposa de otro capo. Hay que hacer las cosas bien en este negocio. Le creí. La segunda vez, encontré en su auto un arete que no me pertenecía. Su amigo me aseguró que era de su novia y que no debía darle tantas vueltas. Luego vino una tercera vez, una cuarta… Siempre que descubría algo, alguien tenía una explicación perfecta. Sin embargo, a la décima vez, saqué una caja de preservativos de debajo de la cama y se la agité frente a los ojos. —¿De quién es? Nosotros nunca hemos usado esta marca. Dejó de anudarse la corbata. Con un suspiro de cansancio, hizo una llamada. —Miller, ¿dejaste una caja de condones la última vez que te quedaste en el apartamento? Al otro lado de la línea, mi hermano respondió de inmediato: —Sí, me preguntaba dónde la había dejado. Lo siento por eso. ¿Mi hermana está dudando de ti otra vez? Enseguida, mi cuñada, quien además era mi mejor amiga, tomó el teléfono para sermonearme: —Michelle, la confianza es la base de cualquier relación. No puedes seguir dudando de Ethan. ¡Si no eres capaz de confiar, entonces no te cases! No des por sentado su amor. Al terminar la llamada, Ethan extendió las manos con gesto de fastidio. —Michelle, ¿podemos dar esto por terminado? Es la décima vez. Como dijo tu cuñada, si no puedes confiar en mí, entonces no... —Exacto —asentí—. No nos casemos. Él jamás habría podido adivinar que esa caja de condones no le pertenecía a nadie más; yo misma la había comprado y la había escondido ahí a propósito. Ese simple objeto expuso la vil podredumbre detrás de nuestro supuesto amor.
Mi segunda vida: Dejando atrás al Don de la mafia - undefined novels & stories
Alone
El hombre al que más he amado en este mundo, Don Carlo Guardia, pasó diez años odiándome por culpa de su único y verdadero amor, Margarita Carrettiere. Nos atormentamos mutuamente hasta los últimos días de mi vida, cuando él dejó de lado todos los asuntos de su familia para cuidarme en mi lecho de muerte, dándome en la boca, una a una, mis uvas favoritas. —Giovannina, si la vida me diera otra oportunidad, desearía no haberte conocido nunca —me dijo con los ojos inyectados en sangre. Tres días después de mi entierro, Carlo se disparó en la sien frente a toda su familia, acabando con su vida junto a mi tumba. Cuando volví a abrir los ojos, lo primero que oí fue una acalorada discusión que resonaba en la sala del consejo de la familia. Una familia rival había reunido todas las pruebas de nuestra red financiera clandestina. Sus condiciones eran claras: para poner fin a esta guerra, debíamos entregar a uno de nuestros herederos para que fuera juzgado. En mi vida pasada, mi padre, Guglielmo Carrettiere, no pudo soportar la idea de sacrificarme, así que envió en mi lugar a mi hermana menor, Margarita, que padecía una enfermedad cardíaca. Ella falleció trágicamente, y Carlo me guardó rencor por su muerte durante el resto de su vida. Me puse de pie y hablé bajo la mirada atónita de los consejeros de mi familia: —Papá, por favor, entrégame a mí. Y en cuanto a la alianza matrimonial con la familia Guardia... que sea Margarita quien ocupe mi lugar. Ahora que tengo una segunda oportunidad, decido renunciar a Carlo y hacer realidad su deseo de estar con ella.
Nunca fui una carga - undefined novels & stories
Cora Jamison
El banquete de fin de año de la organización estaba terminando. De pronto, un reflector me enfocó de golpe, cegándome. —¡Es hora de nuestro último brindis! ¡Por el mayor lastre de la familia! Se hizo un silencio sepulcral durante un segundo. Luego, las risas crueles resonaron por todo el salón. Chloe, la nueva mujer de Silas, me dio un codazo en el hombro con una sonrisa mordaz. —Ve a buscar tu premio, Valentina. ¡No seas tímida! Yo también voté por ti, te lo ganaste. Me quedé en silencio y fijé la mirada en nuestro jefe, Don Silas. Él sabía perfectamente lo que yo había hecho por este imperio criminal: el lavado de dinero que lo había vuelto imposible de rastrear, las madrugadas que pasé bebiendo para sobornar a los concejales y las licencias especiales para los casinos que conseguí gracias a mis contactos familiares. Obtuve los ingresos clandestinos más rentables de la organización con sangre, sudor y lágrimas. Sin embargo, ahí estaba él, sentado en la mesa principal, observándome con frialdad. —¿Qué pasa? ¿Acaso no te gusta la recompensa de la familia? Subí al escenario y le quité a un soldado esa ficha de plástico tan barata como humillante. Chloe se acercó y me entregó el micrófono mientras sonreía con dulzura, fingiendo ser un ángel inocente. —¿Nos darás un discurso, Valentina? El salón entero, lleno de mafiosos en trajes elegantes, esperaba el remate del chiste. Me limité a sostener la ficha, mirando los rostros que había alimentado con dinero blanqueado, y esbocé una leve sonrisa. —Ya que la familia cree que esto es todo lo que valgo... me voy. Las risas se detuvieron al instante. Pensaron que solo era una mujer despechada haciendo un berrinche; hasta que las redes de lavado de dinero en el extranjero se desmantelaron. Hasta que los políticos y los clientes de alto perfil retiraron sus fondos, exigiendo hablar directamente con su verdadero contacto porque, de lo contrario, ya no tendrían protección alguna. Entonces entraron en pánico absoluto.
