Novels
Short Stories

Genres

Romance×
All
Romance
Drama Realista
Hombres Lobo
Mafia
MM Romance
Vampiro
Mitología
Fantasía
Vida Escolar/Campus
Imaginación
Reencarnación
Pasional
Misterio/Suspenso
Leyenda Popular
POV masculino

Characters

49
All
Egoísta
Mujer Poderosa
Amante
Independiente
Mafia
Alfa
Canalla (Hombre)
Amigos de la Infancia
CEO/Magnate
Hipócrita
POV masculino
Primer Amor
Psicópata
Sin Sentimientos
Luna
Rompehogares
Compañero
Doble Reencarnación
Mujer Casada Joven
Amor Incondicional
Heredera Verdadera/Falsa
La más Popular
Excéntrico/a
Mejor Amiga
Vampiro
Escoria
Doctor/a
Diosa/Idol
Calculador/a
Protagonista Animal
Secretario/a
Identidades Múltiples
Obsesionado/a con el Amor
Canalla (Mujer)
Vecindario
Íncubo
Sustituto/a
niño
Profesor
Hombre Bestia
Elfo
Tierno pero posesivo
Forense
Estudiante Pobre
Sumiso/a en el Amor
Piloto
Supermacho paranoico
Celebridad
Influencer
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Plot & Setting

52
Castigo al Infiel×
All
Reconquista Desesperada
Arrepentirse
Dejar en ridículo
Cuenta Regresiva
Infidelidad
Matrimonio
Venganza
Karma
Castigo al Infiel
Drama Familiar Total
18+
Drama Familiar
Seducción
Despertar
Encuentro Amoroso
Liarse con alguien
Fingimientio de Muerte
Ambiente Laboral
Desarrollo Femenino
Persecución por Amor
Embarazo
Sistema
Amor Prohibido
Reconciliación
Redención
Origen de Familia
Acoso
Matrimonio por Sustitución
Crimen
Crush Mutuo
Diferencia de Edad
Viaje en el Tiempo
Dentro de la Novela
Telepatía
Matrimonio por Contrato
Aventura
Vida Escolar/Campus
Transmisión en Vivo
Amor Forzado
Descubrimiento de una Infidelidad
Apocalipsis
Solidaridad
Amigas Divorciadas
Desafiar Destino
Maldición
Matrimonio antes del Enamoramiento
Mundo del Entretenimiento
Romance Fantástico
Ventaja Especial
amado/a por todos
Misterio/Detective
Escape de la Boda
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Themes

20
All
Giro Inesperado
Romance Amargo
Satisfacción/Poder
Melodramático
Renacido
De Perdedor a Ganador
Lazo Familiar
historia de la muerte
Dulce Romance
Dulce y Doloroso
Obsesivo
Inspirador
Sanador
Crush
Comedia
Bizarro/Peculiar
Múltiples Perspectivas
Complejo/Intrigante
Enfermizo/Retorcido
Apasionante
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Castigo al Infiel Romance Short Stories & Novels

Discover a collection of engaging Castigo al Infiel Romance short stories with compelling plots and immersive storytelling. Perfect for readers seeking one-hour short stories and quick, immersive reads online.
Renací y Destruí al que Fue mi Todo - Romance novels & stories
Amanda
Un par de días antes del Año Nuevo, Diego —mi novio— decidió irse a la playa con su asistente. Yo no dije nada. No lloré, no grité, no hice escándalo. Incluso lo ayudé a empacar, con todo el cariño del mundo. ¿Y él qué hizo? Se burló. Me dijo que, ahora que estaba embarazada, por fin había aprendido a comportarme. Apenas se fue, me fui directo a abortar. En mi vida pasada, había intentado retenerlo con ese bebé. Y lo había logrado: él no se había marchado. Al final, su asistente había ido sola a la playa, y ahí la habían matado de una forma brutal. Diego siempre fingía que nada le afectaba. Siempre con esa cara tranquila, como si todo le diera igual. Pero, cuando estaba a punto de dar a luz, fue él quien me abrió el vientre con sus propias manos. Apretó con fuerza… hasta que asesinó a mi hijo. Y fue en ese momento cuando lo entendí todo: siempre me había despreciado, y desde la muerte de aquella mujer… me odiaba sin medida. Por eso, ahora, que había vuelto a nacer, pensaba dejarlo sin nada.
