Me Quedaré Contigo, Arquitecto
Justo les explicaba a sus compañeros lo que harán hoy, pero ya veo que ustedes son el dúo perfecto para demostrarle a los chicos.
Trago grueso, sentir las miradas de todos es incómodo.
—De acuerdo, díganos qué hacer —en este momento me entran ganas de volverme invisible.
—Esa es la actitud, lástima que tu compañera no demuestre lo mismo —escupe lanzándome una aniquiladora mirada—. Hoy deberán realizar una serie de desafíos, allí habrá varios obstáculos. Si no hubieran llegado tarde quizás no estarían perdidos, ahora ustedes utilizarán su inteligencia y tendrán que adivinar cómo será la jugada. Vamos, el tiempo comienza, ¡Ahora!