Me pidió matrimonio con el nombre de otra - undefined novels & stories
Hyacinth
Dominic De Luca siempre me llamó por el nombre de su exnovia. Cuando preparaba la comida, solía gritarme desde la cocina sin pensarlo: «¡Bianca, ven a poner la mesa!». Incluso los regalos de cumpleaños que me daba venían con tarjetas dedicadas a ella con todo su amor. Al principio me enfurecía. Le tomaba el rostro entre las manos, lo obligaba a mirarme a los ojos y lo corregía sin detenerme: —Me llamo Clara, no Bianca. Cada vez me pedía perdón, y siempre lo perdonaba. Dejé Boston para estar con él. Renuncié a un ascenso y me mudé a Nueva York para empezar de cero porque Dominic me había dicho que no podía soportar una relación a distancia. Pensé que eso significaba que por fin me había elegido a mí. Hasta la noche en que se puso de rodillas para pedirme matrimonio. —Bianca, ¿te casarías conmigo? —dijo, mirándome a los ojos. En ese preciso instante, dejé de querer corregirlo. Simplemente saqué mi teléfono y respondí al correo electrónico que había ignorado durante un mes entero: acepté el puesto en Londres. Dominic aún no lo sabía. En el momento exacto en que deslizó el anillo de compromiso en mi dedo mientras pronunciaba el nombre de su exnovia, mi decisión de renunciar e irme de Nueva York ya era definitiva. Esta vez no esperaría sus explicaciones. Para cuando él por fin aprendiera a decir mi nombre correcto, yo ya habría dejado de amarlo.
Persiguiendo a su donna abandonada - undefined novels & stories
Rose
Después de perder a mi bebé, finalmente abandoné todos los hábitos que tanto le molestaban a Matteo Cassano. Él prefería pasar la noche con Seraphina; yo dejé de marcarle al teléfono. Podía desaparecer de la casa por días; yo dejé de quedarme despierta esperándolo. El día del accidente de tránsito, con la pierna fracturada, solo le pedí al médico una cosa: «A él no lo llame». Curiosamente, mi nueva actitud comenzó a molestarlo. Le irritaba mi paz y no dejaba de exigirme explicaciones de por qué lo trataba con tanta indiferencia. Nunca le dije que ya había firmado los papeles del divorcio y que había aceptado la invitación para participar en un proyecto de investigación médica altamente confidencial en Zúrich. En siete días, cortaría por completo cualquier comunicación con el mundo exterior. Matteo asumió que yo solo estaba haciendo un berrinche. Estaba convencido de que volvería a él tarde o temprano, tal como lo había hecho incontables veces en el pasado. Cuando la notificación del divorcio llegó a la mansión Cassano, finalmente comprendió que me lo había llevado todo y que había cortado todas las vías de contacto conmigo. La mujer que alguna vez lloraba por él si se retrasaba tan solo una hora en llegar a casa, jamás volvería a mirarlo.
Nunca supo de mi embarazo - undefined novels & stories
Eternity
Damián empezó a notar que dejé de contarle todo. Cuando compraba joyas nuevas, ya no le pedía su opinión. Cuando llegó la gala anual de la familia Blackwood, asistí sola. Cuando necesité una cirugía en el hospital privado de la familia Blackwood, organicé todo por mi cuenta. Ni una llamada. Ni un mensaje. Ni siquiera una nota para él. Cuando Damián finalmente se enteró, frunció el ceño. —¿Por qué no me lo dijiste? Dame tu expediente. Haré que alguien se encargue de los trámites. La respuesta salió de mis labios sin que siquiera tuviera que pensarlo. —No. Ya me encargué. No quiero molestarte. Gracias. Las palabras quedaron suspendidas entre nosotros. Por un momento, ninguno de los dos habló. Porque apenas dos semanas atrás, no podía ni siquiera decidir qué collar usar para un evento familiar sin preguntarle a Damián. Le escribía mensajes durante el almuerzo. Lo llamaba solo para preguntarle cuándo volvería a casa. Cada pequeña decisión de mi vida giraba en torno a Damián Blackwood. Pero ahora, no le contaría cómo me sentía mientras él estaba demasiado ocupado escuchando a Clara, ignorando por completo el hecho de que yo estaba enferma y lo necesitaba a mi lado. No le diría que estaba embarazada. Y pronto, tampoco le diría que me iba.
