La venganza equivocada del CEO
Prometimos amarnos, honrarnos y atesorarnos el uno al otro todos los días de nuestras vidas, en la salud y en la enfermedad, en la riqueza y en la pobreza.
—Massimo, eres mi mejor amigo, mi amante, mi compañero de vida —dije, mi voz era temblorosa por la emoción, contigo, he encontrado el hogar que siempre he buscado, la calma en medio de la tormenta, y el amor que trasciende todas las palabras. Te prometo estar a tu lado en cada paso del camino, apoyarte, alentarte y celebrar contigo los momentos de alegría, hoy y siempre, en ti he encontrado mi destino y mi mayor bendición.