Tú Me  Apartaste Primero - Romance novels & stories
Gordo
Después de que mi prometido, con quien crecí desde pequeña, pospusiera nuestra boda por séptima vez por culpa de su primer amor, me di cuenta de que esto no tenía sentido. Corrí al hospital para preguntarle por última vez a Juan Torres si aún quería casarse conmigo. Con paciencia, este estaba pelando una manzana para Ana Flores, quien yacía en la cama del hospital. -Sara, ya no eres una niña. Tienes que aprender a ser considerada. Podemos casarnos cuando queramos, pero Ana está enferma, ¡así que no podemos descuidarnos! El cuchillo emitió un leve crujido en la punta de sus dedos, pero me resultó muy molesto. -¡En ese caso, buscaré un nuevo novio! Sus movimientos se detuvieron y, al segundo siguiente, dijo con una sonrisa gélida: -Lo que tú digas.
Despedida de Siete Días - Romance novels & stories
Rey
Mis padres adoptaron a un huérfano. Yo le tomé mucho cariño y lo quería como a un hijo propio. Hasta que me di cuenta de que se parecía cada vez más a mi esposo, Javier Mendoza, y que a mi hermana menor llamaba "mamá" a escondidas. Resultó que mi esposo que tanto amaba me había sido infiel desde hacía tiempo. Él y mi hermana habían formado una feliz familia en secreto. Hasta contaban con la bendición de mis padres. Cuando todo se supo, mi hermana me rogó que los dejara ser felices, y mis padres me ordenaron que les cediera el lugar. El niño que había criado con todo el amor me gritó que ojalá muriera de la peor manera. Pero lo que nadie esperaba era que Javier se negara al divorcio. Lloraba suplicándome perdón, diciendo que me amaba profundamente y que lo del niño había sido solo un error. Fingí creer en su pasión y le dije: —Siete días. Te doy siete días. Si logras demostrarme tu sinceridad, te perdonaré. Él, eufórico, cumplió mi cada deseo y me trató como a un tesoro. Hasta donó todos sus ahorros a mi nombre y obligó a mi hermana a arrodillarse en la nieve para pedirme perdón. Todos pensaron que al final lo perdonaría, hasta el día en que la policía vino a pedir la identificación de un cadáver. Ese día él enloqueció por completo. Lo que Javier nunca supo es que en realidad yo llevaba siete días muerta. La Muerte me había permitido regresar por siete días para darle mi propia despedida.
La "Reina Cisne Renacida" - Romance novels & stories
Yara
Era la prometida de Ian Chávez, conocido como el "Príncipe Cisne", ofreció su posición de Primer Bailarín para casarse conmigo. Él, tan arrogante y solitario, sin embargo, ofreció la más absoluta sumisión en el escenario a mi coreografía de "La Corona Eterna". Tres años de estudio en París después, a mi regreso, descubrí que esa bailarina suplente, cuya espalda se parecía a la mía, ya se había adueñado de nuestro salón de ensayos privado. En la fiesta de bienvenida, Ian abandonó a los patrocinadores para correr detrás de la suplente, que lloraba. Tras el terciopelo del telón, escuché las palabras tiernas que nunca me había dirigido a mí: —Yamina, al principio te elegí porque eras su sombra, solo buscaba un sustituto. —Pero eres tan diferente, tu coreografía me embriaga, incluso más que la suya. —Solo asegurémonos de que ella no lo sepa antes de la función de despedida de “La Corona Eterna”. Desde el salón de ensayos llegaron gemidos sofocados y esa frase: —Te daré incluso mi posición de Primer Bailarín. Y justo allí, donde él una vez tomó mis manos y juró que Yo, Estrella López, sería su única alma gemela para toda la vida. Di la vuelta y me fui. De vuelta en el camerino y llamé al Sr. Díaz, su mayor rival. —Director Díaz, acepto el contrato para cambiar de compañía. Y por favor, prepáreme un regalo. Que la función de despedida de Ian se convierta en el mayor escándalo que el mundo del arte haya visto.