Le di diez años. Luego le quité todo. - undefined novels & stories
Michelle
Diez años después de casarme con un miembro de la familia Falcone como novia sustituta, mi hermana finalmente regresó. Fue ella quien rompió el compromiso y se pasó la última década viajando por el mundo. En su primera noche de vuelta, besó a Marco Falcone frente a toda la familia y luego se acercó a mí con la misma sonrisa inocente de aquel entonces. —Ya estoy de regreso —dijo—. Ya no tienes que hacerte pasar por mí, Ginevra. Estoy en casa. Todos pensaban que había vuelto para recuperar a Marco. Pero esos diez años me pertenecían. Fui yo quien permaneció a su lado durante los intentos de asesinato y el colapso de las alianzas. Fui yo quien lo ayudó a ascender hasta la cima de la familia. Perdí a dos hijos y casi perdí la vida a manos de nuestros enemigos. Mientras ella disfrutaba de su libertad, yo sostenía su imperio con mi propia sangre. Ella no había sacrificado nada y ahora pretendía arrebatarme todo. No discutí. Simplemente miré al hombre que alguna vez me sostuvo entre sus brazos y me prometió que nunca permitiría que sufriera de nuevo. Yo también quería descubrirlo. Esta vez quería ver a quién elegía Marco Falcone: al primer amor que se marchó hace una década o a la esposa que sangró a su lado durante diez años.
Prefirieron a mi hermana, y se arrepienten - undefined novels & stories
Madam Fenghuo
El día en que la familia dividió sus negocios, todo cambió. Todos se reunieron alrededor de mi hermana gemela para ayudarla a elegir. Mi hermano tenía los ojos puestos en las operaciones portuarias de Cagliari. —Por supuesto que deberíamos ir primero a Cagliari. También tengo un club allí, así que puedo ayudarte. Umberto le ofreció el control de su red médica. —Ven a trabajar conmigo en el sector de la salud. Te enseñaré cómo funciona y, en dos años, tendremos el dinero de la familia circulando por negocios legítimos. Ellos discutieron de un lado a otro hasta que mis padres se rieron de la escena. —Beth, con ellos ayudándote, podemos estar tranquilos. Encargarte de los asuntos de la familia te queda perfecto. Yo permanecí a un lado, observándolos con los puños apretados. Nadie parecía darse cuenta de que mi hermana y yo acabábamos de terminar nuestros estudios en el extranjero. Umberto se acercó y me revolvió el cabello. —Adele, todavía tienes mucho que aprender. Cuando Beth haya tomado su decisión, solo tienes que seguirnos. Mi hermano añadió despreocupadamente: —Solo busca un trabajo que te permita pagar tus cuentas. Déjanos los negocios de la familia a nosotros. No dije nada. Sentía que el corazón me latía con fuerza. Siempre había sido así. Incluso cuando éramos pequeñas y repartían dulces, mi hermana siempre recibía el más grande y llamativo. Mi hermano le quitaba el envoltorio y Umberto corría a llevárselo a la boca. Yo era la que terminaba tirando el envoltorio. Nunca me tocaba ni una migaja. A estas alturas, ya debería estar acostumbrada. Como a ninguno de ellos le importaba, ya no iba a seguirles el juego. Reservé un vuelo al lugar más lejano que pude encontrar. Desde ese día, fuimos unos desconocidos. Como si nunca nos hubiéramos conocido.
