Veneno
RAYAN
Siento como mis músculos se contraen, el aire acumulado en mis pulmones se comprime, el pecho me duele, la nariz me arde y la garganta se me seca. Cierro los ojos una vez más mientras termino de vendarme las manos, la cabeza me explota, pero alzo la mirada y observo mi reflejo en el espejo. Mis ojos toman el rumbo a mi pecho y sigo cada línea del tatuaje ubicado al lado de mi corazón, es simple, nada llamativo, pero quema la piel como ella. Un nombre fácil pero difícil de olvidar, en especial cuando he jurado no estar en su vida para mantenerla a salvo.