Amante En La Sombra - Romance novels & stories
Flora Arbol
Pasé tres años enamorada de Santiago Mendoza, el mejor amigo de mi hermano. Él jamás quiso hacer pública nuestra relación. Pero nunca dudé de su amor. Después de todo, tras haber estado con 99 mujeres, desde que estaba conmigo ni siquiera miraba a otras. Incluso si solo era un simple resfriado, él dejaba proyectos de millones de dólares en el acto y volaba a casa para cuidarme. Llegó mi cumpleaños. Feliz, me preparaba para contarle a Santiago que estaba embarazada. Pero por primera vez, se olvidó por completo de mi cumpleaños y desapareció sin dejar rastro. La sirviente me dijo que había ido al aeropuerto a recibir a alguien muy importante. Me dirigí al aeropuerto. Allí lo vi, con un ramo de flores en las manos y el rostro tenso, esperando a una joven. Una joven que se parecía mucho a mí. Más tarde, mi hermano me contó que ella era el primer amor que Santiago nunca podría olvidar. Santiago se enfrentó a sus padres por ella, y cuando ella lo dejó, perdió la cabeza y buscó 99 parecidas para sobrellevar el dolor. Mi hermano lo dijo con admiración, conmovido por lo profundo que podía ser Santiago. Lo que no sabía era que su propia hermana era solo una más entre esas sombras del pasado. Los observé a los dos durante un largo, largo rato. Luego, di media vuelta y volví al hospital. —Doctor, no quiero tener a este bebé.
Le di mi prometido en mi propia boda - Romance novels & stories
Piña Ice
En la boda, el sobrino de cuatro años del novio de repente subió a la tarima, tomó de la mano al novio y gritó a todo pulmón: —Papá, ¿por qué te quieres casar con otra mujer? ¿Ya no nos quieres a mamá y a mí? La madre del niño, que estaba abajo de la tarima, corrió a detenerlo. Con una sonrisa forzada, como si se disculpara pero buscando provocar, dijo: —Lo siento, Dany perdió a su padre cuando era pequeño y siempre ha visto a su tío como su papá. No fue su intención causar problemas. Incluso mi esposo, con total calma, tomó al niño en brazos y me explicó: —Antes de morir, mi hermano me pidió que cuidara de su esposa y de su hijo. Para que Dany tuviera una infancia feliz, le permití que me llamara "papá". No lo malinterpretes. Al ver a las tres personas frente a mí tan felices y tranquilas, solté una risa fría y me quité el velo. —Pobrecito niño… ¿cómo podría yo arrebatarle a su padre? Ya que es así, ¿por qué no le dejo el lugar de novia a tu cuñada? Así ustedes pueden formar una familia completa de tres.
Mi Cuñada Quiso a Mi esposo Una Noche - Romance novels & stories
Carmen
La noche de bodas, mi esposo Grey y yo estábamos en la habitación cuando Scarlett, la esposa de su hermano, entró tropezando, completamente borracha, y se le fue encima, abrazándolo sin soltarlo. —Keisha, mi esposo murió tan joven, yo de verdad quiero tener un hijo... —lloraba sin consuelo—. Préstamelo solo por una noche, ¿sí? Entre sollozos, me metió un juguete erótico en la mano. —Tú tranquila, mañana te lo regreso —dijo, hecha un mar de lágrimas—. Si de verdad te sientes muy sola, al menos puedes consolarte con esto. Me quedé helada, sin poder procesar lo que estaba pasando. Miré a Grey, que ya la sujetaba por los hombros con cuidado para que no se cayera. —¿Quieres irte a dormir con ella? —le pregunté, sin poder creerlo, con la voz temblorosa. Grey evitó mi mirada, pero al hablar, la voz le salió atropellada. —No pienses tonterías. Scarlett está borracha, no sabe lo que dice. Voy a llevarla a su cuarto para que descanse. Cuando vi que quería llevársela, me planté justo delante de la puerta y le bloqueé el paso. —Grey, hoy es nuestra noche de bodas —insistí—. ¿En serio te vas a ir con ella? Su expresión se ensombreció al instante y me quitó de en medio de un empujón. —Ya eres mi esposa, así que compórtate. No armes una escena por unos celos tontos. Luego se fue, llevándola en brazos con delicadeza, como si fuera un cristal frágil. Quise correr detrás de ellos y detenerlos, pero al ver en sus ojos esa preocupación tan intensa por ella, de pronto todo me quedó claro. El amor de ese hombre ya no era solo para mí. Y si era así, ¿para qué seguir aferrada a un matrimonio donde el cariño ya se había echado a perder? Era hora de soltar... y marcharme de una vez.
