Una esposa por contrato
Alex
La experiencia que acabábamos de vivir era indescriptible, nuestros cuerpos y nuestras almas se unieron de tal forma que después de esa noche seríamos el uno para el otro, y nada ni nadie podría separarnos. Hicimos el amor, y cada movimiento, cada beso y cada roce, definitivamente se quedarían tatuados en nuestros recuerdos más memorables, no queríamos dejar de amarnos, la pasión con la que nos entregamos rompió con todas nuestras expectativas. Hicimos realidad la más hermosa fantasía, la hice mía de todas las formas posibles, necesitaba en esa noche explorar junto a ella el más profundo néctar del Placer, que mezclado con amor superaba lo impensable. Ella era única, sentir su piel me e