LA CHICA DEL NIGTH CLUB
Con una camiseta de tirantes negra ajustada, una falda minicorta y unas medias panti negras estaba lista para salir, realmente ese atuendo hacía resaltar absolutamente todos mis atributos, me sentía realmente ridícula y como una prostituta, pero si mi padre se daba cuenta que había desobedecido a Petra, me iba a ir peor.
Unos zapatos de tacón alto negros y un antifaz negro que hacía que mis labios pintados de rojo se vieran más llamativos, de verdad que María era buena, ya no había dolor.
-Toma Cloe, lleva esto al privado nueve, son los clientes especiales de hoy, trátalos de lo mejor si no quieres tener problemas con la jefa, ya sabes cómo es ella con estos tipos.
-Gracias Héctor, de verda