Mi Prometido Me Dejó Por Su Prima Viuda - Romance novels & stories
Éric
En medio de la fiesta de compromiso, cuando la torre de champán ya iba por la mitad, el celular de Marcos Harrison sonó. Me miró fijo y soltó, serio: —Tengo que irme. Lilia se desmayó en el aeropuerto. —Si te vas, lo nuestro se acaba —le respondí con firmeza. De todos modos, se fue... justo frente a doscientas personas. Cargó a Lilia Harrison en brazos —llevaba el abrigo que yo le había regalado— y se fue en mi auto. Al día siguiente recibí un correo: "Lilia se mudará a mi departamento. Me necesita. Ojalá lo entiendas. Cuando se recupere, tú y yo nos casamos. Confía en mí." Me quedé mirando la pantalla y, sin darme cuenta, solté una carcajada. Al final, no era a "quien lo amaba" a quien quería, sino a "quien lo necesitaba". Y yo, por ser tan autosuficiente, no le servía. Esa noche busqué un número en la agenda: el de alguien a quien jamás tomé en serio, pero que me había esperado por veintitrés años. Llamé. —Mañana a las siete, en el restaurante frente al mar.
No Mirar Atrás - Romance novels & stories
Doña Lluvia
Llevaba seis años casada en secreto con mi esposo, Mateo Díaz, el CEO de la empresa. Pero en todo ese tiempo, él nunca permitió que nuestro hijo lo llamara "papá". La gota que derramó el vaso fue cuando, una vez más, faltó al cumpleaños de nuestro hijo por con su secretaria, Silvia Vega. Finalmente, saqué el acuerdo de divorcio que llevaba tiempo preparando y me fui para siempre con mi hijo. Aquel hombre siempre tan sereno perdió el control por completo, irrumpiendo en la oficina como un loco para preguntar por mi paradero. Pero esta vez, mi hijo y yo ya no miraríamos atrás.
Promesa rota, corazón renacido - Romance novels & stories
Vega Cielo
Como la única hija de Carlos Navarro, el rey de las apuestas, mi vida desde siempre estuvo marcada por la sombra del caos y el peligro. Desde que era pequeña, mi papá me rodeó de nueve guardaespaldas leales para protegerme, listos para sacrificarse por mí. Ya de adulta, él me hizo una petición: que eligiera a uno de ellos como mi prometido. Pero tomé una decisión muy clara: alejé de mi lado a Alberto Oliveira, el único hombre que realmente había ocupado mi corazón por tanto tiempo. Lo hice por esto: en mi otra vida, justo el día de la ceremonia de compromiso, unos enemigos me secuestraron. Mientras me estaban clavando agujas envenenadas en las manos, temblando del dolor más terrible, llamé a Alberto, suplicándole que viniera. Pero su respuesta fue helada, sin una pizca de empatía. —Andrea Navarro, ya deja de hacer tus teatros. ¿Tu ubicación no miente, no? ¡Sigues cómodamente instalada en la suite del hotel! Qué asco, usar un truco tan bajo solo para intentar atraparme... Al escuchar aquellas risas de mujer al otro lado de la línea, sentí un golpe mortal. Cerré los ojos, totalmente consumida por la derrota. Cuando la jaula metálica se hundió en el mar y el agua gélida me invadió, llenándome la nariz y la boca, sentí cómo la vida se me escurrió del cuerpo, gota a gota. Volví a despertar... Esta vez, era el día en que mi padre me pidió que eligiera a mi prometido. Y esta vez, no dudé ni un segundo en borrar el nombre de Alberto de la lista. Sin embargo, durante mi compromiso con Leonardo Pinto, ¿por qué era él quien estaba suplicándome entre lágrimas que me casara con él?
Los guantes que acabaron con nosotros - Romance novels & stories
Stars
En mi cumpleaños, mi prometido usó sus puntos del supermercado para comprarme un par de guantes para lavar los platos. Sin embargo, en una subasta, le compró una joya de cinco millones de dólares a su primer amor. Estaba enojada al confrontarlo, pero él me llamó una cazafortunas. —Te he estado dando dinero para gastar. ¿No es más que justo que me cuides? Se suponía que esta era mi última prueba para ti. Si aprobabas, nos casaríamos. Me has decepcionado muchísimo. Rompí con él. Él se dio la vuelta y le propuso matrimonio a su primer amor. Cinco años después, nos encontramos en una isla privada de vacaciones. Alex Thompson me vio con el uniforme de trabajadora recogiendo basura en la playa. Se burló de mí en el acto. —Le hiciste el asco a los guantes que te compré, y aquí estás, rebuscando en la basura. Ahora, incluso si me suplicaras, no te miraría dos veces. Lo ignoré. El proyecto de estudios sociales de mi hijo consistía en limpiar el patio trasero con uno de sus padres. Su padre había ampliado el patio hasta la playa. Limpiarlo era agotador.
