La Novia No Deseada del Alfa
Lentamente, se gira para enfrentarme, su expresión inexpresiva.
—¿Qué crees?—, contrarresta, su voz baja y mesurada.
—No lo sé; dímelo tú—, replico, mi frustración aumentando con cada segundo que pasa.
—¿De quién soy compañero ahora?—, pregunta Hades, su mirada firme mientras cruza sus ojos con los míos una vez más.
—Mío—, respondo sin vacilar, confundida, frunciendo el ceño.