LA JAULA DORADA
Porque hoy su voz no se gastaría en la acera.
En la sala de resguardo, Robles ya estaba al frente. A la derecha estaban Paula, Aryanna, Teresa, Emilia, Inés y Céline. A la izquierda, los abogados de Lucien, Hugo Armenta bajo citación, Laurent sentado como testigo, Marianne en una silla apartada y, dos asientos más lejos, Silvain.
Aryanna lo vio aunque intentó no verlo.