De Novia a Extraña, La Suerte que Gana - Romance novels & stories
Iris Empieza
Al despertar de una pesadilla fatal, Liliana se da cuenta de que la vida le ha dado una segunda oportunidad. Ha regresado exactamente al mes anterior a su boda, en el momento en que su padre, Joaquim, la presionaba para cederle su prometido, Pedro, a Renata. En la vida pasada, sufrió en silencio. En esta vida, despertó a la verdad. Ante la hipocresía de su padre, Liliana no derramó una sola lágrima. En cambio, una sonrisa gélida curvó sus labios y propuso un acuerdo impactante. —Acepto —declaró Liliana, con la voz ronca y fría, cortando su discurso de raíz—. Quiero mil millones. Además, quiero la ruptura oficial y definitiva de nuestra relación de padre e hija. Si el afecto familiar es una mercancía barata, ella prefiere cambiarlo por oro. Vendiendo un matrimonio arreglado y renegando de una familia tóxica, Liliana inicia su jornada de venganza y libertad, ya no como la hija obediente, sino como una reina multimillonaria e indomable.
Después de sus cien engaños, rompí con él para siempre - Romance novels & stories
Flora Arbol
Después de tres años de matrimonio con Ricardo Montenegro, nunca faltaron mujeres a su alrededor. Cada vez que llevaba a una a casa, me regalaba un collar de valor incalculable. En apenas tres años, ya había reunido noventa y nueve collares. Cuando Ricardo me colocó el collar número cien, ya no lloré ni armé escándalos. Porque esta vez, la mujer con la que me fue infiel era mi propia hermana mayor. La misma hermana que desde niña me golpeaba y me insultaba. La persona que más amaba se alió con la que más odiaba para torturarme. En ese momento, se me murió el corazón. Esta vez fui yo quien se acercó a Ricardo y le entregó un contrato de compra de una vivienda. —Con tal de que firmes, te dejo que se revuelquen como quieran. En sus ojos pasó un destello de sorpresa; al final firmó sin pensarlo dos veces. Incluso, por primera vez, besó mi mejilla con ternura. —Cariño, por fin aprendiste a portarte bien. Le abrí personalmente la puerta del carro y lo vi marcharse hacia mi hermana. Cuando el vehículo desapareció por completo, solté un largo suspiro y saqué de debajo de los documentos… el acuerdo de divorcio.
Cuando Dejé de Esperarte - Romance novels & stories
Violeta Cid Lobera
Me incorporé de la cama de Antonio Toscano. Con toda tranquilidad, me tendió el sostén y dijo: —Cambié el código de la puerta. De ahora en adelante, si no hace falta, mejor no vengas. Me quedé helada un segundo y, sin pensarlo, pregunté: —¿Por qué? Él sonrió de medio lado. —Ayer ella aceptó ser mi novia. No quiero que te vea y se enoje. Me costó mucho tiempo conquistarla.
Consolación desechada: casándome con otro - Romance novels & stories
Bianca Soledad
Desde pequeña siempre fui de buen comer y me cuidaron mucho, así que crecí más rápido que las demás chicas de mi edad. A los dieciocho, mi hermano Santiago, muy sobreprotector, temió que algún hombre se aprovechara de mí y le pidió a su mejor amigo que me cuidara. Pero en nuestro primer encuentro, Vicente no pudo apartar la mirada de mí, y al final me hizo suya una y otra vez. Desde entonces, de día era mi jefe y de noche, yo era su asistente personal. Cuatro años enteros de relación secreta, convirtiéndome en la versión que él deseaba. Después, su ex prometida regresó al país y él se levantó de mi cama para correr al aeropuerto a recibirla. A pesar de la vergüenza, lo seguí. Apenas una hora antes, esa misma mano, con las marcas de mis dientes, me tapaba la boca. Ahora, frente a mí, acariciaba con ternura el cabello de otra mujer: —Isabella, hace cuatro años fuiste tú la que se me metió en la cama cuando estaba borracho. ¿Y ahora vienes a armarme este escándalo? No tiene ningún sentido.
