La Baronesa de la Mafia
El mismo día
Sicilia, Palermo
Oriana
Los desafíos son parte de la vida, pruebas invisibles que miden nuestras capacidades y habilidades. Pero también son un arma de doble filo: pueden elevarnos a la cima si los conquistamos o hacernos añicos cuando fallamos. Aunque, si lo pienso bien, son más que eso. Son una trampa bien disfrazada, un susurro del diablo incitándonos a dar el paso, un juego de seducción con el peligro donde, a veces, salimos ilesos y, en otras, terminamos en ruinas.