Me sorprendió descubrir que la humildad se encuentra más en las acciones que en los nombres de los lugares. He ido a reuniones y rincones en España donde la palabra "humildad" no estaba escrita en un cartel, pero se respiraba en la manera en que la gente escucha y se sostiene mutuamente. Si lo que buscas es la humildad relacionada con el movimiento de 12 pasos, muchos grupos de Alcohólicos Anónimos en ciudades como Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla o Bilbao ofrecen reuniones abiertas y cerradas; suelen anunciar horarios en centros de salud, parroquias y en sus sedes locales. Yo solía mirar los tablones de anuncios de centros comunitarios y preguntar en oficinas municipales de servicios sociales para dar con horarios fiables.
También he acabado encontrando esa misma humildad en sitios menos obvios: en comedores sociales, en albergues para peregrinos del Camino de Santiago y en pequeños retiros espirituales en la sierra. En estos espacios la gente se desnuda de orgullo con gestos sencillos: pedir ayuda, compartir una historia sin solemnidad, aceptar el apoyo. Si te interesa un camino estructurado, las reuniones de 12 pasos tienen ejercicios y pasos concretos que fomentan la humildad práctica; si prefieres algo más comunitario, el voluntariado o los grupos de apoyo locales funcionan igual de bien.
Mi impresión final es que en España hay muchos accesos para cultivar humildad, desde grupos de AA hasta acciones cotidianas en ONG y parroquias; lo esencial es acercarte con ganas de escuchar y aprender, porque la humildad suele aparecer cuando menos la buscas.