Coronaron a mi gemela, así que me aparté de la mafia - undefined novels & stories
TJ
Dentro de la familia Bellini, cada principessa recibía una piedra preciosa al nacer. Al cumplir dieciocho años, el Don la incrustaba en su corona de iniciación, lo que le otorgaba poder y protección del apellido Bellini. La semana pasada, mi hermana gemela, Bianca, y yo cumplimos dieciocho años, así que mi hermano nos trajo nuestras coronas. La corona de Bianca brillaba con dos diamantes. —¿Por qué ella tiene mi diamante? —pregunté. Marco se encogió de hombros. —Bianca quería más brillo. Luego, mi hermano me entregó una corona antigua de la bóveda familiar. Estaba ennegrecida y le faltaba la mitad de sus piedras. Mi madre suspiró. —Sigue siendo una corona Bellini, Elena. No eches a perder la iniciación solo por una pieza de joyería. Toda mi vida he cedido una y otra vez a beneficio de Bianca. Imaginé que la iniciación al fin demostraría que también pertenecía a esta familia. En cambio, me borraron del mapa una vez más. Mi celular vibró por un mensaje sobre el último plazo para solicitar el ingreso al MIT. Esta vez, le di a «Aceptar». Si los Bellini no tenían un lugar para mí, dejaría de sacrificarme por pertenecer a ellos.
Reemplazada en el altar, heredera - undefined novels & stories
Eternity
El día de mi boda, dormí durante seis horas dentro de mi camerino nupcial. Por lo que, cuando llegue a la capilla de la familia DeLuca, en el Valle de Hudson, Matteo ya había completado la ceremonia con su amiga de la infancia: Sofía Rinaldi, hija de una de las familias aliadas más antiguas de los DeLuca. Ella llevaba el vestido que yo había pasado seis meses diseñando, así como la tiara de perlas que las mujeres de la familia DeLuca habían heredado por h generaciones. Los aliados de Nueva York, Chicago y Sicilia habían presenciado todo, y nadie había reservado un lugar para la «verdadera novia». Matteo miró mi rostro pálido y explicó con calma: —Sofia puso el sedante en tu té —explicó Matteo con calma, mirando mi rostro pálido—. Ella solo quería tener una boda. La dosis era pequeña, así que no hay razón para convertir esto en algo más grande de lo que realmente es. Todos esperaban que yo, al ver aquello, montara una escena. Sin embargo, lo único que hice fue soltar un suspiro silencioso, mirando a Matteo con profunda decepción. Mi familia me había dado una última oportunidad para casarme por amor. Por lo que, ahora que todo había fracasado, no me quedaba más remedio que regresar a Sicilia, obedecer su decisión y heredar la familia.
Renuncié al apellido Moretti - undefined novels & stories
Katerina
Nunca se me ha dado bien fingir que no me doy cuenta cuando alguien intenta manipularme. A los catorce años, una compañera de la clase de matemáticas puso una hoja de respuestas sobre mi pupitre mientras la profesora recorría el pasillo. —Tenme esto —me susurró—. Solo hasta que termine el examen. Esperaba que la escondiera; en vez de eso, levanté la mano. —Señorita Carter, Jenna dejó su hoja de respuestas sobre mi escritorio y me pidió que se la guardara. Después de eso, nadie en la escuela volvió a pedirme que le «guardara» nada. Años después, Lorenzo Moretti, Don de una de las familias más antiguas de Nueva York, me encontró y me dijo que yo era la hija que había perdido hacía veinticinco años. Organizó una cena para presentarme ante la familia, pero Sofia, a quien habían criado como su hija, escondió la tarjeta de mi asiento y ocupó el lugar entre mis padres. —Llevo veintiún años sentándome aquí —dijo con dulzura—. No te molesta, ¿verdad? Todos esperaban que sonriera, me sentara en otro lado y demostrara que no era una amenaza. No lo hice. En cambio, volví a poner mi tarjeta sobre la mesa. —Si este asiento no significa nada, ¿por qué necesitabas el mío? Sofia empezó a llorar. Mi madre corrió a consolarla, mis tres hermanos salieron tras ella y mi padre me soltó un discurso sobre la importancia de mantener la paz. No era la primera vez. Habían ignorado tres de mis cumpleaños por atender a Sofia, le habían regalado la pulsera con mi nombre grabado y transformaron la habitación que me prometieron en su estudio privado. Cada promesa rota venía acompañada de una excusa razonable, pero todas terminaban igual: Sofia siempre tenía prioridad y yo debía entenderlo. Todos creyeron que toleraría cualquier cosa con tal de llevar el apellido Moretti, disfrutar de su dinero y contar con su protección. A la mañana siguiente, me abandonaron en el juzgado durante la cita para cambiar mi apellido porque Sofia dijo que no podía respirar. Así que retiré la solicitud, mantuve el apellido que me dio mi madre adoptiva y me fui sola con una maleta. Pero después de mi partida, ¿por qué absolutamente todos se arrepintieron?
PREV
12345
Explore and read good novels for free
Free access to a vast number of good novels on GoodNovel app. Download the books you like and read anywhere & anytime.
Read books for free on the app
SCAN CODE TO READ ON APP
DMCA.com Protection Status