Una desgracia llamada tú
¡¿Por qué demonios no se muere?
Liliana tragó y sin poder soportar más, por primera vez, se alejó en silencio y regresó a casa.
Esa misma noche:
«Esposa del vice-presidente de química Barner, muere en un trágico accidente de auto»
Todo a su alrededor era completamente negro. Sus manos y pies, no se podían sentir con claridad.
Se sentía hundida en un frío y profundo abismo. Su pecho y todo su ser dolía inconteniblemente, su garganta estaba completamente obstruida y no podía emitir un sonido.