Me ignoró 304 veces: me divorcié - Romance novels & stories
Valeria Montes
Le rogué a mi esposo trescientas cuatro veces que me acompañara. Finalmente aceptó venir conmigo para cumplir el último deseo de mi padre, caminar junto al mar antes de despedirse de este mundo. Pero mientras yo esperaba en la orilla, sentada junto a la silla de ruedas, la temperatura del cuerpo de mi padre se iba apagando poco a poco… y Javier nunca apareció. Ese mismo día, Renata publicó una foto en sus redes sociales. Él estaba con ella, mirando las nubes en la pradera, como si nada más existiera. —Lejos del mundo, mientras estés tú. Sin querer, le di me gusta… y enseguida él me escribió para reclamarme. —¿Cuántas veces tengo que decirte que no molestes a Renata? Si no sabes controlarte, entonces divorciémonos. No recuerdo cuántas veces había usado el divorcio para amenazarme. Solo sé que esa vez… me cansé de escucharlo. Mi padre murió sin verlo llegar. Y yo, por primera vez en ocho años de matrimonio, dejé de insistir. —Está bien —respondí—. Divorciémonos.
Me Humilló por Pobre, y Ahora Me Suplica - Romance novels & stories
Alicia Valeria Leal González
Mi novia, Isabel Sánchez, es la heredera de la familia más poderosa de la capital. Su fortuna supera los cien mil millones de dólares. Para ponerme a prueba, durante siete años de relación, nunca me regaló nada, nunca gastó un solo centavo en mí. Ni siquiera cuando iba a comprar parches anticonceptivos: insistía en pagar a medias. Después, mi madre se enfermó de gravedad. Les pedí dinero a todos los familiares y amigos que pude. Solo me faltaban dos mil dólares para cubrir el costo de la cirugía. Le supliqué, le rogué. Pero Isabel no me prestó ni un dólar. Tuve que pagar yo solo los gastos del funeral de mi madre. Cuando regresé a casa para recoger mis cosas, encontré por casualidad una lista de regalos que le había comprado a Marco Aguiñaga: una villa de lujo, bolsos de marcas exclusivas, trajes de gala masculinos de alta costura… También encontré los audios en el grupo con sus amigos: —Isabel, ¿es cierto que César se arrodilló para pedirte dos mil dólares? Isabel se rió con frialdad; su voz sonó despreocupada, casi divertida. —Marco tenía razón: quien se arrodilla por tan poco dinero no es más que un interesado. Apenas llevamos siete años juntos y ya está desesperado por sacarme dinero. Resultó que siete años de "prueba" no valieron más que un comentario venenoso de su vecinito de al lado. No importa. Desde el momento en que mi madre murió, ya lo había decidido: desaparecer de su vida para siempre.
Me fui embarazada de su hijo - Romance novels & stories
Flora Arbol
En la cena por nuestro tercer aniversario con Vincent Hartwell, su secretaria me vació una copa de vino tinto encima… y no fue ningún accidente. Ahí fue cuando exploté. Sin pensarlo, le solté una cachetada frente a todos los invitados. Esa misma noche, el chisme corrió como fuego entre la gente de la alta sociedad. Y cuando mi mamá vio las fotos filtradas de esos dos en la cama… el impacto fue demasiado fuerte. Sufrió un infarto y murió en el acto. Cuando me avisaron, me desplomé en el suelo y lloré hasta que no me quedaron fuerzas. Pero Vincent… ni siquiera apareció. Se quedó todo el tiempo al lado de su secretaria, calmándola, como si la víctima fuera ella. Cuando por fin volvió a casa, pasó a mi lado como si yo no existiera. Ni una mirada. Se aflojó la corbata, tranquilo, como siempre, y soltó: —Ya está solucionado. No quiero que esto vuelva a pasar. Como si nada. —Tengo una reunión esta noche. Arréglate y llega a la villa en media hora. Madison te necesita. Antes de salir, dijo sin siquiera voltearse: —Está sensible por el embarazo. Si le haces algo a mi hijo… no te lo voy a perdonar. Lo escuché todo en silencio. No lloré. No discutí. Pero en cuanto se fue, abrí el cajón y saqué el acuerdo de divorcio que había preparado semanas atrás. Debajo… estaba mi propia prueba de embarazo, marcando positivo. "Vincent… en tres días me voy a ir a buscar a mi padre biológico", pensé. Esta vez no era una amenaza. Me iba de verdad. Y me aseguraría de que mi padre me "agradeciera" adecuadamente por todo lo que me hizo aguantar estos años. Me encargaría de que me pagara cada uno de sus supuestos favores.
