Sádico
Libia jugó su papel, riendo y mostrando una sorpresa teatral.
Mientras tanto, Tiodor observaba desde la distancia, su mirada analítica capturando cada gesto y expresión en el rostro de Libia. Aunque sabía que todo era parte de la actuación, no pudo evitar notar la chispa de emoción que brillaba en los ojos de Libia ante esas sorpresas. La escena, a pesar de ser ficticia, dejaba entrever la capacidad de Libia para conectarse con las emociones, incluso en situaciones simuladas.
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