Un dia de invierno.
- Cariño, el juicio empieza pronto y no voy a poder ir y venir, tendré que quedarme en el departamento hasta el viernes.
- Lo entiendo, no te preocupes.
Ella trazaba circulos sobre mi pecho, y su mano bajó hasta mi miembro.
- Sé que pretendes.
No me molestó, además podía recuperarme muy rápido.
-¿Segundo asalto?
- Pero ahora me toca a mí.
Se subió a horcajadas y comenzó a estimularme, se sentía tan bien.
- Oh, Scar, eres fantástica.