Vino el amor
Allí, tal vez, podría encontrar algo de consuelo y descargar su frustración de alguna manera.
Al llegar al lugar se sintió abrumado por la nostalgia y los recuerdos que lo atacaron de uno en uno. Las estanterías estaban llenas de botellas de vino, cada una con una historia que contar y un sabor diferente. Luciano solo se acercó a una de ellas, una que Emiliano siempre decía que era sumamente especial. Así que la tomó entre sus manos y, por un momento, se permitió recordar los buenos tiempos: las risas, las enseñanzas, el amor por el vino que había compartido tantas veces con él. Sin embargo, con rabia y resentimiento lanzó la botella con fuerza contra una pared haciendo que se está solo qued