Traición a la luz en la cena de Navidad - Romance novels & stories
Burbuja de Yogur
Aquella Navidad, mi esposo estaba lejos, atrapado en un viaje de trabajo que lo mantuvo apartado de mí en una fecha que siempre imaginé distinta. Como si eso pudiera remediarlo, ordenó que me enviaran una cena navideña de un restaurante elegante, directo hasta la puerta de mi casa. Pero al abrirla, algo dentro de mí se quebró. No solo estaba llena de mariscos —justo lo único que no puedo comer—, sino que además incluía un menú infantil. El repartidor, incómodo, bajó la mirada y se disculpó. Me explicó que mi esposo había encargado dos pedidos a direcciones diferentes, y que se había confundido. Dos pedidos. Esa idea se quedó flotando en mi mente, pesada, inquietante… imposible de ignorar. Sin pensarlo demasiado, fui a la dirección que aparecía en el recibo. Y ahí, frente a mí, la verdad tomó forma. En el jardín iluminado de una enorme mansión, lo vi. Mi esposo. Sonriendo como nunca conmigo. Estaba junto a una mujer y un niño, ayudándolos a recoger dulces de un árbol de Navidad decorado con esmero. El pequeño corrió hacia él y se lanzó a sus brazos con una naturalidad que me heló la sangre. —Papá, este año quiero un parque de juegos para mi cumpleaños —dijo, con los ojos brillantes. Él rio suavemente, como si ese momento fuera lo más importante del mundo. —Claro que sí… —respondió, pellizcándole la mejilla—. Y a mamá le regalaré un juego nuevo de joyas. La mujer se recostó contra su hombro, radiante, como si ese lugar siempre le hubiera pertenecido. —Amor, eres increíble con nosotros. Saqué mi teléfono, temblando, y grabé cada segundo de esa escena que ya no podía negar. Después, envié el video a mi abogado. “Necesito el divorcio lo antes posible… para que mi esposo pueda volver con su verdadera familia”.
Me Forzó a Parir y Perdió Todo - Romance novels & stories
Burbuja de Yogur
El día en que Elizabeth Marcial estaba a punto de dar a luz, Agustín Vázquez, mi esposo, me llevó por la fuerza al hospital para inducirme el parto, cuando yo apenas tenía siete meses de embarazo. Me encerró en la sala de partos con el rostro desencajado. —Mónica, el bebé de Elizabeth tiene una enfermedad rara. En cuanto nazca, morirá. El doctor dijo que necesita la sangre del cordón umbilical y unas células madre especiales que solo pueden obtenerse durante el parto para salvarse. Rafael ya murió. Ahora me toca a mí cuidar de ella y de ese niño. La aguja de inducción, de casi diez centímetros, se me clavó sin piedad. Las contracciones me hicieron sudar frío del dolor. —Elizabeth ha estado bien todo el embarazo. ¿Cómo que el bebé tiene una enfermedad rara? Yo, en cambio, he tenido que cuidarme desde el primer día. Si haces que nuestro bebé nazca tres meses antes de tiempo, nos vas a matar a los dos. Agustín frunció apenas el entrecejo y me inmovilizó con fuerza contra la cama. —El doctor ya lo explicó. Solo van a adelantar el parto dos meses. No te va a pasar nada. Al oír los gritos de Elizabeth en la sala de al lado, su mirada se endureció de golpe, como si hubiera llegado a una conclusión. —¿No será que, porque siempre estoy pendiente de Elizabeth, quieres aprovechar esta oportunidad para quitarla de en medio? Ya te dije hace tiempo que la cuido por Rafael. ¿Cómo puedes ser tan cruel? Miré la sangre que no dejaba de brotar y, entre lágrimas, le rogué que tuviera piedad de nuestro bebé. Le dije que, si eso era lo que quería, yo me divorciaría y los dejaría en paz. En los ojos de Agustín no había nada más que fastidio. —No digas tonterías. Soy su padre. ¿Cómo voy a querer hacerle daño? Después de que usaron la sangre del cordón umbilical de mi bebé y las células madre extraídas durante el parto para salvar al hijo de Elizabeth, ella y su hijo quedaron fuera de peligro. Solo entonces Agustín se acordó de venir a vernos. Pero cuando entró en la habitación, sobre la cama solo había dos certificados de defunción: el mío y el de mi bebé.
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