Licantropía
Es tan desesperante.
Me doy cuenta de que River ya está en la mesa, esperándome, o eso quiero creer. Es un hombre joven bien parecido, su piel es muy blanca, su cabello es rubio cenizo y sus ojos tienen un marrón suave, porta unos lentes redondos y un traje azul marino que lo hace ver muy formal, no es el tipo de patán que se la pasa invitando mujeres en cada bar que entra, parece que simplemente ese día decidió alocarse un poco y apuesto que se arrepintió. Levanta la mirada, me ve fijamente y se asombra al verme, se levanta de su asiento cuando llego y acerca mi silla. Cuando se sienta frente a mí se ve deslumbrado, sus ojos los abre mucho, está sorprendido, supongo que no se imaginaba como