El Corazón del Mar
Esperaba ver al Tiburón viéndola fijamente, intentando alcanzarla, pero no era así, mientras se internaba en el mundo de los humanos, Köpek decidía regresar al mar sin voltear atrás, ensimismado en sus pensamientos.
Por un momento tal vez la sirena esperaba algún reclamo, alguna llamada de atención de parte del tiburón, pero al ver que solo había provocado cierto malestar en él, ahora se sentía peor que en un principio.
Después de recorrer todo el malecón el nombre de una taberna se le vino a la mente, «Saint Marie», un lugar donde la mayoría de los visitantes no españoles iban a beber y a despejar su mente. Al ser esta tierra dominio de los españoles, no era tan fácil pasar desapercibido en