El Pecado Del CEO
No te amo, es decir, apenas nos volvemos a encontrar, pero te quiero, eres y seguirás siendo mi mejor amigo, y acepto ser tuya.
Su semblante cambia fugazmente, es como si la duda que habitaba en él se esfumara y quedara solo la certeza de que ahora soy de él, para mí resulta algo nuevo, en pocas semanas pasé de ser la novia de Bruno, a la que follaba en secreto con Kavan, y ahora novia del que es mi mejor amigo.
—No te vas a arrepentir —merma el espacio entre los dos rodeando mi rostro con ambas manos—. Lo prometo.