En la Mirada del Alfa
El camino hasta la vieja
mansión Fortier sería largo pues se encontraba a las afueras, Ceres meditaba sobre todo y al mismo tiempo se sentía flotando en la nada, no sabía exactamente qué esperar de la fiesta, aunque, si estaba segura de la clase de invitados que está tendría, una punzada nerviosa la atravesó, realmente estaría en medio de posiblemente cientos de hombres lobo de una u otra índole, aunque, aun no terminaba de aceptar aquello como una verdad, se sentía insegura, incluso temerosa, era normal, la sangre viva y caliente que corría por sus venas le recordaba que seguía siendo un ser humano y además solo una chica de 26 años… cualquier persona, incluyéndola, podría pensar que todo e