De Su Amor a Su Venganza
Mi esposo también tiene un amigo que estuvo en coma, y justo acaba de despertar.
—¿Ah, sí? Qué curioso —respondió Karla, y en sus ojos pasó un destello rápido, apenas perceptible—. ¿Te molesta si te agrego a WhatsApp? Tal vez podríamos hablar otro día. Tengo una experiencia similar a la del amigo de tu esposo; quizá podamos compartir consejos de rehabilitación.
Sonó razonable. Después de todo, cualquier paciente que hubiera pasado por una recuperación así necesitaba apoyo.